|
Tengo
en mis labios y en mi boca el sabor de otro hombre.
En
mis poros y sobre mi piel su esencia y su olor.
Sobre
mi sexo yacen los restos de ese encuentro.
Incrustado
en mi mente el recuerdo de falsos reflejos de amor.
Pero,
en mi corazón... es a otro al que
doy abrigo.
|