MUERTO ENTRE LOS MUERTOS

 


  


Muerto entre los muertos

Si a este lado de la vida, no llega un viajero
como una carta, como una paloma, como una ola.
Si estos ojos no ven el pan ni las piedras.
Si en la mañana no golpea a la puerta el sol.
Si de la mañana a la noche,
de la noche a la noche,
no se oye tu voz en el auricular de un teléfono público.

Entonces
me conformaré con el premio:
una mano eterna y morena posada sobre mi frente,
y el vacío para la tranquilidad de estos huesos.

 

 

 

 

 

 
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