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Si
bello de cuerpo y con una conducta que no desdice de su hermosura
el
hijo de Aristófanes ha alcanzado la cima de su virilidad,
ya
no es fácil seguir surcando el mar inaccesible
más
allá de las columnas de Heracles,
héroe
dios, dispuso como gloriosos testigos
del
límite de la navegación, sometió éste en el mar a descomunales
monstruos
de la navegación, sometió éste en el mar a descomunales
monstruos
y por propio impulsa exploró de las marismas
las
corrientes, por donde llegó hasta el punto final que le condujo de
regreso
y
descubrió aquella tierra. Corazón mío, ¿hacia que ajeno
promontorio
desvías mi navegación ?
Te
pido que lleves la Musa a Eaco y su raza.
Con
mis palabras se compadece lo mas sublime de la justicia elogiar al
valeroso....
Del
rubio Aquiles, ya de niño, cuando en casa de Fílira
vivía,
grandes hazañas eran los juegos: muchas veces
con
sus manos lanzaba, veloz como el viento, la jabalina de breve hierro,
en
su lucha a leones salvajes la muerte causaba
y
a los jabalís aniquilaba;
hasta
los pies del Crónida Centauro
llevaba
los cuerpos agonizantes,
a
los seis años por vez primera y en todo el tiempo postrero...
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Introducción
a la Nemea III (Fragmento)
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