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"Homosexualidad": De la realización a la condición
Hoy día, la palabra "homosexualidad" puede tener tres diferentes
significados, aunque muy a menudo los conferenciantes y los oyentes no son
plenamente conscientes de estas diferencias:
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1. Si alguien dice, "hay mucha homosexualidad en la prisión", está
hablando de la homosexualidad como un comportamiento, una clase específica
de realización. Está en realidad diciendo, "hay mucho
comportamiento homosexual en la prisión". No tiene la intención de decir
que hay muchos "homosexuales" en la prisión o que muchas personas allí se
convierten en "homosexual". Más bien, la oración declara solo que muchos
prisioneros, a falta de parejas del otro sexo, tienen contacto
sexual entre ellos. |
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2. ¿Un idea completamente diferente está detrás de la pregunta,
"La
homosexualidad es una enfermedad"? Aquí la palabra no significa una clase de
comportamiento o realización, sino que implica una condición. Según la
respuesta, la condición quizá sea buena o mala, pero, en cualquier caso, es
una condición, un rasgo de personalidad, un tipo de calidad inherente en
ciertas personas. "La homosexualidad" es algo que algunas personas tienen,
no algo que "ocurre". |
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3. Finalmente, cuando los investigadores hablan de diferentes
"homosexualidades", indican que no piensan en la "homosexualidad" según un
comportamiento ni según una condición, sino que como una función social,
o sea, de diferentes homosexualidades como un espectro de tales funciones.
No significan diferentes formas de contactos del mismo sexo o diferentes
subdivisiones del mismo diagnóstico, sino que diferentes tipos y las
maneras de cómo las personas vivan en la sociedad como
"homosexuales". |
En verdad, el sustantivo homosexual
mismo puede tener tres
significados: alguien que se ocupa de una clase específica de
realización; o alguien que tiene una condición específica; o alguien que
desempeña una función social específica.
En la mayoría de los países occidentales,
existe ahora una tendencia a
agrupar los tres significados juntos y a ver la función de realización, la
condición y social como diferentes aspectos del mismo fenómeno: "Los
homosexuales hacen lo que hacen porque son lo que son, y siempre pueden
ser reconocidos por su modo de vida característico".
Este criterio moderno, sin embargo,
queda de inmediato empañado una vez que
pasamos nuestra mirada hacia el pasado, o sea, a un tiempo antes de que la
palabra homosexualidad se había inventado.
Nuestros ascendientes
distantes tenían, desde luego, una amplia gama de los términos para el
erotismo del mismo sexo. De estos, el amor `griego`, la pederastia, sodomía
y buggery todavía se conocen hoy.
No obstante ninguna de estas
expresiones pueden ser correctamente traducida como "homosexualidad," ya que se
emplearon para expresar nociones enteramente diferentes. En primer lugar, se
refieren
solo a los hombres. Había una palabra especial para el erotismo femenino hacia
el mismo sexo: el tribadismo. (La palabra lesbianismo para el amor
entre las mujeres se introdujo por primera vez hacia el final del siglo XIX.
Antes de aquel, ya en la antigüedad, había significado "relación oral,"
independientemente del sexo de las personas incluido.) No había ninguna
expresión aplicada a ambos sexos.
Segundo, los términos más viejos refirieron solo a los actos sexuales que,
teóricamente, podría ser realizado por alguien; no le indicaron a un tipo
específico de persona. Un devoto del "amor `griego`," un pederasta, un sodomita
o "bugger" (bougre en francés) era alguien que hacia ciertas cosas, no
alguien que tenía una condición específica.
"Sodomita" se
relacionaba con "sodomía"
como" ladrón" se relacionaba con "robo". Por lo tanto,
"sodomía" era una
condición como lo era "robo". En cambio, estos eran actos cometidos malvada e
intencionalmente, los crímenes que la comunidad tuvo que prevenir o al menos
castigar.
Por consiguiente habría sido tanto
inútil como imposible llamar a
alguien "pseudopederasta" o un "sodomita latente". Era
igual de inconcebible
que los adolescentes pudieran pasar por una "fase sodomitica" netamente psicológica.
Sencillamente no podría haber ningún robo sin ladrones, ni adúlteros sin adulterio, ningún asesino sin asesinato, ninguna pederastia
sin pederastas y ningún sodomita sin sodomía. En resumen, los términos viejos
se referían solo a las personas que en realidad habían realizado ciertos actos.
Si había no tal acto, los términos no podían aplicarse.
Es también importante entender que
"sodomía" y "buggery" fueron términos muy
negativos en la medida que habían sido introducidos para describir
"abominaciones" religiosas, es decir, los pecados de Sodoma y la herejía de los
Búlgaros ("bugger" es una forma corrompida de Bulgar[ian]).
En verdad, aun la
palabra "pederastia" se convirtió en un término denostado tan
pronto las personas lo tomaron fuera de su original, el contexto `griego`
antiguo.
"El amor `griego`" fue algo más neutral, pero quienquiera que deseaba
decir algo positivo acerca del amor entre los hombres tuvieron que preceder toda
la terminología y la prueba tradicional, con la ayuda de los verbos amigables, a
formular oraciones nuevas, completas que evitaban los substantives
peyorativamente cargados
tradicionales.
No obstante mientras el Occidente
estuvo dominado por las ideas morales del judeo-cristianismo, habría sido
incurrir en desatino para los ciudadanos el plantear nada positivo acerca del
erotismo hacia mismo sexo. Los
pocos que se atrevieron a hacerlo se silenciaron rápidamente y sus obras se
quemaron públicamente. No fue hasta el Siglo de la Ilustración, la Revolución
Francesa posterior y las reformas de Napoleón que se eliminaron las influencias
religiosas en la ley penal, al menos en partes de Europa.
Por primera vez desde
la antigüedad, el contacto sexual entre los hombres perdió su carácter "criminal" y
por lo tanto podría defenderse abiertamente de nuevo.
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