El fauno de vapor

 

 

 


 

 

 

Luego de un rato, recuperado el aliento

Después de que mi amante instantáneo saliera

Abrí la puerta y volví a esa anónima realidad

Me incorporé a la dinámica del lugar.

 

Muchos ojos me miraban...

Algunos dedos me señalaban...

Otros murmuraban sobre mi desnudez.

Me pregunte: ¿Estaré desaliñado?

 

Pasé frente a un gran espejo y sonreí...

Sobre mi mejilla izquierda,

Sobre mi torso,

Sobre mis piernas,

Y enredado en mis cabellos...

Reposaban los restos de nuestras erecciones

Vestigios de un momento de amor fingido...

Mezclados con sudor.

 

Me dirigí entonces a la espesura del vapor

A la frondosidad de cierta húmeda oscuridad

Buscando las duchas...

Para continuar viviendo.


 


   
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