|
Un poema me pides mi niña
aún sabiendo que mi corazón
no te pertenece, sólo mi leal
y sincera amistad.
Un poema me pides mi niña
y yo sólo palabras te doy,
palabras que vienen del alma
para hacerte una canción.
Un poema me pides mi niña,
y una flor te doy,
flor perfecta como tu,
flor fresca como tu sonrisa.
Un poema me pides mi niña,
y lloro por no corresponder
a tu tierno
y dulce amor
que me regalas con fervor.
Un poema me pides mi niña,
y yo te pido perdón
por que mi corazón no es tuyo
es de Dios.
|