La historia de Zanati y los demás "52 del Cairo" encarcelados en 2001
por homosexualidad en Egipto es el punto focal de "Vivir peligrosamente:
salir del closet en los países en desarrollo", el primer documental que
investiga ampliamente las vidas de lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros
en el mundo en desarrollo.
El documental de 70 minutos de duración fue dirigido por John
Scagliotti, uno de los realizadores del ya clásico documental "Antes de
Stonewall" (1985). Scagliotti y sus co-productores, Janet Baus y Dan
Hunt,
viajaron por cinco continentes, entrevistando a gente lgbt que han
decidido dar la cara ante sí mismos y ante el mundo y defender sus
derechos humanos.
En el documental abundan los testimonios de tortura, malos tratos,
discriminación, intimidación, encarcelamiento, persecución, violación y
hasta suicidio. Pero eso no es todo. Los entrevistados, de Uganda,
Honduras, El Salvador, Malasia, Filipinas, Sri-Lanka, India, Tailandia,
Egipto, Pakistán, Namibia, India, Brasil, Vietnam, China y Jamaica,
también dan testimonio, como dice Scagliotti, "de su sobrevivencia, sus
goces, la belleza humana y lo importante que es organizarse y pelear
juntos en defensa de los derechos humanos".
Situación actual
En 70 países del
mundo todavía existen leyes que prohíben las relaciones entre personas del
mismo sexo, incluyendo 13 estados de los Estados Unidos y Puerto Rico,
según Amnistía Internacional.
La prensa internacional, y gran parte de la nacional, raras veces
informa sobre las violaciones de los derechos humanos de las personas lgbt
en los países en desarrollo. Uno de los pocos casos que han recibido
alguna atención internacional fue la detención, tortura y encarcelamiento
en 2001 de 52 egipcios sencillamente por congregarse en una discoteca en
el Nilo que tenía la reputación de ser un lugar de reunión gay. Como en
Egipto no hay leyes que prohíban explícitamente las relaciones entre
personas del mismo sexo, se les acusó de "cometer delitos de libertinaje".
En febrero de 2003, 11 de los detenidos fueron sentenciados a tres años
de cárcel y uno más, menor de edad, a dos años. Amnistía Internacional ha
declarado a estos hombres prisioneros de conciencia y ha emprendido una
campaña mundial para lograr su liberación inmediata e incondicional.
"Vivir Peligrosamente" narra la historia de los "52 del Cairo" sobre
todo a través de Ashraf Zanati, quien, con lágrimas en los ojos, relata su
odisea de trece meses en una prisión egipcia, pero concluye con una
afirmación desafiante de su dignidad humana.
En la India, el documental revela que el clima represivo y violento por
homofobia ha causado que al menos 30 mujeres se hayan suicidado. Allí,
como en otros países, ser homosexual todavía se considera una enfermedad,
un acto contranatural que debe ser castigado con tortura física, maltrato
verbal y emocional, e incluso eliminado con la muerte, como pide
vehementemente el presidente de una nación africana.
En Brasil, por ejemplo, "yo he estado últimamente en muchas iglesias y
todos los sermones de esas nuevas sectas y de esos nuevos predicadores son
en contra de los homosexuales, diciendo que tienen que morir, que son
hijos del diablo", dice Yvonne Bezerra de Mello, presidenta del Proyecto
Uere, en Río de Janeiro, que se ocupa de niños de la calle. Bezerra de
Mello agrega: "Me duele mucho decir que he visto a muchísimos niños
homosexuales baleados o quemados en Brasil a causa de este nuevo
fundamentalismo".
Las consecuencias sociales de la violencia homofóbica son enormes. "Las
culturas que son o blanco o negro, son como culturas muertas. Las culturas
que imponen estereotipos congelados de los roles, de la identidad de
género, son culturas que se están matando a sí mismas", dice Anna Leah
Sarabia, Co-Secretaria General de la ILGA y fundadora de la primera organización
lésbica de Filipinas.
Esfuerzo conjunto
"Vivir
peligrosamente: salir del closet en el mundo en desarrollo" es producto de
cuatro años de intenso trabajo de recopilación y edición de materiales. El
documental se estrenó el pasado junio en un festival de cine lgbt en Nueva
York. Desde entonces se ha exhibido también en ocho otros festivales de
cine lgbt en Estados Unidos y en la sede de las Naciones Unidas en Nueva
York.
"Después de ver el documental", dice
Scagliotti, "el Secretario General
de la ONU, Kofi Annan, el congresista Barney Frank y otros concordaron en
que dar a conocer este tipo de situaciones ayudará a que en Occidente se
apoye más que los grupos de activistas tengan reconocimiento oficial ante
la ONU para presentar casos de violación de derechos humanos por
orientación sexual, asunto en el que el propio gobierno de Estados Unidos
ha marcado el camino".
El documental se presentará
próximamente en Los Ángeles y Washington
con el apoyo de Human Rights Watch, así como en Atlanta, Chicago y París,
Francia. Los realizadores están trabajando con la distribuidora Tapestry
International para que en breve se exhiba también en países donde se habla
español, con doblaje o subtítulos en este idioma.
"Vivir Peligrosamente" nos habla de la represión y la violencia en
contra de las comunidades lgbt, pero también nos muestra que el silencio,
el miedo y el aislamiento no resuelven nada y que, local y mundialmente,
hay organizaciones y personas a las que se puede recurrir.
Algunos de los gays y lesbianas que aparecen en el filme han logrado
asilo político en países como Canadá y Estados Unidos. Otros continúan su
lucha desde sus países de origen. Pero todos siguen en la defensa del
derecho a vivir sin miedo y a la libertad de expresión.
"Vivir Peligrosamente" nos habla a todos, homosexuales o no. Debería
ser "lectura obligatoria" de todo defensor de los derechos humanos y de
todo político, pues en este principio de siglo, las personas lgbt de todo
el mundo son protagonistas fundamentales del cambio social, como en su
momento lo fueron, entre otros, las personas de color que pelearon contra
el racismo o las mujeres que lucharon por obtener su derecho al voto.