Mi amante

 

 

 

Un poco de ti fue suficiente para

vivir atado a tu amor.

Dejaría de ser quien soy, para

morir cansado sobre tu cuerpo.

Abandonaría las flores que planté

y los caminos que recorrí, sólo

para ahogarme un minuto en el

manantial de tu orgullo,

sacrificaría un destino incierto , sólo

por tener otra vez tu pasión.

Recordaría de nuevo el color de la

alegría si beso tus pies en la primavera,

mil veces pediría perdón por dejarte

solo aquella tarde, en la estación

de Mácul.

Necesito tu cuerpo caliente a mi lado,

quiero saber si aún me extrañas

paraíso austral, amante sin límite;

daría mi alma por vagar junto a ti

de norte a sur, de Arica a Puerto Montt,

de Viña a Santiago, de Apoquindo al hogar

que fue mío en Nuñoa.

 


   
ISLA TERNURA POEMARIOS DE NAVEGANTES RINCONES AMABLES