CURSO DE PREGRADO Y GRADUADO EN ORIENTACIÓN SEXUAL DE LA UNIVERSIDAD DE BERLÍN

LECTURAS SUGERIDAS  

 

HOMOSEXUALIDAD COMO DESVIACIÓN

 

Lesbianas

En los decenios recientes incluso ha habido una polarización entre hombres y mujeres "gays". Hasta bien entrado en tiempos modernos, el comportamiento entre miembros del mismo sexo entre mujeres nunca atrajo mucha atención religiosa, legal o médica y no había ningún término especial para tal comportamiento, excepto la palabra "tribadismo" (de griego tribein: frotar), el cual se refiere a la fricción corporal mutua o la relación manual (masturbación) entre mujeres. Luego, en el siglo XIX, la relación oral (cunnilingus) entre mujeres se describió con dos nuevos términos especiales: "el safismo" y el "lesbianismo" (por la poetisa griega antigua Safo y la isla de Lesbos donde vivió). Sin embargo, gradualmente los tres términos expandieron su significado, y se hizo costumbre llamar a todo el comportamiento sexual entre mujeres ya sea "tribadismo", "safismo" o "lesbianismo". Finalmente, en nuestro propio siglo, la palabra "lesbiana" ha reemplazado a las otras dos y hoy también se usa con el significado de "homosexual femenino". Así, las "lesbianas" ahora han surgido como el subgrupo femenino de la categoría general de los "homosexuales", es decir, como una minoría especial dentro de una minoría (en la antigüedad griega y romana los términos "Lesbianist" y "lesbianize" ya eran bien conocidos, pero habían sido referidos exclusivamente al chupado del pene [fellatio "activo" y "pasivo"]. Por lo tanto, con mayor frecuencia habían sido aplicados a los hombres).

 

Iconos de los inicios del movimiento Lesbiano

La poetisa griega antigua Sappho (630-570 a.C.) había reunido un círculo de discípulos femeninos en la isla de Lesbos. La mayor parte de su poesía se perdió. Esta fue considerada del rango más alto por todos sus contemporáneos.

El autor inglés Radclyffe Hall (1883-1943) escribió la primera novela popular acerca del amor entre mujeres "The Well of Loneliness" (1928). El libro fue prohibido como "obsceno" en su país de origen.

Por varias razones, el desarrollo semántico moderno fue inevitable e incluso aconsejable, pero antes de que los discutamos, una vez más debemos recordar que todos nuestros términos actuales están basados en conceptos obsoletos, estrechos y por consiguiente esencialmente opresivos. Si es equivocado hablar de "homosexuales" como un grupo diferenciado y separado de personas, entonces es igualmente equivocado hablar de "lesbianas" como un grupo diferenciado y separado de mujeres (afortunadamente, nadie todavía ha intentado rotular a sus contrapartes masculinas "espartanos" o "atenienses"). Puede haber sólo una justificación para cualquiera de tales etiquetas y esta es identificar a ciertas víctimas de la discriminación social. Una vez que esta discriminación haya concluido, las etiquetas desaparecerán automáticamente.

Entretanto, desde luego, las mujeres "homosexuales" sí tienen problemas especiales, porque, además de ser desviadas sexuales, son mujeres en una cultura masculinamente dominada. Si, en general, su comportamiento sexual es tolerado más fácilmente por el derecho penal, no obstante puede proporcionar un pretexto para otras formas de acoso oficial. Para citar sólo un ejemplo, en muchos tribunales estadounidenses el "lesbianismo" todavía es considerado motivo suficiente para negar a las madres la custodia de sus propios hijos (aunque últimamente ha habido algún progreso en este sentido). Sobra decir, que la vivienda, el empleo, el servicio militar, etc. están sujetos a las mismas injusticias "homosexuales". Sin embargo, en todos estos casos su situación es agravada por el hecho de que son femeninos. En resumen, sufren una discriminación doble, y por lo tanto muchos de ellos creen que su lucha por la liberación sexual es diferente de la de los hombres "gays"

 

 
 

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