Nada más me gustas tú

por José Alfredo

 

 

De nuevo en el mercado de los solteros, he decidido como en mi relación anterior, no buscar a nadie y dejar que quien haya de ocupar de nuevo mi corazón llegue a él sin yo haberlo buscado. El sistema, aunque difícil de llevar a cabo me había dado buenos resultados en el pasado

Hace algunas unas semanas que regresé al gym, ultra motivado por un libro que me convenció que aunque tenga un cuerpo definido, debo mantenerme activo para conservar un aspecto joven, y bueno vanidoso José Alfredo, y ahora soltero, no pienso convertirme en gay de la vieja ola...

Voy al gimnasio tres veces por semana, llevo una dieta super saludable y estoy levantando mas peso que nunca. Debo mencionar que aunque el lugar es muy padre, lo mejor son los modelos de revista que ahí entrenan. Entre ellos, hay un chavo, muy guapo, blanco, hombros de sueño y cabello castaño claro con una sonrisa fabulosa que desde que llegué se me quedó viendo insistentemente.

Era difícil asegurar si el chico era gay o no, nunca cruzamos palabra en el gimnasio, salvo un par de saludos en el pasillo rumbo a la salida. Lo interesante llegó cuando celebrando el cumpleaños de mi amiga Lluvia (Dios perdone a sus padres) , apareció Gerardo Riva, el chico del gym. Resultó que ambos teníamos a la chica del cumpleaños como amiga en común. 

Con ese aire de familiaridad que tanto caracteriza a los "chavos bien", Gerardo me saludó como si hubiéramos estado juntos toda la primaria. Hola, como estas? Que dice el gym? - Me preguntó de lo mas natural. - Hola mucho gusto, José Alfredo, pues bien, entrenando duro - Dije un muy contento de tenerlo frente a mi.

La noche resultó un éxito, Gerardo y yo estuvimos de lo mas felices ignorando descaradamente a todos los demás, platicando de mil tonterías. La fiesta acabó y como era normal, intercambiamos tarjetas. 

Al día siguiente, domingo, Gerardo ya me estaba hablando por teléfono para ir a comer. La verdad es que la pasábamos súper bien, teníamos mucho tema de conversación y poco a poco me iba dando cuenta de que, en efecto, Gerardo tenia algo gay en su personalidad, no podía decir exactamente que, en realidad ninguno de los dos nos atrevíamos a mencionar nada, por mi lado, por que no estaba seguro si en realidad el entusiasmo que mostraba hacia mi se debía a una mera amistad, o por que realmente yo le gustara.

En el gimnasio empezamos a entrenar juntos, luego cada uno se iba a su trabajo, y por la noche salíamos a cenar mínimo tres veces por semana. Sábado y domingo, regularmente salíamos con sus amigas, unas chicas de lo mas cool, solterisimas, y con los colmillos afilados para pescar marido, Lluvia entre ellas. 

De tanto salir con este nuevo grupo de amigos, empezó a circular el rumor de que Lluvia y yo pronto seriamos novios...!! Que flojera, pero la verdad, esto nos daba mucho tema de conversación a Gerardo y a mi, pues a espaldas de nuestras amigas nos reíamos a carcajadas por sus falsas esperanzas... Las cosas iban bien, pero ninguno de los dos se atrevía a dar el primer paso, yo casi aseguraba que Gerardo era gay, hasta que un día pude comprobarlo.

Después de ir al tomar unas copas, Gerardo algo borracho, empezó a ponerse muy romántico, diciendo que nunca había conocido a alguien como yo, y que se sentía muy raro que cada día necesitaba verme... Yo, halagado, le dije que me pasaba lo mismo... una cosa llevo a otra, hasta que de pronto ya nos estábamos besando...

Debo comentar que poco a poco los besos fueron subiendo de color, hasta que las noches de los fines de semana prácticamente se convirtieron en sesiones del sexo mas intenso que jamás haya experimentado. La química con Gerardo en la cama era explosiva... aquello era ya algo sin control... y aunque yo luchaba por no clavarme, debo decir que el asunto sexual me traía engolosinado, debido a esto, decidí una noche después del numerito hablar con él mas claramente.

- Bueno Gerardo, tu y yo que somos? - pregunté

- Muy buenos amigos José Alfredo - dijo en tono incómodo como si hubiera estado esperando esa pregunta.

- Pero y lo que ocurre aquí en la cama?

- Mira José, yo no soy gay, ni bisexual, a mi me gustan la mujeres, nunca me había pasado algo así como lo que me esta pasando contigo - dijo tajantemente.

- Pero, si yo te gusto entonces obvio que gustan los hombres no? - pregunte con curiosidad

Gerardo enfureció ante mi pregunta:

- Mira wey, a mi no me gustan los chavos, nada mas me gustas tu!

- Bueno, pues no se si sentirme halagado o preocuparme, sabes, no me gustas para mi fuck buddy, y la verdad este rollo de andar saliendo con chavas como que ya me esta cayendo gordo. Así que si quieres, me gustaría que fuéramos pareja y dejarnos de cosas. - dije todavía con una sonrisa como esperando que todo se arreglara.

- Lo siento José, yo pienso casarme y tener hijos. Jamás he pensado en la posibilidad de dedicarme a esto.

- Dedicarte? Pero si esto no es un oficio ni una elección, se es o no se es... Así que no te hagas!

Gerardo profundamente expuesto, se levantó violentamente, se puso el pantalón y abandonó mi departamento hecho una furia.

No hemos vuelto a salir desde entonces, en el gym ya no me saluda y en las reuniones de Lluvia me ignora, sin embargo, con cierta frecuencia me habla por teléfono como si nada hubiera ocurrido para invitarme a su departamento a ver películas o a cenar... aunque para ser sinceros, aquello es solo un pretexto para reanudar nuestras actividades de alcoba, a lo que yo siempre le contesto que "no por que a mi no me gustan los hombres, ni las mujeres, solamente los gays..."

 

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