CURSO DE PREGRADO Y GRADUADO EN ORIENTACIÓN SEXUAL DE LA UNIVERSIDAD DE BERLÍN

LECTURAS SUGERIDAS  

 

HOMOSEXUALIDAD COMO DESVIACIÓN

 

¿Condición o etiqueta?

Ante la ausencia del adiestramiento negativo, la presión psicológica y las sanciones sociales, muchos seres humanos son capaces de responder sexualmente ante miembros de ambos sexos. Las personas cuyo interés erótico está restringido a un sexo son, en gran medida, producto del condicionamiento cultural. En realidad, quizá se diga de los hombres y las mujeres que son completamente conscientes de sus inclinaciones homosexuales que son sólo el producto de su educación al igual que los que son totalmente incapaces de responder ante compañeros heterosexuales. Obviamente, esto no significa que, en un mundo ideal, todos llevarían una vida bisexual. Las preferencias sexuales fuertes y, de hecho, una cierta exclusividad de los intereses sexuales tienen probabilidad de desarrollarse en cualquier caso. Además, como los estudios históricos y etnológicos han revelado una y otra vez, puede ser esperado que en la mayoría de los hombres y de las mujeres estos intereses se conviertan en predominantemente heterosexuales. Por lo tanto, uno puede suponer con seguridad que el género humano en su totalidad tiene una gran propensión a ser eroticamente atraído por el sexo opuesto. No hay ninguna razón válida por la que deba deplorarse esto. Lo que debe deplorarse, sin embargo, es el hecho de que muchas personas llegan a ser abstraídas de sus propias capacidades descuidadas o subdesarrolladas y luego se establecen a sí mismos como modelos o normas para su prójimo. Deplorable son la estrechez de miras y la intolerancia con qué tales individuos "unilaterales" tratan a todos los demás que son diferentes.

No obstante sabemos que en nuestra propia cultura hay muchos "heterosexuales" y "homosexuales" exclusivos que se consideran mutuamente con hostilidad abierta. Los anteriores están, generalmente, orgullosos de su orientación sexual exclusiva. Pueden incluso jactarse de ella o, en algunos casos, insistir en ella con tal determinación desesperada que invitan a la ridiculización de sus adversarios. De estos, homosexuales exclusivos, por otro lado, generalmente se espera que sean abatidos y disculpados. Después de todo, como "desviados" pecaminosos, delincuentes o enfermos, son por lo común tratados como ciudadanos de segunda clase. Es apenas sorprendente, por consiguiente, que, en el pasado, a menudo tuvieron una mala opinión de ellos mismos. Es sólo recientemente que muchos de ellos han desarrollado una autoimagen positiva. Llamarse a sí mismos "gays y orgullosos", desafía ahora el sistema de valores oficiales y reclama sus derechos civiles por mucho tiempo negados. Este último desarrollo es, desde luego, en muchos aspectos saludable y bueno. Ya, necesario como puede ser, también tiene un lado molesto porque tiende a acentuar la división desafortunada existente de las personas en dos campos: "gay" y "recto". Un mundo cada vez más militante "gay" (es decir, homosexual) con el tiempo puede ganar las concesiones del mundo "recto" (es decir, heterosexual), y por lo tanto ambos mundos pueden llegar a un estado de "coexistencia pacífica", pero, del mismo modo, también pueden aprender a olvidarse que las divisiones entre ellos son y siempre han sido, artificiales. En hechos reales, tanto "gays" como "rectos" forman parte de un solo mundo, y sin esta comprensión seguirán los malentendidos mutuos y entre ellos mismos.

 

"Homosexuales" famosos
Como Alfred C. Kinsey ha señalado, es problemático usar la palabra "homosexual" para describir a una persona. Tal rotulación es a menudo arbitraria y sobredifundida. Muchas personas hoy tienen ideas poco realistas acerca de qué son "homosexuales" y cómo se comportan. Sin embargo, a lo largo de la historia un gran número de hombres y mujeres (muchos de ellos muy famosos) se han sentido sexualmente atraídos por miembros de su propio sexo ya sea ocasionalmente, con frecuencia e incluso exclusivamente. Algunos actuaron basados en este sentimiento y estuvieron abiertamente orgullosos de ello, otros lo suprimieron y llevaron vidas muy infelices. Muchos fueron incluso perseguidos por sus contemporáneos y tuvieron un final trágico. Los retratos de abajo muestran algunas personalidades históricas de las que se sabe tuvieron inclinaciones homosexuales fuertes, aunque no todos ellos lo manifestaron abiertamente. Obviamente, la lista de ningún modo demuestra que tales inclinaciones hacen a la gente de alguna manera superior. Incluso, ésta lista quizás pueda contrarrestar ciertos estereotipos falsos.

Cayo Julio Cesar
(100-44 a.C.)
General romano y estadista

Leonardo da Vinci (1452-1519)
Artista y científico italiano

Miguel Angel Bounarroti (1475-1564)
Artista y poeta italiano

Príncipe Eugenio de Saboya (1663-1736)
"El Noble Caballero", General austríaco

Alexander von Humboldt (1769-1859)
Naturalista y explorador alemán

Nikolai Gogol (1809-1852)
Escritor ruso

Peter I. Tchaikovsky (1840-1893)
Compositor ruso

André Gide (1869-1951)
escritor francés

W. Somerset Maugham (1874-1965)
Escrittor inglés

Gertrude Stein (1874-1946)
Escritora estadounidense

John Maynard Keynes (1883-1946)
Economista inglés

Federico García Lorca (1898-1936)
Escritor español

Anteriormente, fue principalmente la población heterosexual socialmente dominante la que creó a sus homosexuales por rotulación de personas que no se ajustaron a sus normas sexuales estrechas. Sobra decir, que esta clase de rotulación continua como antes. Sin embargo, bajo la influencia del movimiento de derechos civiles homosexuales, muchos hombres y mujeres ahora también toman la iniciativa y se etiquetan a sí mismos como "homosexuales". Desarrollan una "identidad gay" y luego "salen (del armario recto)" al abierto como "homosexuales" confirmados. Lo hacen porque están "cansados de llevar una vida doble" y porque creen que ellos deben "despejar el aire". También creen que deben "ponerse de pie y ser contados" en la lucha por la igualdad legal. En resumen, en nuestra situación social presente la gente experimenta mucha presión psicológica tanto de los mundos "rectos" como de los "gays" para "elegir las partes" y ser "o de una o de la otra".

 

 

Volver al Índice   

 

 

 

Capitulo anterior Capitulo siguiente

ISLA TERNURA LA PLAYA PARA PENSAR