|
Cuando lo conocí,
tantas emociones sentí
en mí,
dormí sin sentir sueño,
soñé sin imaginar
en la ilusión más
grande,
que ha sentido mi corazón.
Lo convirtió la razón,
ese sentimiento que
apareció en mi
aquella vez que lo vi.
Hoy sigue viva
aún más fuerte que
antes.
Cada vez que lo evoco
palpita fuerte mi corazón,
siento que ya saldrá,
que pronto ya se irá,
a reunirse con el suyo
y junto a él se
quedara.
Cuando a su lado estoy
me pierdo en la
profundidad de su mirada,
me hechiza la sonrisa
de sus labios.
Su sola figura, me hace
sentir seguro
me lleva hasta la
gloria,
me muestra la creación
con sus ojos
la veo a través de sus
sentidos,
me dice te amo sin
pronunciarlo
y yo se lo digo sin
decirlo.
|