|
Es
de madrugada y hace frío,
Pero
nadie sabe que tiemblo,
Todos
duermen porque tienen que descansar,
Y
yo soy el más cansado de todos pues no logro tranquilizarme,
No
puedo descansar pues hace mucho que no te veo.
Tengo
las ganas mojadas,
Mi
piel se ha envejecido rápidamente,
Las
calles de mi barrio solitario, son más cálidas que mi corazón.
Debería
dormir,
Pues
mañana tengo que madrugar,
Pero
hoy pienso en que nunca escribí después que todo terminó,
Y
que el gato extraña tu sonrisa igual que lo hago yo,
Un
día más vuelve a empezar,
Oigo
llover y pienso en ti y en mi,
Qué
guapo era tu cuerpo mojado en mi cama
Y
siento aun más frio de recordarlo.
Las
promesas de cama se quedaron allí,
Penetraste
no solo mi cuerpo sino mi alma,
Y
marcaste mi pecho con tu nombre,
Llegaste
hasta mi corazón con un chorro de amor,
Pero
hoy ya no estás.
Ahora
ya no tengo frío,
El
alba está en su punto más hermoso,
Y
recuerdo cuanto nos hubiera gustado verla juntos un día mi amado Leonardo,
Pero
con el sonido de despertador recuerdo que en mi cama yace un joven muchacho,
“hola
David, mi querido amor”, ¿qué tal noche pasaste?
|