En los momentos más oscuros reine la luz

  por Leo Sánchez

 

-    Ayúdennos, hay un chico allá al frente, se esta ahogando

-    Mateo, Juan, levántense,

Tomando las camillas, siguieron al chico que les venia a pedir ayuda, a unos 50 metros de la ambulancia estaban un grupo de 15 jóvenes y al lado un periodista y su camarógrafo, un joven de unos 17 años se estaba ahogando por mas que le botaban humo, no respiraba, llegaron los 4 rescatistas y tomándolo en la camilla, corrieron hasta la ambulancia, lo socorrieron al instante, Mateo le puso el oxigeno y tras unos segundos logro respirar, Manuel, quien estaba a un costado de la ambulancia, vio que una turba de gente entraba por el sur, en su mayoría eran costeños junto con algunos indios, los jóvenes secundarios quienes habían entrado al congreso, corrieron hacia el costado norte del parque, esa turba de gente sin mas, empezaron a gritar consignas en favor del régimen y les empezaron a lanzar piedras, los jóvenes secundarios respondieron de igual forma, se armó una trifulca,

-     Lucho, corre, mira. Hacia arriba, en un costado, 6 costeños habían encerrado a un joven y lo habían derribado al suelo, lo estaban pateando

-     Vamos Lucho, a ver si podemos salvarlo

Los dos rescatistas corrieron hacia el grupo y con agilidad felina empezaron a lanzar puñetes y patadas a los agresores, cuando estos iban a reaccionar, 4 policías llegaron y con algunas bombas les hicieron huir, los rescatistas, alzándolo entre sus hombres, se llevaron a la victima para socorrerle

Mateo, los vio y entre los 3 hicieron entrar al joven mal herido a la ambulancia, se apresuraron en cortarle la camisa, alguna vez esta fue blanca pero en este instante, estaba manchada por sangre y tierra, se veía las huellas de los zapatos que lo habían pateado, de su costado derecho, emanaba profusamente sangre, había sido acuchillado.

La victima, era un joven que no pasaba de 26 años, eso parecía, éste se había desmayado, su rostro estaba manchado con tierra y de su nariz brotaba dos hilillos de sangre, su ojo derecho estaba hinchado y de su pómulo derecho se observaba una lastimadura no menor a 5 centímetros , se preocuparon por detenerle la emanación de sangre, Manuel le colocó la mascarilla con oxigeno y Luís le ponía algunos medicamentos por vía intravenosa,

- Mateo, aprisa que se nos va, Manuel, búscale una identificación, ordenó Luis  

Manuel empezó a registrarlo, en su pantalón, en su bolsillo encontró unas monedas y algunos papeles, en el izquierdo no encontró nada, en el bolsillo trasero encontró una billetera de cuero negro, se veía fina, abriéndola encontró dos billetes de 10 dólares, seguía hurgando cuando se le cayó al piso de la ambulancia una fotografía, era de un joven de entre 23 a 28 años, en la parte de atrás garabateado con un color azul las palabras “Te amo”

Manuel simplemente guardó en su bolsillo esta foto, nadie lo notó, estaban Luis y Juan ocupados en salvarle la vida mientras Mateo conducía a toda velocidad rumbo al Hospital, siguió registrando y encontró la tarjeta de crédito y al fin la cedula,

-     La encontré, se llama Santiago Wilger Romero Gómez,

-     Con que Santiago, dijo Juan, ¿que edad tiene?,

-     Según esto tiene 28 años, es de Ibarra y ..................al ver mejor la foto, lo recordó, todas las mañanas desde hacia un año, Manuel debía pasar por el edificio donde funcionaba el Congreso para llegar a la parada del trole y siempre a las 7 y 30 en la puerta del Cerramiento, se topaba con un joven, este muy amable siempre le sonreía y entraba al edificio

-     Manuel, Manuel pásame esa ampolla, llamó Luís

-     Perdón, ten aquí esto

-     ¿Te pasa algo, pregunto Juan, lo conoces?

-     No, no lo conozco

Faltando una cuadra para llegar al hospital, el corazón de Santiago no resistió y se paralizo, los 3 rescatistas practicándole el procedimiento de resucitación, le lograron devolver a la vida, y luego pudieron estabilizarlo de nuevo.

Llegaron al hospital y lo entregaron a los médicos, la labor de los rescatistas había terminado,

-     Descansa un rato Manuel, saldremos en 15 minutos, toma su celular

-     Voy a llamar a alguno de estos números para avisarles,

Manuel se separó de Luís y fue a una sala contigua a la emergencia, a Santiago se lo habían llevado a operar de urgencia, Manuel empezó a buscar en la lista de teléfonos grabados, encontró uno que decía “Madre”, no la llamó, encontró varios nombres hasta que encontró el que buscaba, “Bryan”, y lo marco, sonó dos veces y una voz de hombre contesto,

-     Alo

-     Soy Manuel Intriago, soy rescatista de la Cruz Roja y acabamos de traer a un joven llamado Santiago Wilger Romero Gómez, ¿lo conoces?

-     ¿Que le pasó?, ¿como está?, ¿está muerto?

-     Ven al Hospital Eugenio Espejo, su condición es de gravedad

-     Gracias, en este instante salgo

Sacando la fotografía de su bolsillo vio al reverso “Te amo”, Bryan”

-     Escuchaste las noticias, Laura, ya el ejercito acaba de darle la espalda al Lucio

-     Ya era hora, Martha, ¿que horas son?

-     Las 2 de la tarde

Las dos de la tarde, quedo sonando en los oídos de Manuel mientras esa dos enfermeras se alejaban por el pasillo, estaba próximo a cumplirse los 15 minutos que Luís le concedió y si no llegaba debería dejar la billetera en la estación de enfermeras, de pronto lo vio, el joven de la foto era mucho mas alto que él, 1.75, tal vez, se imagino Manuel, entraba con desespero en la sala de emergencia, Manuel por el vidrio que separaba esta área de donde él se encontraba, se apresuró a ir al encuentro del joven

-     Bryan, Bryan, llamó Manuel,

-     Donde esta Santi, ¿esta muerto?

-     Calma, en este momento lo están operando

-     Manuel, vamos, ya es hora, le dijo Luís cuando paso a su lado

-     Toma sus cosas, entregándole la billetera, el celular y de su bolsillo sacando las monedas y la fotografía

-     En dos horas volveré, ve a la estación de enfermeras en el segundo piso y pregunta por el Dr. Sepúlveda, adiós

-     Gracias, atino a decir

Volvieron a la zona del Congreso y la que estaba completamente llena de militares, la gente ya no era reprimida sino dejada pasar sin complicaciones, incluso los militares les animaban a seguir, el rumbo de la muchedumbre era el Palacio Presidencial

-     Creo que aquí no haremos nada, así que llamaré a la estación para ver que hacemos, a Luís le dijeron que volvieran al hospital y que ahí esperen nuevas ordenes

-     Al fin, a ver si comemos algo, me muero de hambre, dijo Mateo, Manuel no pudo ocultar una sonrisa de satisfacción

Llegaron en 15 minutos al Hospital, Manuel se cambió de ropa y se dirigió presuroso al segundo piso

-     Lolita, como esta el chico que trajimos a la 1

-     Terminaron de operarlo y según parece tiene buen pronostico, mira allí viene Marcos, pregúntale

-     Marcos, ¿que tal el trabajo?,

-     Cansado Manuel, y tu, ¿que tal?, ya comiste,

-     No, ¿me acompañas?,

-     Esta bien vamos,

Bajaron por el ascensor al primer piso entraron a la cafetería, ordenaron algo rápido para comer

-     Cuéntame que es del chico que trajimos, Lolita me dijo que tenia un buen pronostico

-     Si, lo logramos salvar, perdió mucha sangre, me contaron que tu lo salvaste de una turba, acaso lo conocías

-     No, pero al encontrarle su cedula lo recordé, no sabia su nombre pero siempre me lo topaba en la calle

-     Llegaste a tiempo, sino se hubiera muerto, tuvimos que hacerle una transfusión, tiene un tipo muy raro, B-,pero su amigo ha sido de ese tipo y así lo pudimos salvar, lo salvaste en dos ocasiones el mismo día, Manuel,

-     Una sonrisa cruzó por el rostro de Manuel, y ¿el otro donde esta?,

-     Salió para llamar a su familia según me dijo, mira ahí viene

Entraba en la cafetería, Manuel lo llamó, Bryan los vio y se sentó en su mesa

-     Quieres comer, ordena algo

-     Mira la hora que es, debo irme, nos estamos viendo, el Dr. Sepúlveda salió aprisa hacia la emergencia

-     Que buen estómago del Doctor, va comiendo y corre a la emergencia

-     Así es este negocio

-     Yo no soporto ver sangre, le dio un mordisco a su hamburguesa, quiero agradecerte por haberlo salvado, si se hubiera muerto no podría................se cortó al hablar, su cara se ruborizó

-     Tranquilo, habla con confianza, sé que ustedes se quieren, lo sé por la foto

-     Acabo de hablar con su hermana que vive en Cotocollao, dijo que ya vendría, ¿te puedo pedir un favor?,

-     Que será?, intrigado pregunto

-     Que si te podré llamar para saber de Santi, su familia no me puede ver.

-     Está bien. - anotando su numero en un papel se lo pasó

-     En que habitación se encuentra, preguntó Manuel,

-     En terapia intensiva, dijo Bryan

Sonó el celular de Manuel, era un mensaje de Luís,

-     Perdona debo irme,

-     Yo también debo irme, aunque no lo he podido ver, dijo con tristeza

-     El se salvará, cuídate

-     Adiós

Se separaron, Luís lo estaba esperando en la emergencia, se encaminaron hacia la oficina de los socorristas, estaba en el lado opuesto a la emergencia, allí ya estaban reunidos otros 20 socorristas, estaban comentando sobre la situación del país, y sobre lo que cada uno había vivido en estos dos días

-     Hermano, lo mas horrible que he visto en mi vida, la señora estaba con la cabeza destrozada, decía la gente que un carro militar lo había pasado por encima, comentaba Paúl

-     Es que realmente fue un costo innecesario, si no hubieran hecho de traer a aquella gente desde la costa, no hubiéramos tenido tanto trabajo, comentaba Eduardo

-     Además si los militares hubieran tomado partido inmediatamente, se hubiera resuelto todo mas rápido, dijo Juan Carlos

-     Saben lo de CIESPAL, Ricardo esta allí y dice que esta rodeado por la turba, no dejan salir al Presidente Palacios - dijo Horacio

-     ¿Y los militares?, ¿donde están?, pregunto Eduardo

-     Aparentemente no asoman, contestó Horacio

-     A ver señores, esta jornada ha terminado, así que ya pueden irse a descansar, solo quisiera que cuatro se queden para cualquier novedad, en las calles están aún otros 10 más así que espero que no hayan mas novedades, habló Luís

-     Yo me quedo, dijo Manuel, mañana no tengo clases

-     Gracias, ¿quien mas?

-     Yo, dijo Juan

-     Yo también dijo Carlos

-     Y yo, dijo Paúl

-     Bien, los demás muchas gracias, ya estaremos en contacto

Los cuatro se quedaron junto con Luís, los demás se iban retirando cada uno para sus casas, se les notaba las huellas del cansancio en sus rostros, Manuel dijo a Luís,

-     Ya regreso, voy arriba, cualquier cosa me llamas al celular

Subió al ascensor, estaba igualmente agotado por la jornada, pero decidió quedarse para poder ir a visitar a Santiago, ahora ya lo podía hacer con tranquilidad, las puertas se cerraron y él se recostó en la pared, luego de pulsar el quinto piso, demoró algunos segundos el viaje, salió de allí y se encaminó hacia el puesto de enfermeras, eran las 9  de la noche y solo habían dos enfermeras, amigas suyas, por suerte

-     Manuelito y ese milagro, le saludó Rosa

-     Si Manuelito, como así nos hace la visita, concluyó Ricardina

-     Solo por verlas, preciosas, y les saludó con un beso en la mejilla,

-     ¿El día algo cansado, no? Se te nota en la cara

-     Si, estuvo a full, vengo por que me hagan un favor, quiero saber sobre un paciente

-     El de la cama 5 ha de ser, se comentan maravillas sobre ti y él

-     El chisme si que vuela, aseguró Manuel

-     No debiera darte información pero toma aquí está, le pasó la carpeta con la ficha del enfermo

Manuel lo leyó, durante la operación, le dio un ataque cardiaco y los médicos lo lograron resucitar, la herida había comprometido el hígado, el apéndice y parte del estomago, había perdido mucha sangre por lo que le pusieron dos pintas de sangre.

-     Si hubieras subido 5 minutos antes, hubieras conocido a su hermana,

-     Ha despertado ya,

-     No, aun no lo ha hecho, el doctor ordenó que le den un tranquilizante así que dormirá toda la noche,

-     ¿Puedo verlo?

-     No, lo siento, no puedo dejarte pasar

-     Mañana lo harás, si pasa bien la noche de seguro lo pasaran a una habitación

-     Su hermana estuvo preguntando por ti, que iba a buscarte en la oficina, dijo

-     Nos debimos haber cruzado, bueno mil gracias, chao

-     Chao, guapo

Se despidieron, luego de cinco minutos llegó a la oficina, estaban viendo las noticias en la TV , pasó allí la noche durmiendo en una camilla, no hubo complicaciones esa noche

Pasaron los días, siempre averiguaba sobre la condición de Santiago y en la noche, Bryan lo llamaba para saber las novedades, a los tres días lo pasaron a la habitación, cuando se lo contó a Bryan, el le agradeció por todo lo hecho por él y le pidió que lo ayude a poder entrar, no quería encontrarse con la familia de Santiago, el domingo fueron a las 8 al hospital, los dejaron entrar por influencias de Manuel, subieron al cuarto de Santiago, este estaba en el tercer piso, para Manuel fue la primera vez que podía hablar con él

Al abrir la puerta, lo encontraron en la cama, un suero estaba adosado a su brazo izquierdo, estaba cerrado los ojos, aun estaba adolorido por la operación, Bryan fue el primero en entrar, Manuel cerró la puerta, no vio el beso que le dio a Santiago, este se despertó

-     Hola, cielo, fue lo primero que le dijo

-     Como te sientes, preguntó Bryan

-     Aun adolorido, casi me muero, y quien es él.................., espera yo creo que te conozco

-     Santi, el fue quien te salvo,

-     Hola, que tal,  saludó Manuel

-     Gracias, Manuel, así te llamas, no, claaaaro ya sé de donde te he visto, el chico de la calle que siempre me encontraba cuando llegaba al Congreso,

-     Si, así es, al fin nos conocemos,

-     Eres rescatista,

-     Mi vida, calma, no debes hablar mucho, debes descansar,  Manuel sonrió cuando escuchó a Bryan hablar de esa manera, Santiago lo notó y con una mirada lo reprochó por haberlo hecho

-     Tranquilo, mi hermano es gay, saldré por un rato, deben querer estar solos, recuerda Bryan que solo tenemos 10 minutos más,

Salió Manuel de la habitación, fue al área de enfermería, allí estaba Lolita, su mejor amiga

-     Que haces por aquí, preguntó ella

-     Haciendo visita a un enfermo

-     A cual?, al del 31, preguntó ella

-     Si a él mismo, metí a su amigo, al que le donó la sangre

-     Él esta guapísimo, lastima que es maricón

-     Porque lo dices

-     Maria, vive por donde él, y ella me contó que en el barrio así decían, vive solo, ¿tu que sabes?

-     Yo no se nada, mas bien cuéntame de ti. Cuando salimos a bailar o algún lado, invito él

-     Con que tiempo, si aquí me están explotando, pero que tal si lo dejamos para el próximo sábado, trabajo solo hasta las 6

-     Así quedamos, ya me voy, se despidieron

Regresó al cuarto y salió junto con Bryan del hospital, iban a ser las 9 de la noche,

-     Te invito a beber un trago

-     Gracias pero debo madrugar mañana, tengo clases en la U

-     Solo uno, mira aquí cerca esta un bar

-     Esta bien vamos, aceptó Manuel

A unas pocas cuadras del Hospital estaba un bar, algo alejado de la calle principal, se llamaba “ La Aurora ”, en la puerta un negro grandulón cuidaba la puerta

-     Buenas noches, este es un bar de ambiente, un dólar por favor

-     De ambiente?, repitió maquinalmente Manuel,

-     ¿Si, amigo, de ambiente, algún problema?

-     Tranquilo, el negro se retiró de la puerta y los dejo pasar, pasaron por un corto pasillo, entraron a un gran salón, allí una docena de mesas estaban dispuestas, a un costado un espacio vacío dispuesto para pista de baile, al medio la barra con sus sillas, la música era romántica y no muy alta, estaba casi lleno, hombres de todas las condiciones estaban allí y aun costado dos parejas de mujeres la pasaban charlando de lo más ameno, Bryan tomó una mesa próxima a la barra.

-     Mickey, lo de siempre, por favor, y tú que tomaras

-     Cualquier cosa esta bien

-     Dos por favor,

-     Bonito el lugar, no me lo imaginaba que seria así

-     Si, gracias, es de mi hermano

-     Me hacia falta relajarme y tomar un trago, gracias por traerme - dijo Manuel

-     Como es tu trabajo Manuel, debe ser agradable ayudar a los demás, mira te presento a mi hermano, Mickey, el es Manuel, salvó a Santi el miércoles

-     Niño eres toda una leyenda aquí, este hombre casi se vuelve loco cuando lo llamaste para avisarle. Yo tuve que llevarlo al hospital si no se hubiera matado en el carro

Santiago, atinó solo a sonreír, Mickey se retiro, dejo los dos vasos lleno de vodka, conversaron por una hora sobre sus vidas y sobre los últimos acontecimientos de los últimos días, Santiago se retiró del local y tomando un taxi llegó a su casa, la vida debía continuar, al día siguiente regresó a sus actividades normales, no dejaba de preguntarse sobre lo contradictorio de la situación de la ciudad, una semana antes por los sitios por donde transitaba estaban llenos de gente protestando ahora estaban vacías, sombrías, pensaba en si la situación del país seria así, oscura, vacía

Dos semanas pasaron sin tener noticias sobre Santiago y Bryan, por Lolita supo que ya había salido del hospital completamente recuperado, aquel jueves recibió una llamada a su celular, era Bryan, lo invitaba a una fiesta que iba a dar en su casa para festejar la recuperación de Santiago, aceptó gustoso, pero Lolita se negó, tenia muchos prejuicios por esto se entristeció pero aun así fue, fue solo, era para el sábado

El departamento de Bryan estaba por la Antonio de Ulloa era en el ultimo piso de un edificio de 4 pisos, llegó Manuel a eso de las 9, ya estaban algunas personas allí

Manuel era el centro de atención de la fiesta, todos le interrogaban sobre como salvo a Santiago, por que lo hizo, etc.

Bryan llamando la atención de todos, hizo un brindis

-     Por el Lucio, si no hubiera caído no nos habríamos conocido con Manuel

-     Ni hubiéramos tenido porque reunirnos, por el Lucio, acotó Santiago, todos brindaron haciendo sonar sus copas

Manuel no dejaba de pensar en lo que vendrá al país, en que si no hubiera pasado lo que paso, mucha gente no hubiera sufrido, lo que empezó como un movimiento cívico, pacifico, terminó en caos, violencia, anarquismo, concluyó que si todos fuéramos menos represivos y más tolerantes, la violencia seria innecesaria, mentalmente también hizo un brindis.

-     Por mi bello Ecuador, para que todo lo que vivimos, traiga días mejores, que la sangre derramada en las calles de Quito no sea en vano, que nunca mas volvamos a perder la esperanza y que aun en los momentos mas oscuros triunfe la paz y el amor.


                 

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Leo Sánchez es un joven navegante ecuatoriano que nos envía su trabajo creativo ambientado en recientes acontecimientos sociales de su país.

 

 

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