Aquella vez lo vi

 

 

 

 

Cuando lo conocí,

tantas emociones sentí en mí,

dormí sin sentir sueño,

soñé sin imaginar

en la ilusión más grande,

que ha sentido mi corazón.

Lo convirtió la razón,

ese sentimiento que apareció en mi

aquella vez que lo vi.

Hoy sigue viva

aún más fuerte que antes.

Cada vez que lo evoco

palpita fuerte mi corazón,

siento que ya saldrá,

que pronto ya se irá,

a reunirse con el suyo

y junto a él se quedara.

Cuando a su lado estoy

me pierdo en la profundidad de su mirada,

me hechiza la sonrisa de sus labios.

Su sola figura, me hace  sentir seguro

me lleva hasta la gloria,

me muestra la creación con sus ojos

la veo a través de sus sentidos,

me dice te amo sin pronunciarlo

y yo se lo digo sin decirlo.


 


   
ISLA TERNURA POEMARIOS DE NAVEGANTES RINCONES AMABLES