Hurgar en busca del
camino directo al corazón es sin duda uno de los misterios mas celosamente
guardados por la naturaleza humana, tratar de entender los propios es aun
más difícil y prácticamente imposible intentar siquiera interpretar el
camino que conduce al corazón de una segunda persona.
Por eso, construir
una definición universal para este sentimiento es una tarea que esta fuera
de nuestro alcance. Más cuando cada uno de nosotros emplea la definición
que más se adapte a nuestra conveniencia.
Sin embargo, las relaciones gays
son aún más complicadas si las consideramos desde el punto de vista
sentimental y las dificultades a las que nos enfrentamos para mantener
abiertamente una relación frente a una sociedad aún conservadora.
Esta
misma razón hace que no siempre las relaciones se basen en un plano
sentimental sino que se enfoquen en el plano sexual simplemente.
"- ¿Con
cuántas personas has estado? - mmmm… Depende, ¿a qué te refieres
exactamente? - Quiero decir número de personas con las que has
mantenido algún tipo de relación. - Por eso te digo, depende, si solo
han sido agarres, vaciles o parejas. - ….Oh! vaya, no creí que era tan
complicado…"
Clasificaciones, especificaciones, pesos, medidas, características,
clases sociales, amarres, vaciles, … todo en el ser humano está
cuidadosamente incluido en un sistema de orden. Nos esforzamos por
mantener bajo control la mayoría de los actos de nuestra vida así como del
resto de seres que nos rodean. Segregaciones, discriminaciones, pugnas
entre clases sociales y otros, son las consecuencias de este curioso afán
de selección y clasificación auto impuesto por las personas.
Y sin darnos
cuenta incluso nuestras relaciones sentimentales caen dentro de este
circulo de orden y medida. Novios, amores de verano, vaciles, agarres, o
acuestes definen claramente el nivel de involucramiento que asumimos
frente a nuestros sentimientos.
A pesar de lo
emocionante y entretenido que esto suene, no siempre la plenitud de la
vida se alcanza luego de haber logrado un record de clasificaciones en un
corto tiempo.
No se trata de si lograste acostarte con 300 personas en los
últimos 4 años o de si tuviste 4 parejas estables. Se trata más bien de
cuan satisfecho te sientes contigo mismo y con los resultados que alcanzas
cada día de tu vida.
Mientras más aprendemos a vivir con nosotros mismos,
estaremos más capaces de convivir con los demás y a disfrutar plenamente
de la vida a pesar de los problemas y limitaciones que la comunidad gay
aún enfrenta.
Vivir
plenamente va mucho más allá del hecho de vivir en un lecho color de
rosas. Las personas plenamente vivas son aquellas que experimentan tanto
el éxito como el fracaso, el dolor y el placer, ríen y lloran, sueñan y
esperan…Son personas emprendedoras que no temen hacer frente a nuevas
situaciones , se encuentran en suma en constante cambio, superación y
evolución.
Para acceder a vivir plenamente es necesario que se cumplan
cinco pasos esenciales (*):
- Aceptarse
a si mismo, solo aquella persona que conoce sus virtudes y defectos es
capaz de amarse a si misma, estás consciente de lo bueno que hay en ella
y descubre sus imperfecciones o limitaciones.
-
- Ser uno
mismo, los individuos auténticos pueden pensar sus propios pensamientos
y a tomar sus propias decisiones. No sienten la continua necesidad de
contar con la aprobación de los demás, ni se venden a nadie.
-
- Olvidarse
de sí mismo en el amor, aprende a salir de sí mismo interesándose y
preocupándose de los demás. Las dimensiones del universo de una persona
son las de su corazón. Para las personas que aman, el centro de su
preocupación y su interés no son ellas mismas, sino los demás, por
quienes se preocupa profundamente.
-
- Creer, en
este punto se debe descubrir un sentido en sus vidas, se lo denomina
"vocación o misión específica en la vida". Consiste en el compromiso con
una persona o una causa en las que uno puede creer y a las que puede
consagrarse.
-
- Pertenecer, "un lugar llamado hogar", el sentido de comunidad.
Una comunidad es la unión de personas que tienen algo "en común", que
comparten mutuamente lo más valioso que poseen: ellas mismas. Para ellas
hay otras personas con las que se sienten absolutamente cómodas y a
gusto y con las que experimentan un sentido de pertenencia mutua; existe
un lugar en el que se notaría la ausencia de dichas personas y se
lloraría su muerte.
Cada persona
tiene una visión verdaderamente única y piensa de muy diferente modo de
cómo piensan los demás. Desde el punto de vista de plenitud de vida , cada
percepción es extraordinariamente importante, por tanto el niño se realiza
tres preguntas básicas cuyas respuestas conforman su visión y su
interpretación de la realidad.
1. ¿ Quién
soy yo? 2. ¿ Quiénes son los demás? 3. ¿ Para qué sirve la vida? ,
¿En qué consiste el éxito o el fracaso de la vida?
La visión que
se obtenga será entonces conformada por: yo, los demás y la vida.
Finalmente como última categoría heredada de sus padres la persona
recibirá la visión de Dios, la misma que puede ser presentada de dos
formas: una saludable, que servirá para invitar y afirmar en las personas
el ánimo de vivir plenamente; y la otra, bastante enfermiza que presenta
al amor de Dios condicionado a el cumplimiento de sus mandatos.
Lo primero
que se requiere para identificar la propia VISIÓN es una disposición
fundamental de afrontar los hechos, sean cuales sean, reconocer que se
estaba equivocado; la segunda es admitir abiertamente ser interpelado por
la vida; el tercero es encontrar tiempo para el silencio y la soledad.
Estos son pues los requisitos para una terapia de la visión. Cuando ésta
ha llegado a ser una forma de vida y uno se mantiene alerta a las señales
de las emociones negativas como otros tantos síntomas de distorsiones
perceptivas, entonces no puede andar muy lejos de una vida plena y más
humana.
Existen ciertos problemas que pueden distorsionar la visión
debido a las ideas erróneas, por tanto una persona podrá alcanzar una vida
dichosa y plena en la medida en que reconozca estas nocivas ideas erróneas
y consiga modificarlas, cuando la persona los reconoce, se da lo que se
denomina "percepción profunda".
El éxito de esta terapia definirá el grado
de maduración y satisfacción en una vida plenamente humana y dichosa,
medido por el número de actitudes positivas con respecto a yo, a los
demás, a la vida, al mundo y a Dios.
¿Cuán
importante es para ti ahora compartir unos pocos momentos de placer con
alguien? ¿ No sería mejor experimentar el placer de convivir contigo mismo
primero y ser tu mismo frente a los demás?. Gran parte de la realidad en
la que vivimos los gays se debe sin duda a que nos hemos olvidado de ser
nosotros mismos y de vivir plenamente por la errónea idea que somos solo
un cuerpo o peor aún coleccionistas expertos en clasificar relaciones.
Una
comunidad (incluida la nuestra) se construye y consolida cuando está
conformada por individuos seguros de si mismos y de su capacidad de ser
felices con su propio yo. El orgullo gay del que tanto se escucha hablar,
manifestaciones multitudinarias y tolerancia de las sociedades se
construye en base al orgullo de ser uno mismo para si y para los demás.
(*) POWELL,
John S.J., PLENAMENTE HUMANO , PLENAMENTE VIVO
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