El hado lejano

 

 

 


   

 

A  A. M. en Bogotá

 

 

Nada sabia  yo de él

Nada sabia él de mí.

Desde lejos arribo a estos parajes

El cielo aun me envía mensajes.

 

Tiene la edad indicada

Su piel se encuentra broceada

Su negra cabellera al agua remeda

Su figura al deseo convida

 

Mi corazón esta en sus manos

Su mente me tiene cautivo,

Su personalidad de ambrosia

Hizo despertar mi aletargado corazón.

 

Pero el problema es el tiempo...

El problema es la distancia.

 

No tuve suficiente tiempo

Para saber si también le cautive

La distancia se interpone...

Cómo le cultivaré?

 

 


   
ISLA TERNURA POEMARIOS DE NAVEGANTES RINCONES AMABLES