El acuerdo

  por Leo Sánchez


La hora de las brujas, esta próxima, generalmente me duermo a estas horas, mas ahora el sueño me es esquivo, un pensamiento se me repite constantemente, tu recuerdo, éste me acompaña desde hace algún tiempo, cada día antes de hundirme en los brazos de Morfeo, en mis oraciones pido al Eterno por ti y con eso me basta para dormir con tranquilidad, ahora no es así, será tal vez por que acabo de hablar contigo por el hilo mágico, invento magnifico de Graham Bell, esa emoción hace que el sueño no llegue, o tal vez será el calor de mi sangre que aun hierve por el deseo de estar ahora a tu lado.

Martín, ya son poco más de 15 años que nos conocemos, recuerdo de manera difusa aquella tarde cuando aún no cumplía una semana de haber llegado a vivir a esta ciudad, por consejo del Párroco, viejo conocido por mi, ingresé al estudio de la religión para cumplir con el sacramento de la Confirmación , ese día, era frío, las nubes llenaban el firmamento, recuerdo la bulla que hacíamos los 30 chicos que recién nos empezábamos a conocer y a la desesperada maestra por hacernos callar, no sé si entre tu y yo hablamos ese primer día, lo que si recuerdo fue la impresión que me causaste, me llamaba la atención tus orejas, si tus orejas, estas parecían extrañamente mas grandes que lo normal, antes que nada déjame recalcarte que nunca he tenido gustos fetichistas, pero te contaré que no era el único que pensaba igual, una vez las comparé con las alas de la mariposa monarca, ahora con el paso de los años puedo explicarme la causa de esta falsa impresión, tu corte de cabello, lo llevabas tan corto, te veías muy varonil, tan macho.

No se si el destino o quien, hizo que cuando ingrese a la secundaria, precisamente fueras ubicado en mi paralelo y no en el otro, la vida hacia que nuestros caminos se unan, compartíamos tareas, por las tardes nos veíamos para consultar en la biblioteca pública, confieso que te admiraba cuando en clases de educación física, tú hacías todos esos ejercicios que para mí eran poco mas que imposibles de realizar, a pesar de mis bajas notas en esa materia, esa época fue maravillosa.

La vida tal como nos unió, también nos separó, esa sorpresa me tenia reservada, para cuando nos llegó el momento de escoger el bachillerato que queríamos, tu decidiste irte a estudiar a otro colegio en una ciudad distinta a la que vivíamos, yo en cambio, continué en el mismo que habíamos iniciado, nuestras vidas comenzaron a correr separadas, aprendí muchas cosas, muchas sensaciones nuevas, conocí nuevas amistades, a ti te debe haber pasado similar forma, pero la nuestra siguió fuerte, no se perdió, siguió incólume, sobre todo por aquel amigo en común que teníamos y que después seria mi primer gran amor

Terminamos el colegio y cada uno escogió el rumbo que a su vida quería darle

A la capital te mudaste, yo fui a vivir a 3 horas de mi hogar, esta nueva ciudad no era desconocida, muchísimas ocasiones la visité, se podría decir que a mis anchas me encontraba, luego, él me siguió, dudo que yo, haya sido su verdadera razón para emigrar, mas me agrada pensar que así fue.  Después la desgracia se presentó, esta cambiaria mi vida para siempre, junto con él, también quise morir, si morir, porque la vida era muy dolorosa, pero tu compañía era lo que me animaba a seguir. De tu mano conocí su tumba, y me consolaste cuando lloré, me refugié en ti, creo que en ti buscaba algo que a él me recordase. Hace poco esto, te lo conté, tu solo escuchaste, ¿Qué pensabas? el silencio, tu silencio, me mata

Tres años más tarde, la suerte, mi suerte ya estaba echada, no se cómo, no se cuando, sólo se que una tarde, cuando te fui a visitar en tu casa, mi corazón latió mas rápido que lo usual, mis ojos fríos, tenían un brillo especial, estoy seguro que ni lo notaste, tu rostro que aun tenia huellas de tu enfermedad contra la que duramente luchaste me pareció una aparición divina, era como si recién te hubiese conocido, tus orejas que hace ya tantos años me parecieron raras, ahora eran muy hermosas, lo único que hice fue salir corriendo, esa noche no dormí, pensando que me estaba ocurriendo, a eso de las 4 de la mañana lo supe, me había enamorado de ti

Los siguientes dos años luché contra ese sentimiento, la distancia que nos separaba era mi aliada, las pocas veces que nos veíamos era mi consejera, aunque pagué un precio muy alto, ahora te amo con una fuerza incontenible, capaz de incendiarme en cualquier momento, no te lo confesé porque sabia que el rumbo que yo seguía no era el tuyo, a mi sólo me veías como uno de tus amigos, esa certeza hizo que la tristeza llene mi alma

Además otra situación se unió en mi contra y mis posibles esperanzas murieron, te habías comprometido con alguien, fui testigo que la amabas, no soporté más, la rabia, la pena desembocó en que te haya confesado mi amor de la manera más deshonrosa y horrible, ese sucio papel estaba lleno de pena, frustración, de dolor.......... lo siento.

Los días que siguieron fueron terribles, tenia la convicción que te había perdido, no supe nada mas de ti, ni siquiera con tus amigos o vecinos me enteraba de tu situación, pero alguien se apiado de mi, un hermoso día soleado, me llamaste, si me hubieras podido ver, hubieras visto al hombre mas dichoso sobre la tierra, era mas feliz que un brasileño cuando su selección gana el campeonato mundial, todos los poros de mi cuerpo transpiraban alegría, y después aceptaste cuando dije que quería irte a visitar, mi alegría se completó

Aquella sagrada noche, cuando acostado en tu cama, separados por unos pocos centímetros, pusimos en claro nuestros sentimientos hacia el otro, tu aceptaste mi amor, y yo acepté que no me querías amar, te pusiste de acuerdo con mi cerebro que nuestra amistad era importante pero que no nos deberíamos engañar, mi cerebro se comprometió en calmar a mi corazón, cuando estando a tu lado, mi sangre herviría anhelando en darte mil caricias, decirte mil palabras de amor.................

Ahora recién entiendo lo significativo de nuestro acuerdo, te prometo que trataré de cumplirlo y si alguna vez, como esta noche que el fuego me invade, flaqueo, sabrás ayudarme a recuperar el control

Ha empezado a llover y luego de pensar en todas estas cosas, mi alma se ha llenado de paz, me inunda una hermosa calma, ya estoy listo para que Morfeo me cubra con sus brazos y así poder soñar que son tus brazos los que me cobijan.

 

 

  * * * * *  

 

 

Leo Sánchez es un joven navegante ecuatoriano que nos envía su trabajo creativo ambientado en recientes acontecimientos sociales de su país.

 

 

 

ISLA  TERNURA NAVEGANTES ESCRITORES RINCONES AMABLES
 

 

 

NOTA: Si tienes o conoces algún relato o creación literaria con temática acorde a la de ISLA TERNURA, esta zona esta a tu disposición. Los demás navegantes amigos podrán leer y apreciar tu trabajo. Simplemente envíanos un Email con el texto como archivo adjunto y pondremos en la red el mismo.