La figura de un mago guerrero dando sombra
tan alta, tan regia, tan poderosa, tan triste
sus lagrimas las lleva el viento junto con ecos
ecos de risas y amores, ecos de muerte y de luz
Entre su túnica se adivinan alas, son negras
son sangre, son poemas hechos mentiras a la luna
la serenidad se fue entre sus labios que besaron
la muerte que ayer conjuro robando su corazón
Intenta no brincar al precipicio que esta delante
pero lo llama, lo necesita, lo anhela, es el mismo
es la libertad hecha prisión de noches vacilantes
son estrellas corrugando un alma entre lamentos
La vanidad se alza como ultimo fortín de sus deseos
solo, altivo, lleno de vida por un momento ríe loco
para después sumirse en su propio dolor, en el averno
desesperado arranca sus propias plegarias a la sangre
Cuando la luna ilumina su faz transida de sufrimiento
hace mucho que la muerte es su amante entre ilusiones
hace mucho que partió el barco con los dioses amantes
tan cerca estuvo de su amado que amarlo fue su pecado.