Cada día que ha pasado
sin ti me acerca a ti
con la esperanza en la mano
y el amor en los ojos
tratando de escrutar con la
despedida el reencuentro
atrapando entre las redes de
la duda la certeza de ti
Me cobijo en un callejón
donde entre temblando
donde saldré de tu mano después
de mirar corazones
me susurraste un poema que convertí
en oraciones
cautivando mi cuerpo entero
entre burbujas de placer
Cuando llegues y me
encuentres dormido en tu pecho
soñando con tu piel,
acariciando el cabello de tus fantasías
no habrá despertar sin el perdón
de una mano que me golpeo
pero ahora lucha
incesantemente por animarnos al amor.