Me importa mas que el arte

 

 

 


Como a aljibe de rocas acudía en las horas
vacantes para el tiempo de placeres prohibidos.
Transcurrían los días en cómputos silábicos
y aprendizaje yerto de gramáticos vivos.

La vigencia al principio de calor y entusiasmo
como llama que agita y desgrana promesas
se apaga con el tiempo de estirpe sibilina
tiranía que extingue el eco de la queja.

Definir vocaciones resultaba difícil
y más si el tiempo apremia su rosario de fechas
pero al fin se decide y será la enseñanza
la que otorgue a sus días protección y frontera.

En fecha señalada y al albur de los astros
que deciden la suerte de quien su lanza invoca
se produce el milagro que traduce en presencias
lejanía y desvelos de los sueños de otrora.

Su destino es espacio para el viento salobre,
voluntad que se adhiere al liquen de la roca
enfrenta tez y carne al roción de los mares
y llega así el empuje como brisa que roza.

¿Qué serán los alumnos en plena adolescencia?
Con la vena oscilante del temor se responde:
solamente un deseo de fluir en selva de agua
clamor que invita al vuelo lineal del horizonte.

No son quizá el sonido de la voz del poeta
ni son tal vez eternos como el agua y el aire.
Pero son la promesa del "tiempo consuntivo"
y al fin saber que hay algo que importa más que el arte. 


Manuel (Lugo/ESPAÑA)

te.

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