
Max Alexandre nació en Quimper
(Bretaña) en 1876, en la calle Saint Francois. En 1888 adoptó el apellido de su
madre, Jacob.
Fue
homosexual, vivió su pasión erótica y se confesó
"enamorado,
enamorado, enamorado, accesible al vicio",
pero también lo desgarró el ansia del remordimiento y el voluntarismo de la
castidad.
Fue
judío, pero un día de 1909 se le apareció Cristo ante el
paisaje que él mismo había pintado sobre un muro: dijo que tenía una elegancia y
una belleza inéditas, que estaba inmóvil, de espaldas y vestido con una larga
túnica de seda amarilla, decorada con ornamentos azul claro, que el cabello caía
sobre sus hombros y que luego giró lentamente su cabeza y el poeta vio parte de
su frente y de su boca.
Poco después se convirtió al catolicismo y, cuando se bautizó, su padrino fue
Picasso. Experimentó con drogas, y de todas prefirió el éter.
Sus padres son judíos, sastres
y anticuarios. En la escuela, él es el "judío".
En 1895 viaja a París para
seguir los cursos en la Escuela Colonial, que abandona dos años mas tarde.
Se hace crítico de arte para la
publicación "Le Moniteur des arts" en 1898.
En 1902, se instala en el
boulevard Voltaire, con Picasso, que le había conocido un año antes en una
exposición de la Galería Vollar, en el 6 de la Rue Laffitte.
Picasso
pinta por las noches y duerme durante el día, mientras que Max callejea en busca
de pequeños trabajos (ayudante de carpintero, empleado de mantenimiento,
preceptor, etc.) y también intentando colocar obras del artista a
marchantes. Hay una única cama en el minúsculo apartamento que es usada
alternativamente por el pintor y el poeta. Aunque Max siempre estuvo
platónicamente enamorado del joven Picasso, nunca existió una relación erótica
entre ambos. Entre los affaires que se le suelen atribuir aparecen los nombres
de Maurice Sach & Jean Cocteau.
Entre 1907 y 1911, Max se
instala en el 7 de la Rue Ravignan, en un cubículo sombrío, donde recibe a una
que viene a escuchar la buenaventura o a "comprar" algunas palabras
reconfortantes o espirituales, cada lunes.
Es allí que en 1909 Max tiene
una de sus apariciones/visiones divinas, generalmente atribuida a su afición al
éter, de que abusaba el poeta. Estas visiones son las que le llevaron a
convertirse del judaísmo al catolicismo. Jesús y la Virgen María se le
"aparecerán" otra vez en 1914, y Max se bautiza en 1915 en el convento de
Sión, en la rue Nôtre-Dame-des-Champs, siendo su padrino de bautismo Picasso.
En 1911 se traslada al Bateau-Lavoir,
en un estudio ocupado anteriormente por Mac Orlan (pintor a ratos, como el mismo
Max)
Pronto se traslada al 17 de la
Rue Gabrielle, en unas condiciones siempre muy precarias. Es este sitio recoge y
difunde noticias de artistas y escritores que han partido al frente de Guerrra
Deseando alejarse de una vida
parisina que a sus ojos es perturbadora, se retira por primera vez a la abadía
de Saint Benoit sur Loire, entre 1921 y 1927.
Regresa a París, en 1927, para
reencontrarse la agitación de la capital y para editar sus poemas y vender sus
lienzos. En 1928 se instala en el Hotel Nollet en el 55 de la Rue Nollet.
En 1936 se establece
definitivamente en Saint-Benoît, 63
rue Orléanaise. Entre los diferentes lugares que frecuenta, el poeta
es fiel de "los martes de Paul Fort" en la La Closerie des liles, 71 Boulevard du Montparnasse.
Asimismo es habitual de Gertrude Stein, en el 27 rue Fleurus.
Durante la guerra regresó a la abadía, donde realizaba tareas religiosas,
mientras miembros de su familia eran arrestados, deportados y exterminados por
los nazis.
La
Gestapo lo asedió y vigiló en la basílica, hasta que finalmente lo detuvo y lo
envió al campo de concentración de Drancy, que era la antesala del camino a
Auschwitz.
Pero Max Jacob murió antes, en Drancy, víctima de una neumonía,
en 1944.
Jean Cocteau dijo de él que se había entregado al mundo como un hombre de paja
para ser quemado, pero que esa inmolación no alcanzaba al poeta.
Infancia y familia
Max
se parecía sobre todo a su abuelo Samuel, al que conoció durante casi 13 años.
Algunos de los retratos del anciano guardan semejanza con los del poeta. Las
fuentes que atañen al abuelo dan versiones diferentes de la personalidad del
mismo. El lo describe como un hombre incluso malvado, pero muy espiritual. En
palabras del escritor: "Amaba a este abuelo que no me atosigó ni despreció, y
que fue el único que me bendijo diciendo "este llegará lejos (...) Recuerdo que
alguien vino a buscarme al Instituto porque mi abuelo había muerto. Antes de que
me lo dijese, yo lo adiviné y me puse a llorar mientras recogía mis libros".
Cuando Max cuenta la historia
de su familia hay cierta tendencia a inventar. Así, habla sobre una abuela de
Avignon, que parece ser mas bien la abuela paterna Mirthe-Lea, que también tuvo
influencia en su vida. De ella cuenta que "lavaba los pies de los pobres y no
comía sin "partir en dos" su alimento para que ellos tuviesen su parte". La cito
como un modelo de sabiduría, de silencio y de oración. Las virtudes que mi
abuela ha aportado al judaísmo no son extrañas a mi conversión"
La
tercera persona importante de su vida fue su madre Prudencia, admirada pero
exigente, al tiempo que nerviosa e impaciente. Ella amaba mucho a sus hijos y
Max le correspondía. A ella le dedicará "Le Laboratoire central"
Le escribió una carta para
explicarle los movimientos intelectuales del momento. Pero, igualmente, el poeta
declaraba a
Edmond Jabes en 1939
que había sido "martirizado, machacado, muy machacado" por su madre y sus
hermanas, habiendo estado tentado de suicidarse en tres ocasiones.
La hermana Mirthé-Léa
En
cuanto a su padre, Max guarda un recuerdo delicioso: "Era la imagen de la
dignidad unida a las mas risueña brillantez". En cambio, sus relaciones con
sus hermanos y hermana era conflictivas. Así Julie-Delphine y Gastón fueron
apáticos y hasta fríos con él hasta la muerte de la madre. En cambio el escritor
adoraba a su hermana pequeña Mirthé-Léa.
Los estudios de Max en
Quimper
Max comienza sus estudios en el
Liceo (escuela secundaria) masculino "La Tour d'Auvergne" en Quimper. En 1893
recibe un premio accésit en el Concurso General de Filosofía. Luego, en 1895, se
inscribe en la Escuela Colonial de París.
Sus primeros años en el Liceo
resultaron bastante difíciles. Los alumnos le llaman despectivamente "el judío"
y le maltratan. Durante los recreos, le golpean y rechazan jugar con el. El
joven se volvió huraño, aprensivo, se aisló y se alejó de los juegos de los
demás.
Lleva entonces una vida
interior intensa, soñando despierto, forjando en su mente historias increíbles,
creando novelas a la medida de su edad, replegándose en la literatura y en la
pintura.
Es en el Liceo que escribe sus
primeros poemas. Sus dibujos no complacían a su profesor, Monsieur Villard, el
padre de uno de sus escasos amigos.
Víctima del antisemitismo
Max Jacob fue desde su infancia
victima del antisemitismo del entorno social y educativo. A pesar de esta
hostilidad, el joven formó un circulo de amigos fieles. Compartían a escondidas
"el viaje del tabaco de aquel que llamábamos el judío". Andre Villar, hijo
del profesor de arte, devino en uno gran amigo, lo mismo que Raoul Bolloré y su
hermano Thomas.
André Villard comenta
que: "Pronto, mi hermano René y yo, unos de los que tratábamos malamente al
muchacho por la única razón de que era un judío, no solamente dejamos las
bromas, sino que le tomamos bajo nuestra protección".
Pero el antisemitismo no se
limitaba al Liceo, sino que Max fue excluido de las ceremonias religiosas, las
comuniones y las procesiones en que participaban sus camaradas.
El alumno Max Jacob
Max Jacob era muy activo en el
Liceo; en el tercer curso creó un periódico titulado "La Cigogne / La Cigüeña".
La publicación de ese periódico era de prosa, versos, y también con amables
desnudos y algunas escenas graciosas. La carrera literaria de Jacob había
comenzado.
Por otra parte, sus relaciones
con los profesores eran excelentes. Evocó con gran emoción, cuando las fiestas
del 50º aniversario del Liceo, en 1936, la memoria de Monsieur Watecamps,
profesor de Historia, de Monsieur Villard, el profesor de arte, y de Monsieur
Patuvier, su profesor de Letras.
Max Jacob fue un alumno
brillante. Así en 1893, obtuvo el Premio de Honor de Retórica. La prensa local
mencionó el galardón como un logro del Instituto: "La nominación de Max Jacob
aporta un gran honor y coloca nuestro Liceo en un gran rango entre todos los
Liceos y Universidades"
A pesar de su partida de
Quimper, Max mantiene el contacto con sus amigos de la infancia: Pierre Allier -
cronista de la localidad; René Villard, también Charles Le Roux y el Doctor
Tuset.. En sus visitas a Quimper, Max suele visitar a sus amigos artistas: Jean
Caveng, caricaturista y pintor de la vida de Quimper; Giovanni Léonardi,
escultor y ceramista de origen siciliano que se estableció en la localidad, y
también Savigny.
A pesar de que sus amigos
siempre le defienden, Max es tema de controversia: Abel Villard comenta: "Para
otros mas que para sus amigos, era siempre desconcertante. había en él dos
personajes: el escritor muy sensible, observador y poeta, y el sibarita amante
de las buenas palabras, que adoraba mitificar sus frases engañosas e
imaginativas, una innovadora y original mente que tenía su lugar, un lugar
elegido en nuestra literatura".
Aunque gustaba de regresar en
vacaciones ocasionales a Quimper, tras la muerte de su madre en noviembre de
1937, su ultimo viaje a la localidad tuvo lugar en la primavera de 1942, para el
funeral de su hermanA Delphine.
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