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CASOS DE LA VIDA IRREAL 01
Alberto, joven homosexual, serio y profesional ha encontrado en Marino
a un gran amigo heterosexual. De cuando en cuando Marino trata de
convencer a Alberto para que ensaye el tener sexo con una mujer y Alberto
tienta a Marino a tener sexo con él.
Cierta noche de viernes, Alberto se dejo persuadir por Marino, con la
tonta idea de que luego de unas copas Marino sería suyo. Fueron a un
burdel al norte de la ciudad. Luego de unos tragos, Marino indagó por
alguna prostituta extrovertida y comprensiva para que ‘iniciara’ a
Alberto.
Luego de describir a Cassandra los pormenores de la situación con
Alberto, ya en la mesa, entre risas y tragos de Brandy, ella empieza a
coquetearle y a morbosearle. Él respondió a las atenciones femeninas
gracias a la química moderna, pues después de un Viagra cualquier caricia
es suficiente.
Cassandra fue de Alberto y luego lo fue de Marino; nunca Marino fue de
Alberto ni Alberto fue de Marino, pues ella acaparó las atenciones de
estos dos caballeros. Pero hoy ellos tienen algo más en común, pues como
producto de esa noche, ambos están tomando fuertes dosis de
antibióticos.
CASOS DE LA VIDA IRREAL 02
Ayer en la mañana, luego de descansar un poco, después de concluir mi
jornada de entrenamiento, me dirigí a los camerinos de la universidad. Me
sorprendió un poco el encontrarlos vacíos, pues a esa hora siempre hay
algo de movimiento.
Me desnudé y me dirigí a la zona de duchas, en donde descubrí a alguien
más. El secaba con una toalla su hermosa figura masculina, producto
seguramente de la practica de algún deporte.
Coquetamente le dirigí la mirada y levante la ceja izquierda. Él
sonrió, me picó el ojo y dejó caer el trozo de tela que me impedía
admirarlo en su majestuosa totalidad. Su cuerpo recién bañando se aproximo
al mío cubierto de sudor. Me besó, mordió mí cuello, mis tetillas y me
obligó a besar su miembro, su grandioso miembro, su majestuoso miembro, su
enorme miembro, su vulgar miembro. No podía creer lo que tenia frente a
mis ojos.
Luego de unos minutos de permanecer de rodillas ante él, di media
vuelta y me incliné. El cubrió su virilidad con látex y me poseyó allí
mismo, usando su saliva como lubricante, al ritmo del agua correr y al
amparo del sol. En ese momento no podía creer en todo lo que tenia en mi
interior, como violenté a mi cuerpo.
Al terminar, él se retiró, yo me duche y me vestí... él ya no merodeaba
por allí. Cuando salí de los camerinos solo pensaba en que después de
semejante jornada, nunca volvería ser el mismo... y no lo fui!
CASOS DE LA VIDA IRREAL
3
Esa noche de sábado, Andrés se encontraba
incomodo en el salón de una gran casa del barrio Santa Teresita. Hacia
poco más de dos horas que la ceremonia religiosa del matrimonio de su
prima y amiga Jacqueline había concluido y los invitados fueron
trasladados hasta ese lugar para la ceremonia. El no contar con un par
homosexual para entretenerse criticando a los comensales lo tenía algo
estresado.
Sin conocer a casi nadie y atrapado en el smoking alquilado, decide
aventurase a recorrer la segunda planta de la casa, aflojarse el corbatín
y conocer el universo de alguien que habita en estrato seis. La familia
del novio insistió en que la fiesta de bodas se realizará en su
residencia.
Andrés cruzó la puerta del estudio, curioseó las fotos en paredes y
portarretratos, ojeó uno o dos libros y se dirigió al balcón de esa
habitación para tomar un poco de aire y alejarse de la mascarada que le
parecía todo ese matrimonio. De repente la puerta del estudio se cerró y
la luz se apagó. Algo sorprendido vio salir de entre las sombras a Marco
Antonio, el ya esposo de su prima, quien parecía algo pasado de copas.
-"Te eche de menos allá abajo, así que decidí buscarte. Te vi desde el
jardín en este balcón y heme aquí", le dijo él.
-"Pues la verdad estoy algo aburrido y tengo ganas de irme a casa".
-"Eso no le gustaría a tu prima... ni a mi tampoco", dijo Marco
lanzando una mira fulminante al rostro de Andrés.
-"A ti tampoco? Puedo saber por qué?", indago un ahora intrigado
Andrés.
-"Pues aun no has besado al novio". Dicho esto Marco jaló del brazo a
Andrés, lo llevo hasta el interior de la habitación y lo besó con fuerza,
pero sin pasión.
Sucedió lo que debía suceder pues, a pesar de todas las circunstancias,
Andrés siempre encontró al novio de su prima bastante atractivo.
Al terminar, Marco lloró, tal vez de vergüenza, tal vez de
arrepentimiento. Andrés le recriminó diciéndole que él siempre sospecho de
él, pero que se había auto vendado los ojos por no preocupar a Jacqueline
y le consoló prometiéndole guardar el secreto. Total que más podría
hacer?
Pero Marco no quería sólo eso. Quería que Andrés se convirtiera en su
amante, pues según le expresó: "Me gustaría realizar otra ceremonia
contigo y hacerme esposo de los dos". Al escuchar esto Andrés abandonó el
estudio apresuradamente, no quería más cargos de conciencia.
Al bajar por las gradas se cruzó con su prima quien venía subiendo.
Ella le pregunto: "Llevo rato buscando a Marco y buscándote a ti. ¿Donde
se han metido?". Andrés le respondió: "Nos habíamos sumergido en su
indefinido y oscuro mundo, pero ya me salí y espero de corazón que tú
también lo hagas".
Andrés atravesó corriendo el recibidor de esa casa, la amplia puerta y
el impecable jardín sin mirar atrás. La relación con su prima cambiaría
desde ese día.
CASOS DE LA VIDA IRREAL
04
Hace casi un año que Milton se graduó de Economía en una prestigiosa
universidad. Su anhelo ahora es estudiar un postgrado en administración
financiera. Desde poco antes de graduarse trabaja en un importante banco
de origen y sede en su ciudad. Le resultó relativamente fácil el entrar a
trabajar allí, pues su alto nivel académico y profesional, sumados a las
relaciones de su padre, le permitieron hacerse a un puesto como asesor
financiero.
Su horario de trabajo en las tardes concluye de manera oficial a las
5:30 de la tarde. El siempre es de los primeros en llegar, pero desde hace
cuatro meses, a eso de las 9:30 de la noche, es de los últimos en salir.
Su jefe debió entregar unos concisos informes en días pasados, pero debido
a su irresponsabilidad y a su mediocridad nunca realizó tal labor. Por tal
razón le ha ofrecido ha Milton pagarle las horas extras y colaborarle en
un futuro ascenso.
Ante tal perspectiva, Milton sacrifica horas de sueño, vida privada y
reunión familiar. El informe es terminado, su jefe queda bien. Nunca le
pagaron esas horas extras. Nuevamente su jefe delega sus funciones en
Milton prometiéndole otra vez lo mismo. En los pasillos del banco ya
circulan rumores sobre su abnegación y estilo de vida, a pesar de que
algunos compañeros son conocedores de una u otra circunstancia. Tampoco es
el único.
Pasadas unas semanas, Milton decide hablar con su jefe y plantearle la
situación: trabaja de más, no recibe ningún reconocimiento monetario, del
ascenso nada, nada de nada... Ante lo cual su jefe le responde:
-"Hombre, de que te preocupas. Eres un joven de familia, no tienes
obligaciones, no tienes razón alguna de llegar temprano a casa, además...
‘eres soltero’.
-"Y que tiene que ver todo eso con nuestro acuerdo?", respondió
Milton.
-"Alguien con tu estilo de vida no tiene la necesidad sentida de llegar
temprano a su casa y como no tienes hijos, para que más plata?".
Milton se llenó de indignación e ira y le gritó:
-"El hecho de que yo sea maricón no significa que me vaya a dejar
explotar".
A sus espaldas la puerta de la oficina de su jefe se azotó, muchas
cabezas giraron. Al día siguiente Milton entregó su carta de renuncia en
la oficina de recursos humanos de esa entidad bancaria. Sus sueños de
independencia y de fuga se estaban viendo afectados.
Crema dental, cepillo de dientes, Listerine, seda dental, espuma de
afeitar, maquina de afeitar, after shave, champú, bálsamo, gel, Neko
loción, astringente, desodorantes para pies y cuerpo, jabón de avena,
crema de manos, talco, brillo de labios, aceite, vitaminas... se repetía
mentalmente Alexander camino al Éxito San Fernando.
Tan concentrado repetía el credo de su higiene y cuidado personal que
solamente se dio cuenta de un giro equivocado al entrar a una cuadra
silenciosa y oscura, muy a pesar de ser tan sólo las 6:00 PM de esa tarde
de domingo. Continuó su marcha y a lo lejos divisó un BMW color rojo. Por
lo menos había algo agradable a la vista.
Se acercó con el sigilo del que se aproxima a su objeto de adoración,
pues Alexander, a pesar de tener 27 años y no contar con un buen empleo,
es amante y conocedor de automóviles.
Notó que el carro se movía un poco, así que se acercó con mayor sigilo,
pues ahora era presa de la curiosidad. Pudo ver a través del para brisas a
un hombre tras el volante, recostado hacía atrás en su asiento. Su rostro
de placer indicaba que ‘algo’ sucedía. Alargó el cuello la mirada y pudo
ver un cuerpo y su cabeza sobre la entrepierna del conductor del BMW.
En ese momento los tres se asustaron: los dos dentro del carro al
saberse descubiertos y Alexander al ver semejante y grotesco espectáculo:
A un hombre se la estaba mamando... una mujer!
Pensando que ya lo había visto todo en esta vida, Alexander siguió su
camino repitiendo su credo. Detrás de él un nervioso auto rojo emprendía
la huida.
CASOS DE LA VIDA IRREAL
05
Noche de domingo previa a un lunes festivo. Alexis se encuentra en
cuarto de chat privado conversando con ‘alguien interesante’: Mauricio
tiene 35 años, vive solo en un apartamento al oeste de la ciudad, es
médico y, además, es español.
Llevan ya una hora chateando. Ya se han hecho las preguntas de rigor:
¿Cuántos años tienes?, ¿cómo eres?, ¿qué haces?, ¿dónde vives?, ¿tienes
pareja?, ¿vives solo?, ¿se te nota?, etc. Luego pasaron al plano sexual:
¿Qué te gusta hacer?, ¿eres activo o eres pasivo?, ¿te gusta mamar?, ¿te
gusta besar?, etc. Ahora se encuentran concertado cita. Alexis envió su
foto. Mauricio no tenía.
Alexis escribe con sumo cuidado la dirección de su "ciber levante".
Toma un taxi, da las indicaciones de su destino y se pierde imaginando a
Mauricio: 1.80 de estatura, 75 kilos de peso, blanco, velludo, ojos
azules, cabello castaño oscuro corto, barba afeitada pero espesa, todo un
ejemplar.
Llega a su destino, toca el citófono, sube las escaleras, la puerta se
abre. Alexis se sorprende. Los rasgos dados por él en el chat sólo eran un
dibujo en dos dimensiones. Nada que ver con la idealizada imagen que de
ese otro se había forjado en su mente. Además, la mala energía que
inspiraba su rostro, el aroma a licor y a cigarrillo que emanaba el lugar
lo hicieron exclamar:
-"Que pena hombre, pero yo me voy. No me gustaste". Dio media vuelta y
bajó por las escaleras.
Abandonó el lujoso edificio, tomo otro taxi (¿qué bus pasa por el
oeste?) y se dirigió a un disco-bar a hacer casting en vivo y en directo.
A sus bien cuidados treinta años con su rutina de gimnasio, ropa apretada
y gel de marca, él aspira a algo mucho mejor para esa noche.
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