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Agua sobre las aguas
Cuando
mis manos busquen en el caos una palabra. Cuando la palabra sea
inalcanzable, a la distancia de un lamento.
Cuando mis lágrimas y
mi búsqueda
cesen.
Cuando nada se ponga entre nosotros, ni un puente
que separe, ni un abismo que una en la caída.
Entonces mi mirada
será hueca como aullido.
Te llamaré con fiebre,
suplicaré tu espalda en la noche.
Todo mi cuerpo será una
llaga purulenta y rojiza. Gozosa en sí.
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