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Maricali:
"
Una persona pasiva es porque le gusta que lo penetren y sin embargo eso
no le quita el hecho de que sea también hombre y todo ese cuento"
"
Mi relación era lo más hetero, hablemos así, dentro de una relación
homo, tenía que haber un noviazgo, unas caricias, un... todo aquello
afectivo que se vivía alrededor y que había coito, pero como no fue
así, sino que hubo el coito no más.
Rapicali:
"
No a
todo el mundo se la hacía la vuelta, ... ¿no?
"
Claro que a mí se me paraba el chimbo... de pronto pensando en algo,
porque
la ley era complazca al cliente."
"
yo iba más que todo por ver que me traía de allá y sabiendo que no iba
a pasar nada porque no era ese el plan en que había salido".
Los
relatos de los hombre que se identifican y se refieren a sí mismos como
sujetos homosexuales (Maricali) se encuentran dinamizados
por una serie de palabras de carácter binario, que durante su hablar son
empleadas reiterativamente y se manifiestan como una serie de frases
enunciativas que les proporciona a sí mismos y para los otros, de unas
razones para valorar e interpretar sus relaciones con el DHM; ellas
ofrecen de manera tentativa a los hombres con una identidad homosexual,
los parámetros discursivos que relativizan su actitud moral y puedan
así, aceptar y justificar la vinculación de dicho erotismo en sus vidas;
asimilarlo y conformarlo, aunque de forma conflictiva y con una actitud de
resignación, en los diversos contextos que configuran su realidad
cotidiana.
Los
hombres homosexuales relataron como aún después de aceptar para sí
mismos esta identidad sexual, el conflicto permanece y sigue determinando
sus interacciones sociales y sus estados emociales; ellos expresan que su
inconformidad o el rechazo de sus preferencias eróticas son motivadas por
que perciben una divergencia entre sus vidas y las imágenes semióticas
del género y por sentirse en contradicción con el erotismo legitimado
por la sociedad: por su atracción afectiva y erótica por las personas de
su mismo género es comparado con una mujer y al mismo tiempo, se lo
definen como hombre que rechaza su masculinidad.
El
juego con los términos y respectivamente con sus sentidos, es el modo que
tienen los sujetos homosexuales para aplicar a las diferentes
proposiciones diferentes maneras de producir su decir o sea, instaurar un
sentido temporal a sus frases que se renueva de forma constante, en sus
interlocuciones; juego esencial para apreciar y examinar sus vivencias en
las imágenes discursivas que orientan su vida.
Este
aspecto es denominado por Taylor, como el marco referencial
que
tienen presente y a partir del cual, los individuos aprecian y juzgan sus
historias de vida; este marco es imprescindible para los individuos al
momento de configurar la naturaleza discursiva de sus actitudes sociales y
creencias morales; para definir los presupuestos, implícitos o
explícitos, que rigen sus juicios, intuiciones o reacciones morales y,
para producir un sentido a sus respuestas morales.
Éste
puede ser caracterizado también, dentro del programa narrativo de una
identidad homosexual, como el plano
espacial deliberado donde ellos ubican, a través de las palabras, los
rasgos morales y discursivos que se tendrán presentes para para conformar
de modo pasajero y según la situación interlocutiva, una lectura
interpretativa de su actuar social de acuerdo a los elementos que rigen su
orientación y actuar moral: ¿quién soy y dónde me encuentro?; ¿
a qué y a quién quiero responder?
Al
interior del marco referencial los hombres homosexuales señalan la serie
de puntos por los que pasó sus reflexiones preliminares sobre el DHM y a
partir de los cuales tomó una decisión. Estos puntos se denominan distinciones
cualitativas y son fundamentales para jugar con los múltiples
sentidos que pueden
asumir sus reflexiones y por lo tanto, para connotar los ejes morales que
influyeron en sus determinaciones; de igual manera, ellas deben examinarse
como signos indiciales de los diversos enunciados que formularon los
individuos sobre sus acontecimientos, que implican varias posturas de
análisis y que finalmente, tienen efectos en su decir reflexivo y para
apreciar su vida con respecto al bien
; bien que orienta su existencia y le sirve, como el horizonte donde
es factible y aceptable realizar una relectura su identidad respecto a su
devenir como un sujeto social
.
Maricali
:
"
Cuando tienes inclinaciones homo y tienes una apariencia física agradable
esto te ayuda ... porque que creo que había una armonía entre lo que era
yo y lo que estaba haciendo"
Rapicali:
"
Yo creo que un man se puede bajar de tapas sin ser loca, además conozco a
un amigo que me dijo que le diera por las tapas en un monte pero que él
no era pirobo."
"
Me dejé tocar el culo por cincuenta mil pesos, pero de allí no he
pasado"
Para
comprender mejor la idea de bien o, el juego referencial y moral de
las identidades y prácticas homoeróticas masculinas que aparecen para
nuestro caso, bajo el universo de las relaciones de género, es necesario
definir las cualidades distintivas que se establecen en los dos ejes
temáticos del DHM.
Para Maricali la relación con el DHM, considerado
hipotéticamente como su referente discursivo, está precisada por dos
conceptos que designan una identidad y al mismo tiempo, fueron y son las
expresiones sociales para nominarlo, referenciarlo y para definirlo como
un erotismo prohibido y a su vez, para estipular las condiciones
socio-morales para su manifestación y tolerancia.
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