El
amor de un muchacho
Adoro ríos, campos y flores,
colores, sonidos y luces,
Por la tarde, cuando las ultimas largas horas, devienen en noche.
Pero conozco que no hay alegría mayor
Que el rostro de un muchacho encantador
Adoro a las estrellas que asoman tímidamente
Al amanecer;
Mares que se arrullan para dormir,
Cansado de viento que arremete;
No he encontrado nunca mejor dicha
Que el asustadizo beso melodioso de un muchacho transparente.
Adoro los vientos regios que pasan rápidamente
Fuertes, sin trabas, libres;
Adoro las hojas de otoño que supuran
El panegírico del verano;
Pero mi esperanza de Paraíso yace
En los ojos estrellados de un muchacho de corazón limpio..
Lo que es la belleza, lo que es la verdad,
Qué filosofía,
Salvo el amor de una juventud bien proporcionada,
¿Intrépido, franco y libre?
Lejanos todos los demás placeres de más arriba
¡Es el radiante amor puro de un muchacho!
os de cualquier muchacho.