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AULLIDO
(Fragmento)
He
visto las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura,
histéricos famélicos muertos de hambre, arrastrándose por las calles de
negros al amanecer buscando una dosis furiosa, cabezas de ángel abrasadas por la antigua
conexión celestial al dínamo estrellado de la maquinaria de la
noche, quienes pobres y andrajosos y con ojos cavernosos y altos se
levantaron fumando en la oscuridad sobrenatural de los departamentos con agua
fría flotando a través de las alturas de las ciudades contemplando el
jazz, quienes expusieron sus cerebros al Cielo bajo el El y vieron ángeles
Mahometanos tambaleándose en los techos de apartamentos
iluminados, quienes pasaron por las universidades con ojos radiantes y
frescos alucinando con Arkansas y la tragedia luminosa de Blake entre los
estudiantes de la guerra, quienes fueron expulsados de las academias por
locos & publicar odas obscenas en las ventanas del cráneo, quienes
se encogieron sin afeitar y en ropa interior, quemando su dinero en papeleras
y escuchando el Terror a través de las paredes, quienes se jodieron sus
pelos púbicos al volver de Laredo con un cinturón de marihuana para New
York, quienes comieron fuego en hoteles coloreados o bebieron trementina
en Paradise Alley, muerte, o purgaron sus torsos noche tras noche con
sueños, con drogas, con pesadillas despiertas, alcohol y verga y bolas
infinitas...
Allen
Ginsberg
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