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LA PERSISTENCIA DEL DESEO - UNA SÍNTESIS DE LA LITERATURA GAY BRASILERA Por Antonio Junior |
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Es también una buena ocasión para abordar la literatura gay brasilera, aun cuando no se vea como un genero literario específico. Una nación, la nuestra, donde la obra de contenido homosexual frecuentemente tiene minimizado el aspecto literario para concentrarse en los juicios morales. Los contenidos de este libro trasgresor, aquellos que llegaron a leerse en los duros años 70 pudieron observar, tal vez con precisión, lo que había de personal e irreverente en el estilo del poeta. La resaca del tiempo y la superación de la fase en que el tema gay no vendía o era leído a escondidas, nos deja ver ahora, en silencio, en el complejo contexto de esta poética, el tejido propio del arte denominada marginal. La obra es del tiempo de "Lampião da Esquina", un periódico portavoz de los gays brasileros que se publicó entre 1978 y 1981, lanzando nombres como Aguinaldo Silva y João Silvério Trevisan, este autor del fundamental "Devassos no Paraíso"(1986), una historia de la homosexualidad brasilera desde los tiempos coloniales hasta el fin del milenio. En la introducción de este estudio fecundo que ya nació clásico, Trevisan habla del homosexual como de alguien que instaura una duda, "algo que afirma una incerteza, que abre espacio para la diferencia y que se constituyó en signo de contradicción frente a los patrones de la normalidad". Paulo Augusto, nada preocupado por dar una visión políticamente correcta, provoca a partir del mismo título "Falo"· uno juego ambiguo entre la palabra dicha con autoridad y el órgano sexual masculino. El cuestiona tanto el comportamiento de los llamados "frescos" como lo "quemado", un envite estimulante entre el deseo y la denuncia, construyendo una poética de fuertes vibraciones eróticas, nunca pornográficas. La experiencia del poeta no es de hoy. Solamente ahora adquiere una plenitud total de sentido y de manera. El Brasil se inicio en el genero con "Bom-Crioulo" (1895), del cearense Adolfo Caminha, considerada la primera novela, en todo el mundo, que aborda el amor homosexual de forma directa. Narra la relación amorosa entre dos marineros, uno de ellos negro, inclusive con detalladas descripciones de los actos sexuales. El autor utilizó una vasta información obtenida a partir de declaraciones prestadas en audiencias jurídicas relacionadas con casos de sodomía en la Marina y en el Ejercito. La publicación del libro suscitó escándalo y controversia. En 1937, la Marina solicito y obtuvo del presidente Getulio Vargas el embargo de una nueva reedición. Solo noventa años después de la primera edición el libro regresó a las librerías y a las bibliotecas publicas y escolares. En 1914, la revista Rio Nu publicó "O Menino de Gouveia", cuento ilustrado con la imagen nítida de dos hombres practicando sexo anal. Mas de 60 años antes, el poeta romántico Álvares de Azevedo, que murió antes de llegar a los 21 años, dejo una apasionada carta de despedida a un amante: "Luis, hay ahí no se que en mi corazón que me dice que tal vez todo este terminado entre nosotros [...] hay en algunas de mis cartas para ti una historia entera de dos años, una leyenda, dolorosa si, pero verdadera, como una autopsia de sufrimiento. Luis, es mi sino que yo amase mucho y que nadie me amase. Así, como yo te amo, ámame". Mario de Andrare, que tenia problemas con su opción sexual y era amigo intimo de Luís da Câmara Cascudo y de Manuel Bandeira, escribió cuentos de amores entre muchachos. En una de sus crónicas, el autor de la rapsodia "Macunaíma - Herói sem Nenhum Caráter"(1926), dice: "Es por causa de mis afecto que ando ahora en plena desolación. Mi amado me abandonó". Mario fue ridiculizado muchas veces por Oswald de Andrade, que le llamaba "nuestro Miss Sao Paulo traducido en masculino". El sociólogo Gilberto Freyre, como llegó a declarar en entrevistas, también gustaba de la fruta. Al publicar "Casa-Grande & Senzala"(1933) fue acusado como pernicioso y pornográfico. Así como el poeta oficial Olavo Bilac , que compuso el Himno Nacional" y el inventivo cronista Joao do Rio , que a los 18 años publicó dos cuentos homoeróticos: "Impotencia" y "Odio". El solitario baiano Sósigenes Costa, creador de "Iararana", publicado póstumamente en 1979, tuvo su homosexualidad escondida durante décadas y cuando hace dos años toda su obra fue relanzada gracias al aval de José Paulo Paes, no encontré ningún estudioso con el valor de comentar sobre su sexualidad, todo lo mas que se dijo que "no es importante para la comprensión de su poética". Lo que no es verdad. En los años siguientes, se destacaron otros escritores gays: Aníbal Machado, autor de "João Ternura"(1965); el injustamente olvidado Otávio de Faria, el genial minero Lucio Cardoso, uno de los mayores escritores de nuestra literatura, autor de "Crônica da Casa Assassinada"(1959), además de poeta, cineasta y dramaturgo. Su "Diário Completo"(1949-62) tiene pasajes densos y reveladores: "La profundidad de la sensualidad es espantosa, y como un camino sin final. Pero camino perfectamente igual en sus líneas, en sus curvas, en sus procesos, como un vasto corredor que atravesásemos, mostrando el mismo paisaje sin sorpresa". La poesía homoerotica de Mario Faustino, un amante de juventud de Paulo Francis, solo raramente recordada. Murió en 1962, en un accidente de aviación, con apenas 32 años. No podemos olvidar a Paulo Hecker (hijo), autor de "Internato"(1951). En los años 60 y 70 se hablo mucho de la escritora Cassandra Rios, que vendía una media de trescientos mil ejemplares anuales, y que por describir escenas amorosas entre lesbianas fue muchas veces intimidada a comparecer ante jueces y delegados, acusada de atentado a la moral y a las buenas costumbres. El
escritor gaucho Caio Fernando Abreu, en nuestras conversaciones pocos
años antes de su muerte, hablaba del tabú entorno a la secreta vida
amorosa de la académica Nélida Piñon, del romance en Italia entre
Diego Mainardi (autor del hediondo "Polígono das Secas", 1995) y el norteamericano
Gore Vidal, además del amor irrealizado de la escritora Olba Borrelli
por Clarice Lispector. Ella cuidó de la autora de "Perto do Coração Selvagem"(1944),
cuando estaba convaleciente y hasta su muerte, con paciencia y
dedicación. Caio Fernando Abreu, el autor de "Morangos Mofados"(1981) y de "Onde Andará Dulce Veiga?"(1990), surgió en los años 70 y nunca escondió su homosexualidad. Las cartas que escribió a la poetisa Hilda Hilst, autora de la historia gay "Rútilo Nada"(1993), son conmovedoras, así como algunos cuentos, destacándose "Aqueles Dois". En esta misma década se hace notar la obra de ficción de Aguinaldo Silva y de Darcy Penteado (autor de "A Meta", 1976, colección de cuentos autobiográficos). Aguinaldo Silva publica en 1975, "Primeira Carta aos Andróginos", un relato de los ligues en un cine carioca. Otros nombres importantes para la comprensión literaria gay nacional son los de João Gilberto Noll, Silviano Santiago, Herbert Daniel, Bernardo Carvalho, Luis Capucho, Jean-Claude Bernardet y los poetas Roberto Piva (se clasifica como "yo soy el jet-set del amor maldito"), Glauco Mattoso, Valdo Mota, Ítalo Moriconi, Antonio Cícero y Néstor Perlongher, argentino que vivía en São Paulo. Silviano Santiago, también poeta y ensayista, no pasó desapercibido con "Stella Manhattan"(1985) y enfrento vergüenza y culpa en su novela "Uma História de Família"(1993). Herbert Daniel es autor de un sincero libro autobiográfico, "Passagem para o Próximo Sonho"(1982), obra que narra su participación en la guerrilla brasilera y sus problemas en cuanto homosexual que, después de huir del Brasil durante la dictadura de 1964, acabó empleándose como portero en una sauna gay de Paris. Jean-Claude Bernardet, en pareja con Teixeira Coelho, publicó en 1993 la novela epistolar "Os Histéricos". Bernardo Carvalho es autor del excelente volumen de cuentos "Aberração"(1993). Capucho escribió el erótico-porno "Cinema Orly"(1999) y el capixaba Valdo Mota es un adepto de la sodomía mística literaria. En la dramaturgia, Nelson Rodrigues dio la señal del "ladrón boliviano" en "Toda a Nudez Será Castigada"(1965); Chico Buarque de Holanda inmortalizó el travestí Geni en "A Ópera do Malandro"(1978); Plinio Marcos conmovió plateas con el homosexual marginal Veludo de "Navalha na Carne"(1967). Ninguno de ellos es gay, pero trataron el tema con sensibilidad y verdad. Pero tal vez la obra mas importante de celebración gay sea "Grande Sertão: Veredas"(1956), donde Guimarães Rosa diseña la ambigüedad. En ese trabajo épico del lenguaje, el jagunço Riobaldo ama secretamente a su joven compañero Diadorim, sin saber que el no pasa de ser una mujer masculinizada. El escritor italiano Claudio Magris dice que se trata de "una de las mas importantes historias gays escritas". En Rio Grande do Norte, además de Paulo Augusto, se destacan varios escritores y poetas de homosexualidad latente. Dedicando "Falo" al legendario marginal João Francisco dos Santos, que paso à la historia como Madame Satã, Paulo Augusto toca en las ideas y comportamientos libertarios de la contracultura de los 70, caracterizando una identidad que reivindica el lugar de la diferencia. Obra que asume una importancia poética, mas allá de la estética dadá, contribuyendo a que el individuo se libere de las ataduras sociales y morales. El autor muestra en el interior de su texto la narrativa de sus experiencias, de sus emociones, de una sensualidad pulsante que motivó el interés poético. El demuestra que poeta es justamente aquel que, lejos de buscar amparo en reconocimientos, deja acontecer, o mejor, fomenta en su mismo, en el mundo de las palabras, el desamparo de lo desconocido, de lo espantoso, del valiente.
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