Alma mía, Adiós... 

 

 

 

 

 

Hoy nublan mis ojos, tristes imágenes, recuerdos que no volverán. Ya no beso en la noche fugitiva tu figura ideal, mi sueño más amado, mi fantasía real.
Ya no tiemblan mis labios al sentirte llegar, solo oigo el lamento de mi corazón en la intimidad de mi silenciosa soledad.

Oh, mi sueño más amado, mi más grande placer, ni mis ojos, ni mi sombra tu sonrisa, tu sonrisa han de buscar, hoy mi muerte me atormenta y me pide olvidar, que mi vida yo te amo, que me duele respirar, pues tu aliento a mi alma en la vida volverá.

Ríe, engríete sonriendo, que mi vida no va a volver a derramar de su caudal una gota, de sus ojos el mar. Ríe, engríete que en la vida, como yo, ¡desengáñate!, nadie te amará.


   
ISLA TERNURA POEMARIOS DE NAVEGANTES RINCONES AMABLES