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Me
dan ganas de escribirte. Y es que te extraño tanto.
Entiende
que me fue confuso quedarme sin tu presencia. Mas era más confuso,
verte
sin tenerte.
Continúo
disponiendo de tu suave imagen, tu sonrisa tierna, tu seriedad impropia,
tu
ironía correcta. Mas no dispongo de la cálida piel, morena y tersa, palpitando
en rozo.
Debería
poder tocarte, aunque fuera de nuevo en el ultimo suspiro, antes de morir
irremediablemente,
después
de ti
Leitu
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