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El más grande amor
Labios rojos no son tan rojos
Como los huesos teñidos besados por los ingleses muertos.
La generosidad de cortejado y pretendiente
Muestran vergüenza de su su amor puro.
Oh, Amor, , sus ojos pierden el aliciente
¡Cuando contemplo ojos ciegos en mi lugar!
Su actitud delicada
Tiembla como una navaja distorsionada
Rodando y rodando allí
Donde Dios parece no preocuparse;
Hasta el fiero amor que llevan
Los restringe en la decrepitud extrema de la muerte.
Su voz no canta tan suave,-
Aunque incluso como el viento murmura completamente desvalida .
Su voz querida no es querida,
gentil, y limpia la tarde,
Como la voz de aquel a quién nadie escucha ahora,
Ahora la tierra ha tapado sus bocas lastimeras que emitieron ruidos como
toses.
Corazón, nunca fuiste ardiente
Ni grandes ni llenos, pudisteis crecer con el disparo;
Y aunque su mano es burda,
Burdos son todos los que se rezagan
Su cruz a través de la llama y el granizo:
No pueden llorar aunque puedan acariciarlos.
WILFRED
OWEN
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