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El Poeta
Nadie contempla
las cosa admirado
Diríase que todo es simple y vulgar
Y si miro al suelo, a la flor, al cielo dorado,
Que infinita conmoción me hace soñar !
Es todo para mi
extraordinario!
Una piedra es fantástica! Alto monte,
Tierra viva a sangrar, como un Calvario
El blanco espectro, bajo la luna, mi fuente!
Es todo luz y
voz, todo me habla:
Oigo lamentos de almas en la arboleda.
Cuando la tarde tan lívida se calla
Porque adivina la noche y le tiene miedo.
No puedo abrir
los ojos sin abrir
Mi corazón al dolor y a la alegría.
Cada cosa nos sabe transmitir
Una extraña y quimérica armonía!
Es bien cierto
que tu, mi corazón,
Participas de toda la naturaleza.
Tienes montañas en tu solidez
y crepúsculos negros de tristeza!
Las cosas que me
cercan silenciosas
Son almas a llorar que me buscan.
Cuantas vagas palabras misteriosas
En este aire que aspiro, trémulas, murmuran!
Voces de encanto
vienen a mis oídos,
Besan mis ojos sombras de misterio.
Siento que pierdo, à veces, los sentidos
y que voy a fluctuar en un río aéreo...
Teixeira
de Pascoaes
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