DESEO HOMOSEXUAL MASCULINO Y LENGUAJE MORAL


Ensayo de ALEXANDER SALAZAR ESQUIVEL

 

 
El lenguaje moral del DHM: dimensión fenomenológica de sus morales  

 

Antes de continuar con nuestra exposición, quisiéramos insistir cómo los enunciados de Maricali y Rapicali: su decir explicativo y descriptivo del DHM, nos proporcionan las imágenes y posturas transitivas de un yo que a través de su decir, va consolidando su actitud moral , como un juego de apropiación y redefinición de las palabras; identidad moral que se construye en y desde el lenguaje bajo el cual reflexiona valorativamente sus interacciones con dicho deseo. Necesariamente al analizar el  movimiento interlocutivo de estos sujetos, nos condujo a establecer sus enunciados como los fundamentos morales de toda situación comunicativa y que por estar conformados por palabras, es fue posible captar en su interior los sentidos, únicos e irrepetibles, que ellos aplican a sus diálogos desde una posición de hablantes; también en los enunciados logramos caracterizar desde dónde y cómo desean que se interpreten sus expresiones.

En los dos frentes de investigación se alcanzan a caracterizar a unos seres sociales que se caracterizan y devienen como individuos morales mediante los predicados en virtud de los cuales, referencia los hechos objetivos y subjetivos de su historia individual (connotaciones semióticas de las frases); que se califica por un momento, desde las palabras de sus enunciados, sólo para ver desde ellos, la referencia circunstancial y parcial de sí mismos y los puntos significativos y relativos que caracterizan su interactuar interlocutivo con el DHM.

Los relatos de los entrevistados acerca de sus experiencias y actitudes con relación al DHM pueden  entenderse perfectamente, como hechos referenciales y discursivos que transmiten las orientaciones sociales y morales, desde donde evalúan y logran enlazar en su historia de vida al DHM: lenguaje que envuelve sus preguntas y dónde se buscan soluciones.

A partir de los diferentes textos enunciativos que los sujetos, con identidad o prácticas homosexuales, elaboraron durante el transcurrir interlocutivo de las entrevistas, se puede conjeturar que las proposiciones que los integran son para ellos un punto de partida situacional para ordenar e integrar coherentemente sus diversos sucesos en la unidad de su existencia; las interlocuciones les permite articular dentro de sus historias, unos acontecimientos con una identidad espacio - temporal y al mismo tiempo, auto - interpretarse mediante el uso de la entidad lingüística del yo, como unas identidades empíricas que se manifiestan durante los procesos comunicativos, a partir del lenguaje como conciencias proposicionales.

Esto quiere decir que, las proposiciones que integran sus relatos retrospectivos y reflexivos, para evocar sus relaciones, permanentes o esporádicas, con el DHM no es un hecho interlocutivo donde ellos prescindir de una valoración; por el contrario hay que observar al interior de sus enunciados, una ubicación moral que envuelve el valor que asigna a los eventos secuenciales de su historia.

Para validar nuestro argumento, que señala como todo decir subjetivo e intersubjetivo es un actuar moral, tuvimos que considerar cuidadosamente las entrevistas con el fin de demostrar que el hablar actual y retrospectivo de ellos, se halla ligado y superpuesto a los referentes discursivos de la cultural occidental, desde donde y a partir de los cuales , socializan e incorporan las normas y costumbres de sus contextos sociales, que son indispensables posteriormente para hacer inteligible su historia de vida, para interpretarse a sí mismos y valorar la pluralidad de los eventos que dan coherencia a su yo, [...] cuando hablamos de valores hablamos bajo la inspiración y bajo la óptica de la vida; la vida misma nos obliga a fijar valores; la vida misma es la que valora, a través de nosotros, cuando fijamos valores.(Nietzsche, 163)

Para Charles Taylor toda investigación que desee aprehender el lenguaje moral de un grupo social, deberá analizar las palabras que fueron seleccionadas por las personas para describir los fragmentos de su vida; percibir en ellas los sentidos coherentes o ambiguos, es decir las distinciones cualitativas que se incorporan a través del léxico, y determinan según las características de la situación interlocutiva

El investigador que busca definir y comprender los parámetros morales del decir y hacer de un individuo: el espacio desde donde habla una persona, deberá observar las expresiones y sus respectivos sentidos, como enunciados parciales y coyunturales que estructuran por un instante los discernimientos que realiza una persona de su existencia.

Para explicar los comportamientos, actitudes e imaginarios sociales de Maricali y Rapicali o, para acceder a las columnas discursivas que sostienen el universo sociocultural del erotismo y del género, necesariamente, debemos concentrarnos en las especificidades de su lenguaje: sumergirnos en su hablar y adentrarnos en las entidades discursivas que expresen su punto de vista y al mismo tiempo, delimitar las implicaciones morales que tienen sus opiniones: acción situada que gira alrededor de mirar atrás (pasado) y mirar adelante (futuro).

En las entrevistas los criterios léxicos y semánticos que nos permiten exponer su posición situacional están determinados por las diferentes connotaciones que adquieren las palabras en distintos momentos, cuando los sujetos vuelven sus miradas sobre sus vidas e intentan explicar su identidad sexual o identidad de género desde el interdicto del DHM. Es dentro de este contexto reflexivo que las palabras elegidas por ellos, para argumentar su actuar, sentir y pensar fueron de gran valor para nosotros, por que a través de ellas conseguimos delinear las lógicas narrativas que subyacen en sus interlocuciones, cotejar el sentido moral de un yo y finalmente, comprender una conciencia que se estructura proposicionalmente a partir de y en las palabras que envuelven el decir de hechos objetivos al igual, de hechos subjetivos.

 

 

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