El escape

 

 

 


 

 

Yo solía escapar del amor...

Yo solía correr y alejarme de él.

Insistía en no quererle conocer.

 

Pero, un buen día –de manera inesperada- me detuve.

El se acerco a mí y permanecí inmóvil.

Llegó y entro a mi vida... le permití quedarse.

 

Quizás fueron...

Los sueños, las esperanzas, las promesas...

Los besos, los abrazos, las caricias...

Las horas, los días, las semanas...

Lo que me drogó y hechizó.

 

Hasta que, un buen día...

Descubrí con tristeza que el amor sólo estaba de mi lado,

Que yo era el único que lo brindaba y ofrecía...

Únicamente infidelidades recibía.

 

Así pues, que volví a escapar,

Volví a correr y alejarme de él.

Maldito el día en que conocí el amor...

En el cuerpo de un hombre.


 


   
ISLA TERNURA POEMARIOS DE NAVEGANTES RINCONES AMABLES