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y me siento con fuerzas para
escribirte mil poesías
capaz de gritar la palabra
prohibida sin vergüenza
porque la caricia del aire en tu
cara
me basta para sobrevivir otros
siete años en
esta soledad que es toda mi existencia
y quiero que sepas que de tu voz
de tu sonrisa y de tus ojos
huidizos
hálito de vida precioso respiro
y parece renacer en cada nuevo
despertar
con cada sueño de tu alma clara
este cuerpo marchito y viejo que
habito
si me atreviera a interrumpir
el flujo de tus felicidades
amargas
si osara desnivelar
tu perspectiva hacia el infinito
pero perdona, me vuelvo a
repetir...
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