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Tengo un amigo de mí mismo bloque que se
llama Paco. Claro que Paco es para mí, para su madre es su Curro, para su
abuela es mi Paquillo y para su hermana es el Francisco, ésta dice su
nombre con cierto matiz despectivo, es más pequeña y tiene celos,
solamente el padre lo conoce por todos sus sinónimos, ya que si llamas y
preguntas por Paco te dicen que allí no vive ningún Paco y si por
Francisco, y no es la hermana la que coge el teléfono da la misma
respuesta, yo como ya sé el despiste de esta familia pregunto con el
nombre adecuado según sea quien responde.
Mi Paco, yo también uso este posesivo, es huraño y con ciertas
dosis de agresividad, yo en cambio suelo ser tranquilo, juicioso y
razonable, cuando le menciono lo que yo considero mis cualidades gira la
cabeza de abajo arriba con lentitud hasta ponerse frente a mis ojos, hace
una mueca desagradable con la boca y con sarcasmo no disimulado me dice:
Si, si tú eres muy juicioso, pero que te compre quién no te conozca, la
primera vez que se lo escuché, se me revolvieron las tripas, pero me
repuse, para no perder el criterio que tengo de mi mismo y que hay otros
que comparten, pero claro ese mismo criterio no se le puede exigir a quien
se ha acostado contigo, y no ciertamente para dormir la siesta.
Mi barrio, es un barrio de Sevilla, no, no es Triana, ese barrio me
parece un barrio bananero, con demasiados tópicos, y la verdad es que
todos ciertos. Es un barrio de trabajadores-clase-media-bajita. Tampoco es
la Macarena
, donde se ha ido a vivir gentes de lo más variopinto, quiero decir
gentes de casi todo el tercer mundo, mi barrio es otro, y sólo una vez
vimos que un camión de reparto enorme lo aparcaban en medio de la plaza,
a los dos días salieron unas cuantas mujeres diciendo que ese camión no
podía estar ahí, a unos le estorbaba para aparcar a otros le impedía la
vista del bar y unas cuantas excusas más, así que esperaron al atardecer
a ver de quien era el dichoso camión, era de un "currito",
dicho con todos mis respetos y simpatías, no se debe olvidar que soy una
persona amable y condescendiente, además de que el hijo de unos 19 años
era guapísimo, así que le dije a mi madre que estaba en el balcón
conmigo viendo el desenlace: mamá tampoco estorba tanto el camión, y mi
madre me respondió: no te estorbará
a ti, pero a mí me impide aparcar bien el coche y ese trasto tan
grande y feo no está bien en medio la plaza.
Yo vivo en el 2º desde siempre, un día veo con sorpresa un chico
tan guapo como el "currito" que cogía el ascensor conmigo, iba
al 4º, llevaba una mochila y
me resultaba evidente que venía del instituto, le dije: hola que tal?
Puso cara de asco y ni siquiera me contestó y menos mirarme, no me amilané
y al salir le dije: hasta luego, tampoco obtuve respuesta. Así que muerto
de curiosidad entro en mi casa y le pregunto a mi madre: qué quién se
había mudado al cuarto? Según mi madre al cuarto no se había mudado
nadie y al chico que había visto en el ascensor era Paquito, el hijo de
Carmen. Ese niño repelente? Le dije a mi madre, de repelente nada es
superdotado y ya está con 17 años en la universidad, en primero de matemáticas,
igualito que tu, con 22 y aún estas en segundo con tus lenguas puras. Mi
madre es especialista en poner de manifiesto mis debilidades, antes me
entraban unas terribles ganas de matricidio, pero... soy tan razonable que
ya ni siquiera me doy por aludido. Pero mi madre cuando dijo lo de
superdotado, las madres conocen muy bien a sus hijos, vería mi cara
radiante y casi a la vez que me decía lo de mi retraso en mis estudios
dijo: sí superdotado pero no en lo que estás pensando como puedes ver,
yo que a veces olvido lo de mi condescendencia, le respondí con cierta
ironía: bueno sería ya demasiado para una sola persona ser superdotado
en las dos vertientes.
Así que resulta que aquel niño gordito, con cara de malas pulgas,
me estaba pagando con mi misma moneda, ya que nunca le presté la menor
atención, siempre me pareció descarado, impertinente, bueno lo típico
de esa clase de chicos y ahora resulta que como si fuera una metamorfosis
se había convertido en un chico lindísimo, atractivo el muy cabrón y
hasta era capaz de ser normal, bueno fuera de lo de superdotado, quiero
decir que le gustarán las chicas, me entró una angustia terrible nada más
pensar que se lo beneficiara
una tonta de esas con el ombligo al aire y con cara de alelada, que es la
cara que yo veo en las adolescentes. No es que yo tenga nada en contra de
las mujeres sino todo lo contrario, pero las que me parecen atractivas
suelen tener de
30 a
40 y que se parezcan a mi madre, mi madre es tan guapa, elegante,
atractiva y simpática que no entiendo, y así se lo he dicho, cómo se
pudo casar con mi padre.
Bueno, la cuestión estaba ahora en saber lo que le gustaba al Paco y cómo
recuperar el tiempo perdido. Mamá no necesitas un tomate, sal, o algo por
el estilo? Es para subir a ver si Carmen tiene? Mi madre tan pragmática:
creo que pierdes el tiempo, no creo que Paquito sea gay, y además que
puede pensar Juan? Juan es mi ligue actual, he tenido varios, mi idea es
encontrar un amor fijo y luego ligar indiscriminadamente, siempre que
pueda claro, en pocas palabras soy un puñetero maricón promiscuo, es
algo que no puedo evitar, me encanta ligar y meterme en el servicio de la
universidad o en el de algún bar y hacerlo allí, y después tener una
aventura de algunos meses con citas esporádicas, ninguno de mis novios lo
aceptó y me temo que Juan a quien todavía no le he contado mi, digamos,
defecto, tampoco va a aceptar, ya, se pone histérico si miro a cualquier
tío.
Pensé
muchas historias para llegar a saber de Paco, que si hacer amistad con la
madre, ponerme en la ventana a ver cuando llegaba... un día, mira por
donde, me encuentro a la hermana camino de nuestras respectivas casas,
hola Virginia! Hola, me respondió, vi que estaba en plena edad del pavo,
entre otras tonterías que le pregunté para darle confianza y que no son
dignas de mención le dije: y Paco? Y la muy pavona me respondió: qué
Paco? Pues tu hermano, que Paco va ser, que tal va en sus estudios? Tiene
novia ya? Novia...? Dice con cierto rintintin la muy gordita, es mariquita
como tu¡ me entraron ganas de olvidar mi aire de buena gente y empujarla
al autobús que pasaba en aquel momento, pero estaba entre la ira y la
noticia tan fantástica que venía de saber y no supe reaccionar, y no la
tiré a las ruedas del autobús, total hubiera sido una tontería
fastidiar a aquella pánfila , era mejor castigo dejarla en este mundo, al
menos si no adelgazaba, como le pasó a mi Paco.
Cuando
llegamos al portal y vamos a entrar se presenta Paco. Era más guapo aún
de lo que me pareció aquel día, cara radiante, andar desenvuelto, porte
seguro, mirar desafiante, con los pelos de punta como si pidiera pelea, me
quedé hecho una bragas y no digamos la pava, que imagino que imaginaba
que podía decirle lo que la boba venía
de decirme, pero no pasó nada de eso, desafiante se puso delante de los
dos, abrió con su llave el
portal, casi nos deja fuera y no intentó coger el ascensor sino que con
su andar seguro subió por las escaleras y yo detrás observándolo,
cuando llegué a mi rellano él seguía subiendo y desde los primeros
escalones se volvió con descaro y me dijo,
¡qué leches miras¡ simplemente me quede sin palabras ni siquiera
pude balbucir una simple
vocal.
Me
parecía increíble que lo que llevaba mascullando dos meses hubiera
sucedido en unos minutos y sin ninguna preparación de las que tanto había
imaginado. Pero estaba feliz, mucho más que si lo hubiera encontrado en
el bar de la plaza, nos hubiéramos mirado y con cualquier guiño entráramos
en el servicio y allí le hubiera metido mano a gusto.
Estaba
tan radiante y feliz que nada
más entrar en mi casa me puse al servicio de mi madre para poner la mesa
y cenar, quitar la mesa y fregar, bueno lo hacía muchas veces, era mi
manera de contribuir en la casa y ayudar a mi madre que se pasaba el día
en el trabajo. Además una vez recogida la mesa, mi padre ya en la sala de
la tele, mi madre no quería tele en el comedor, ni ningún otro ruido, se
quedaba en su silla o bien pensativa o bien ojeaba un libro, yo sin que
ella se diera cuenta la observaba, era tan guapa, con ese aire tranquilo
que yo trataba de imitar y nunca conseguía, tan atractiva, inteligente,
verdaderamente amaba y admiraba a mi madre, mi padre era un pobre diablo
sin ningún interés que mereciera la pena.
Una
vez terminada mi faena me senté frente a mi madre y le dije: mamá quiero
hablar un poco de sexo contigo; estás loco esas cosas no las hablo
contigo; bueno quiero decir de afecto entre parejas no tiene porque ser
sexo; no tengo muchos conocimientos sobre esos temas, me dijo, ya sabes
que sólo tuve una cuantas experiencias antes de conocer a tu padre y no
me fueron bien, serías tú el adecuado y el que más sabes del tema; así
que no quise seguir molestándola, quería hablarle sobre mi pasión por
el Paco, pero se veía que no era el momento.
Ahora
la cuestión estaba en cómo contactar con Paco, cómo hacer para que Juan
no notase mi nuevo, digamos devaneo. A Juan: Juan tengo que estudiar más,
al menos unas semanas para tener tiempo y ver la respuesta de Paco a mis
pretensiones, esto segundo no se lo dije como es de suponer, pero era así.
Averigüé en donde estaba la facultad de matemáticas etc.
Pues
bien, un día ya lo localizo, estaba con algunos de sus compañeros, me
senté en el césped haciendo como que estudiaba y tratando de ver sus
reacciones, me dejé ver por él y vi como después de una media hora
desaparecen, seguí allí un poco de tiempo y un poco descorazonado, haciéndome
a la idea de que con mi Juan se estaba muy bien, puede parecer de teatro o
de película pero siento detrás del árbol en que me había recostado:
invítame a merendar¡.
Había
una cosa clara en esto de las relaciones que había tenido, el más joven
se encuentra con todo el derecho a que lo inviten siempre, aunque sea al
autobús, es la reoshostia pero es así, incluso yo que tuve dos
relaciones con chicos de más edad que yo, siempre esperé que fueran
ellos los que pagaran, todo. Yo gracias a la paga de mi abuela Carmen
siempre dispongo de algún dinero, así que no sé bien si el verdadero
cariño que tengo a mi abuela es verdadero o es interesado, llegué a la
conclusión que es mezcla de las dos cosas, a mi abuela, la otra le tengo
menos cariño, es muy seca y además nunca me da nada, ahí son mis primos
los beneficiarios.
En lo que estábamos, después de escuchar la orden que me habían
dado, traté de serenarme, tomar el dominio de mí mismo, y le dije
sonriente venga claro que te invito a
lo que tu quieras, intentando darle un doble sentido, pero estaba
ante un superdotado en todos los aspectos y me contestó con sorna: lo que
quiero es un refresco con
pasteles gra-cio-so, en lo demás estoy servido, y tu también¡ o vas a
negarlo? Intenté salirme de la línea irónica para evitar llegar a
mayores: vale hombre no te tomes las cosas por lo tremendo. De las cosas
que hablamos una me llamó la atención al preguntarle la edad me dijo que
tenía 18, yo ya sabía que eran 17, buen síntoma me dije, ya que los
jovencitos saben que algunos nos espantamos cuando tratamos con menores y
ciertamente yo no estaba muy seguro de querer ligar a fondo con él, no
quería verme metido en líos y en líos no me metí pero sí nos metimos
en el parque cercano a nuestra casa, y se dejó hacer, y me dejó hacer lo
que él quiso, era sin lugar a dudas más cerebral que yo, quería saber
todo de mi antes de que llegáramos a lo que llegamos, yo a estar
perdidamente enamorado de él, en sus manos y en sus caprichos y él a
estar enamorado de mi, eso decía, pero yo no estaba seguro.
Mi Juan cuando supo del tema me mandó a “tomar por culo”, esas fueron
sus palabras, en presencia de mi Paco mientras que éste me mira el culo
con una sonrisa de oreja a oreja, que más que sorna era cachondeo puro.
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