1819  -  1892

  APUNTES BIOGRÁFICOS

 

1819 

Poeta estadounidense cuya obra afirma claramente la importancia y la unicidad de todos los seres humanos. Su valiente ruptura con la poética tradicional, tanto en el plano de los contenidos como en el del estilo, marcó un camino que siguieron posteriores generaciones de poetas de su país

Walt Whitman nació el 31 de mayo de 1819 cerca de Huntington (Nueva York). Fue el segundo de nueve hermanos, hijo de un carpintero. El poeta se sintió siempre muy próximo a su madre, y formó parte  de una antigua familia americana. Tanto la familia por parte de su padre como la de su madre llevaban al menos 150 años en América. Nació en una casa que había construido el padre con sus propias manos. en Long Island, Nueva York. La familia vivía del trabajo de carpintero del padre pero, como este trabajo no daba para mucho, la familia Whitman abandonó el medio rural en el que hasta ese momento se habían vivido para mudarse a la ciudad. 

1823 

Se instalaron en Brooklyn - justo cuando el pequeño Walt cumplió cuatro años - donde asistió a una escuela pública durante seis años, antes de trabajar como aprendiz en una imprenta El padre esperaba tener más éxito en la ciudad que en el campo, pero sus planes nunca se cumplieron y la familia tuvo que ir de casa en casa mientras Walt era un niño, buscando siempre mejorar una condición económica que no mejoraba y que les impedía incluso pagar las facturas. 

1830 

Por los problemas económicos de la familia, Walt tuvo que abandonar los estudios cuando tenía 11 años y ponerse a trabajar. Comenzó trabajando como chico de oficina en un bufete de abogados, pero enseguida se cambió a un periódico en donde comenzó a ascender en diversos empleos. Fue el chico que repartía los periódicos, el que ponía los tipos para la composición de las letras...pero su carrera en el periódico terminó pronto porque en la primavera de 1835 el periódico en el que trabajaba se incendió y Walt se quedó en el paro y sin perspectivas. Los Whitman habían decidido antes de eso regresar a Long Island, así que cuando Walt se quedó sin trabajo decidió volver al campo con su familia. Allí descubrió que lo único que podía hacer era trabajar como granjero o como profesor, y no le resultó muy difícil escoger porque siempre odio los trabajos manuales.

 La vida de Walt como profesor no fue, sin embargo, tan fácil como seguramente él esperaba. El pueblo que le contrató era pobre así que no podía pagarle mucho y la escuela se instalaba en cualquier lugar que quedase libre, aunque no tuviera las más mínimas condiciones. Durante los cinco años que trabajó como profesor, Walt estuvo en nueve ciudades distintas. Además, al parecer, era un profesor demasiado blando con sus alumnos en tiempos en que la disciplina era un valor. Sin embargo se conservan algunos rumores que decían que tuvo que abandonar el último trabajo que tuvo debido a la relación sexual que entabló con uno de sus alumnos. 

1838

Entre 1838 y 1839 publicó un periódico, el Long-Islander, en Huntington; aburrido por su estilo de vida, volvió a Nueva York y trabajó como periodista. Se convirtió en asistente asiduo de teatros y, lector omnívoro como fue siempre, de librerías. Durante esos años escribió poemas y cuentos muy poco originales para distintas publicaciones, así como discursos políticos, por los cuales los demócratas de Tammany Hall le permitieron dirigir varios periódicos de corta tirada y vida. Fue editor del famoso 

Daguerrotipo de alrededor de 1840

 Brooklyn Eagle durante dos años, pero perdió su puesto por apoyar al partido Free-Soil. Tras un breve periodo en Nueva Orleans, regresó a Brooklyn, donde intentó publicar un periódico en la órbita del Free-Soil. Después de pasar varios años desempeñando los más diversos trabajos, incluido el de constructor inmobiliario, empezó a escribir una poesía totalmente distinta de la que se estaba escribiendo, y se dedicó por completo a tal actividad.

1841 

Fuera cual fuera la causa que le impulsó a abandonar su trabajo, el caso es que en 1841 regresó a Nueva York. Desde sus días de aprendiz de impresor, Walt tenía aspiraciones literarias e incluso ya había publicado algunos poemas en periódicos de Nueva York. Ahora, de vuelta en la ciudad, Walt encontró un trabajo en un periódico y, para 1842 era contratado como escritor "freelance". Ese mismo año publicaba su primer libro, una novela titulada "Franklin Evans", un melodrama que narra algo que él parecía conocer bien, el viaje de un chico de ciudad en dirección al campo, donde termina destruido al sucumbir a todas las tentaciones. El libro termina felizmente cuando el protagonista abandona el vicio y recobra la templanza. Igual que sus primeros poemas, Franklin Evans tiene un estilo demasiado imitativo y amateur y ningún crítico le hizo demasiado caso. Los siguientes años, Whitman continuó trabajando en diversos periódicos de Nueva York, pero nunca conseguía mantener un trabajo demasiado tiempo. Sus compañeros le juzgaban indolente y soñador y cuando trabajaba como editor, era tan desorganizado que enfurecía a sus jefes. 

1848 

En el año 1848 estaba otra vez sin trabajo. Por entonces acudió al teatro en Brooklyn y allí se entabló conversación con un tipo llamado J. E. McClure quien le dijo a Whitman que estaba planeando fundar un periódico en Nueva orleans pero que no había encontrado al editor jefe. Dos días después, Whitman salía de camino hacia allí con doscientos dólares de adelanto en el bolsillo. Su hermano iba con él para trabajar como aprendiz de impresor, por lo que no hizo solo el viaje de 2400 millas que duró dos semanas en tren, barco y diligencia.

Fotografia de 1848

Llegó en marzo para preparar la edición y para junio ya se había peleado con McClure; En teoría la pelea tuvo que ver con un anticipo que Whitman habría cobrado, pero lo más probable es que McClure no aprobase la política antiesclavista que Whitman sostenía en el diario y que podía ofender a los lectores sureños. Así que regresó a Nueva York en junio de 1848 justo a tiempo de celebrar su 29 cumpleaños. Ya tenía decidido por entonces que no quería un trabajo convencional ni fijo así que volvió al trabajo como freelance y durante el boom inmobiliario que sacudió Brooklyn hizo algún dinero construyendo casas. Con su aversión de siempre al trabajo manual dejó a sus hermanos todo lo referido a este y él sólo hacía de intermediario en la venta. A pesar del desastroso rumbo que parecía llevar su vida, Whitmann sin embargo era cada vez más consciente del rumbo artístico que quería que tomase su existencia. Ese año incluso su aspecto físico cambia y pasa de ser un joven de ciudad con su camisa bien abrochada y su pelo bien cortado, a un hombre desaliñado con la camisa desabrochada, sin corbata y con el pelo y la barba muy largos. Esta transformación física sin duda reflejaba también la dirección artística que quería dar a su vida. Ya no imitaría más a los poetas, sino que encontraría su propia voz y su lugar en las letras americanas.

1855

Estaba tan convencido de esto que, cuando en 1855 no pudo encontrar un editor para su libro de poemas "Hojas de Hierba" su primer y más importante libro de poemas, él mismo se pagó la impresión de su propio bolsillo. La imagen que Whitman tenía de sí mismo puede encontrarse en la página 29 del libro donde ofrece una descripción de sí en la que se describe como un americano sensual. Otros poemas del libro expresan esa sensualidad que ya no le va a abandonar nunca y se convierten en cantos de celebración del cuerpo. También hay poemas claramente homoeróticos en los que se iguala el amor de unos hombres por otros como parte de la democracia americana. Muchos críticos ignoraron este libro, pero los pocos que le hicieron caso resultaron escandalizados por la homosexualidad que destilan los poemas. Algunos otros críticos por el contrario se fijaron en ese desconocido poeta que escribía en un lenguaje simple, verdadero y con un ritmo propio, aunque admitían que a veces el lenguaje podía resultar ofensivo. No obstante aparecieron algunos admiradores incondicionales. Uno de ellos escribió esto: "América ha encontrado por fin a su poeta". Otro crítico anónimo escribió que "Hojas de Hierba" alcanzaría el más grande triunfo de la historia de la literatura. Lo que los lectores no sabían es que un mismo hombre había escrito esas dos críticas positivas, y es que ese hombre no era otro que Walt Whitman. Como parte de su programa de autopromoción, Whitman envío copias de "Hojas de Hierba" a los más conocidos poetas y escritores americanos. Uno de ellos, Ralph Waldo Emerson quedó profundamente impresionado con su lectura. Los dos hombres eran profundamente diferentes, tanto en su escritura como en su carácter. A pesar de ello, Emerson mandó a Whitman una larga carta en la que le decía que sus poemas eran una "pieza extraordinaria de sensibilidad y sabiduría", y le auguraba una gran carrera. Cuando Whitman recibió la carta de Emerson estaba ansioso por alguna buena crítica porque su libro apenas estaba consiguiendo venderse. Vio el apoyo de Emerson como una oportunidad para promocionarse, así que consiguió que el "New York Herald Tribune" publicara la carta sin que el autor lo supiese. Este se puso furioso al enterarse. Había escrito una carta personal de ánimo a un autor desconocido no una crítica para ser publicada. No obstante, cuando Emerson visitó a Whitman en diciembre de 1855 los dos autores se hicieron amigos.

A pesar de todos los trucos empleados por Whitman para vender su libro, la primera edición de la obra languidecía en las estanterías. No obstante, se imprimió una segunda edición en 1856 que no fue mucho mejor que la primera. Al mismo tiempo comenzaba a trabajar en su libro de poemas más controvertido "Cálamo". Los poemas de "Cálamo" sólo pueden entenderse como lo que son, cantos al amor entre hombres. Aquí la homosexualidad del autor se presenta mucho más explícita que en Hojas de Hierba. Los poemas están llenos de descripciones de hombres que transforman su primera relación de camaradería y amistad en amor sexual. En 1860 Emerson visitó a Whitman y le encontró a punto de sacar una nueva edición de "Hojas" que incluía los poemas de Cálamo. Los leyó y le dijo que dos de ellos eran demasiado provocadores, quizá los que ahora nos lo parecerían menos. Emerson entendía el homoerotismo de Walt Whitman tal y como se podía entender en el siglo XIX; como una romántica amistad entre dos hombres, como el canto a una camaradería viril que Whitman aseguraba que estaba en la base de América. Las amistades románticas y pasionales, femeninas y masculinas, eran comunes en la América del XIX. Los hombres podían comportarse así hasta que encontraran una esposa. La idea de la homosexualidad exclusiva no apareció hasta el siglo XX. El compromiso entre dos hombres no estaba tan estigmatizado como lo estuvo después. Por supuesto que estas relaciones no incluían sexo o, si lo incluían, eran reprobadas. Donde los lectores del XX vemos homosexualidad, probablemente Emerson veía amistad romántica y viril entre hombres. 

1860 

El año de la edición de "Hojas" de 1860 comenzó la Guerra Civil americana, que dejaría en Walt Whitman una profunda impresión. El era del norte y con ese ejército estaban sus simpatías. Era demasiado mayor para combatir, pero su hermano George sí que se unió al Ejército de la Unión. Toda la familia estaba orgullosa de ese hermano que resultó herido en la batalla de Fredericksburg en diciembre de 1862. Conmocionado por lo que vio al ir a buscar a su hermano herido, y a pesar de no tener formación médica alguna, Whitman decidió quedarse como enfermero voluntario, y ejerció como tal los próximos dos años. 

1865 

En enero de 1865 un amigo le encontró trabajo en el gobierno, en el departamento de asuntos indios. Ese fue un buen trabajo para él porque le permitió disponer de mucho tiempo libre, lo malo es que sólo le duró seis meses. El problema en esta ocasión fue el Secretario del Interior nombrado por el gobierno James Harlan, devoto metodista, que creía que había que expulsar a cualquiera que no fuese cristiano. Un día se encontró en el despacho de Whitmann con una copia de "Hojas...", que sirvió para la expulsión fulminante del poeta de la administración. Pero 1865 no fue un año perdido para Walt Whirmann que se enamoró de un conductor llamado Peter Doyle. Sus diarios de esta época están llenos de referencias al joven con quien dormía en Washington, aunque nada se dice de sexo. Algunos investigadores sostienen que Whitmann vivía una vida célibe, pero sus diarios muestran inequívocamente que el amor para él era algo más que una amistad romántica. En sus diarios se refiere a Doyle usando un código, le nombra como 16.4 en el cual cada número sustituye a una letra. También se esfuerza en ocultar el sexo de esta persona y en nombrarle como "ella". ¿Por qué haría esto si no fuera porque había cruzado la línea? Para entonces "Hojas..." iba por su quinta edición;

1869

Durante la guerra de Secesión, Whitman asistió espiritualmente a soldados heridos en un hospital militar del bando norteño en la ciudad de Washington. Continuó trabajando para el gobierno hasta 1873, en que sufrió un grave ataque que le dejó como secuela una parálisis parcial.  

1873 

En 1873 el poeta tenía 53 años y estuvo a punto de morir de un ataque al corazón que le dejó parcialmente paralizado el lado izquierdo. Además, ese año murió su madre, lo que le sumió en una depresión. Estaba tan débil que no podía trabajar y decidió dejar Washington. Se mudó a un suburbio de Filadelfia, a casa de su hermano, para recuperarse, pero se quedó allí el resto de su vida. Desde allí intercambió cartas con Doyle, quien fue incluso a visitarle. Whitmann poco a poco fue mejorando de salud y comenzó a salir más y a encontrarse con los trabajadores que pueblan sus poemas: ferroviarios, obreros, conductores...El amor con Doyle terminó. Nunca recuperó del todo la salud y se dedicó a escribir y a revisar su libro que en 1881 iba por la séptima edición. Sin embargo entonces comenzó una persecución legal contra él por obscenidad. El fiscal del distrito le exigió que retirara determinados pasajes demasiado explícitos, cosa que él se negó a hacer. En ese momento el editor del Hojas se negó a seguir publicándolo justo cuando Whitmann comenzaba a tener cierto éxito en Inglaterra donde John Addington Symonds, un estudioso inglés que buscaba una justificación para sus propios deseos homosexuales le escribió una carta en la que le decía que "Hojas..." se había convertido para él en una especie de Biblia. Syminds conocía los trabajos de Ulrichs sobre la "inversión" pero prefería la imagen de los "camaradas viriles" que presentaba Whitmann, por lo que comenzó una correspondencia con él que duraría los últimos veinte años de vida del poeta.

1880

Finalmente, en 1880 Symonds reunió todo el valor de que fue capaz y le hizo a Whitmann la pregunta que había deseado hacerle desde el principio: "¿podían estos camaradas entrar en intimidad sexual? Whitmann contestó a Symonds una carta en la que le decía que consideraba que esas "mórbidas inferencias" como dañinas. Esta respuesta se ha leído siempre de dos maneras. O bien no quería que Symonds terminara de "sacar del armarios" su trabajo, que ya tenía bastantes dificultades, o bien ciertamente nunca consideró la posibilidad del sexo entre estos "camaradas". Los investigadores se inclinan por la primera interpretación, habida cuenta de que su romance con Doyle sí incluyó sexo. Symonds fue sólo uno de sus fans ingleses, entro los que hay que contar a Oscar Wilde. En los últimos años de su vida Walt Whitmann necesitó ayuda para moverse, pero, no obstante continuó publicando ediciones de "Hojas de Hierba" y libros de poemas. Ninguno de sus libros le dio nunca suficiente dinero para mantenerse y en sus últimos años se quejó muchas veces de su pobreza. A pesar de vivir una vida espartana, quiso para sí una tumba propia de una celebridad literaria. Para ello diseñó un enorme mausoleo en el cementerio de Camden, donde vivía. 

Fotografia de 1886, donde aparece con Bill Ducket, que era un amigo, conductor y ayudante para los viajes de Whitmann

1892

El 26 de marzo de 1892 murió  después de varias semanas en las que estuvo inconsciente y la autopsia que se le realizó reveló que la causa de la muerte fue la tuberculosis.

Una de sus ultimas fotografías tomada en 1890

 Su funeral fue grandioso. Cientos de personas acudieron a su inmensa tumba. Como siempre durante su vida, los periódicos lo ignoraron.

Durante esos sus últimos años, también escribió obras en prosa de gran calidad, como los ensayos Perspectivas democráticas (1871), que se consideran en la actualidad una exposición clásica de la teoría de la democracia y sus posibilidades. Días ejemplares (1882-1883), por otro lado, contiene antiguos textos sobre la guerra de Secesión y el asesinato del presidente Lincoln, y notas sobre la naturaleza, escritas durante su vejez.

La poesía de Whitman ha sido traducida a las lenguas más importantes del mundo. Se le reconoce una influencia fundamental en la obra de William Carlos Williams, Wallace Stevens y Allen Ginsberg, que se inspiró fundamentalmente en la particular aproximación a la sexualidad de algunos poemas de Whitman. Muchos especialistas contemporáneos han explorado los vínculos entre su vida y su literatura. En la literatura en español han reconocido la influencia de Whitman y han explicitado su admiración y sus críticas por él, poetas como Federico García Lorca (Un poeta en Nueva York) y Pablo Neruda (Cantos de Vida y Esperanza).

 

ISLA  TERNURA PLAYA NO ERES EL ÚNICO