Júpiter (Zeus) y Ganímedes

de Christopher Marlowe (1564 - 1593)

 

ZEUS

¿Por qué, dulce movimiento, debo negar tu juventud?
cuyo rostro refleja tal placer de mis ojos,
Como yo, que soy quien lanza fuego en la mirada,
haciendo regresar los negros potros de la noche a menudo,
debo poner freno a la mirada.
Siéntate sobre mis rodillas, y pide lo que te plazca,
Controla el magnífico Destino, y corta el discurrir del Tiempo:
porque, no todos los dioses pueden dar ordenes,
Y cielo y tierra serán los límites de tu deleite?
Vulcano bailará para lograr tu risa,
Y mis nueve hijas cantaran cuando estés triste;
Del pájaro de Juno arrancaré su precioso plumaje,
y haré que tres abanicos refresquen tu cara;
Los cisnes de Venus mudarán su blanquísimo plumón,
para  que sea suave y dulce el dormir en tu cama;
Hermes no mostrará más sus alas al mundo ,
Si la idea de rozarte vive en sus plumas,
Pero, como a él, apartaré a todos de tí.

Arroja en la distancia las alas de Hermes 

Tu me dices, "Su color me agrada"'
Espera aquí, mi  pequeño amor; ellos te traerán gemas.

Le entrega joyas

Mi presente para Juno en el día de su matrimonio,
Colocaré en tu cuello, mi melodioso corazón ,
Y cubriré tus brazos y hombros con mi hurto.

GANÍMEDES

Quisiera tener  una joya para mi oreja,

Y un broche fino para mi sombrero,
Y entonces lo abrazaré a usted cien veces.


ZEUS

Así será, Ganímedes. Que sea el comienzo de mi amor.

 

 

 

 
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