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"Coming Out"
No obstante, en el caso de los "homosexuales" tal autoidentificación puede
surgir muy lentamente. Mientras alguien que ha sido oficialmente marcado como
homosexual (quizás después del descubrimiento de algún episodio homosexual
menor), puede no tener ninguna alternativa sino aceptar la etiqueta rápidamente,
al individuo "escondido" con intereses homosexuales le puede tomar muchos años
antes de que pueda verse a sí mismo como "gay". Al principio, no le puede dar
mucha importancia a sus inclinaciones y quizá sea renuente a ser considerado
diferente de sus amigos "rectos". De hecho, como hemos visto, esta renuencia
está bien justificada. No brota de su falta de apreciación, sino de su revulsión
natural en contra de ser encasillado o estereotipado. Esta revulsión incluso
puede convertirse en ultraje si le son mostrados ciertos homosexuales
"característicos" con quien, como él sabe, no tiene nada en común. El proceso de
"coming out" quizá, por consiguiente, puede ser más complejo e involucrar,
muchos desvíos psicológicos, callejones sin salida, comienzos y vuelcos falsos.
En realidad, como hemos observado antes, la mayoría de las personas con
inclinaciones homosexuales nunca "lo exteriorizan" en absoluto. Algunos
renuncian sencillamente a todo contacto sexual, algunos cultivan tales intereses
heterosexuales moderados como pueden tener, otros continúan tanto las relaciones
heterosexuales como las homosexuales, pero se definen a sí mismos como
básicamente rectos e incluso otros se ocupan exclusivamente de la relación
homosexual mientras dicen de sí mismos que sólo lo hacen por razones no
"legítimamente" sexuales (como la ganancia de algún dinero como prostitutas
masculinas).
En los países occidentales actuales, muchos de los que acaban definidos como
homosexuales (ya sea por sí mismos o por otros) adoptan un "modo de vida gay",
es decir, se convierten en parte de una subcultura gay la cual les ofrece
diversos modelos a imitar, ideologías, sabores, modas y modelos de interacción
social. Este estilo de vida, a su vez, se vuelve sinónimo de "homosexualidad"
para la sociedad en general. Sin embargo, en vista de todo lo que hemos dicho
anteriormente, debe haberse aclarado por ahora que el tema realmente no puede
comprenderse en estos términos superficiales. En cambio, si queremos descubrir
la verdad acerca de los "homosexuales" en nuestro medio, tenemos que
considerarnos a nosotros mismos y nuestra cultura en su totalidad.
Finalmente, queda por ser señalado que en muchos países los problemas
sociales, legales y psicológicos son completamente diferentes para los
homosexuales masculinos y femeninos. Es por este motivo que muchos homosexuales
femeninos ahora prefieren el nombre "lesbianas" (por la isla de Lesbos, hogar de
la antigua poetisa griega homosexual Safo). Palabras como "lesbiana" y
"lesbianismo" muestran que las mujeres homosexuales no necesariamente se
identifican con cada inquietud de los hombres homosexuales y que, en muchos
aspectos, su situación es única.
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