| GACELA DE LA TERRIBLE PRESENCIA | |||
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Yo quiero que el agua se quede sin cauce. Yo quiero que el viento se quede sin valles Quiero que la noche se quede sin ojos y mi corazón sin la flor del oro. Que los bueyes hablen con las grandes hojas y que la lombriz se muera de sombra. Que brillen los dientes de la calavera y los amarillos inunden la seda. Puedo ver el dueño de la noche herida luchando enroscada con el mediodía. Resisto un ocaso de verde veneno y los arcos rotos donde sufre el tiempo. Pero no me enseñes tu limpio desnudo como un negro cactus abierto en los juncos. Déjame en un ansia de oscuros planetas ¡ pero no me enseñes tu cintura fresca !
Divan del Tamarit (1931 - 1934) |
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