Ruinas

  


Un portazo y las sombras se caen de la pared,

el vendaval recorre los restos de la casa

como un fantasma insomne, y una ausencia feroz

despobla los retratos donde habitó la luz.

Y el tiempo, y los espacios en que fuimos y amamos

se hacen un punto inhóspito entre el ala y la sombra

que no me reconoce, tal si hubiera olvidado

que ahí también tuve un padre, y un perro y un amigo,

y ordené en mis diciembres los pedazos del alba

como el rompecabezas en que me fue la vida.

 

¿En qué rincón mi madre se amparó del silencio?,

¿con qué manos tenaces se sacudió del rostro

aquel reloj sin fin; la casa inabarcable

entre el polvo y la espera, cuando nos dispersamos

uno a uno, por cementerios, cárceles, países?.

¿Cómo nos pudo hacer de arena en el recuerdo

para llenar su tiempo, sin que nos derramáramos?.

¿Cómo pudo creernos, saber que éramos ciertos,

o posibles, más allá del silencio, y de la duda?.

 


 

 

 

 

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