1900  -  1998

 

Obituario

ASUNCIÓN SERENA

Martes, 18 de agosto de 1998
Julien Green fallece a los 97 años

El controvertido escritor francoamericano fue autor de 30 novelas
 

Julien Green, uno de los autores más prolíficos de la literatura del presente siglo, falleció en París a los 97 años de edad, según hizo público ayer su hijo Jean-Enric. Julien Green, autor de 30 novelas, era de origen estadounidense y residía en Francia.

Julien Green se ha apagado en París la antevíspera de la Asunción y ha sido enterrado en el extranjero en la más completa intimidad, según su voluntad». Así se conoció ayer la muerte del escritor Julien Green, anunciada por su hijo Jean-Eric en un lacónico comunicado.

El pasado mes de mayo, las librerías se llenaron de obras suyas o sobre él: cuatro libros entre los que se encontraban el octavo volumen de sus Obras completas en la Pléiade. El autor de Mont-Cinère, se había convertido en el primer escritor que accedía en vida al panteón editorial de la Biblioteca de la Pléiade.

Julien Green era un escritor americano nacido en París en 1900. América era para el escritor un factor determinante, primordial, lleno de recuerdos íntimos, sombras animadas de un pasado familiar con el que él jamás rompió, incluso si él vivía en París y escribía desde hacía 80 años en francés, en Francia dudaban a la hora de asumirlos como uno de sus grandes escritores contemporáneos.

Era el último de los ocho hijos que tuvieron sus padres, unos americanos sudistas afincados en París. Es en sus primeros años de vida, cuando siente sus primeras emociones de la sensualidad, vividas con gran intensidad hasta la muerte de su madre en 1914 y su participación, con sólo 17 años como conductor de ambulancias en la Primera Guerra Mundial. Hasta los 19 años no conocerá la tierra de sus padres. En la Universidad de Virginia, donde estudia, inicia su diario, y recupera la tradición y la historia de sus progenitores que impregnará toda su vida. Julien Green hablaba de su conversión al catolicismo como de un deslumbramiento, deslumbramiento que no le impide más adelante escribir su panfleto Contra los católicos de Francia en el que se asombra de la insipidez del cristianismo de cada día en el país que le vio nacer.

Considerado a veces como escritor católico, como lo son François Mauriac o George Bernanos, él siempre se rebeló contra esta definición afirmando que él era «católico y escritor, pero no un escritor católico».

El pecado

Ya en el periodo de entreguerras, Green desarrolla en sus obras todos los temas que llenaron su pensamiento: la presencia del pecado y la culpabilidad ya en la infancia, que le llevaron a escribir «nada puro sale de nuestras manos», o el conflicto entre el amor puro y la tentación carnal, el cuerpo y el alma, la lucha entre el Bien y el Mal, las paradojas de la crueldad y la compasión, la inocencia y la perversidad, el dolor y el consuelo.

El mismo aseguraba en 1981: «Siempre he intentado escribir un libro que me satisfaciese completamente. Y con esto quiero decir que jamás he logrado escribir el libro que yo soñé. He escrito otra cosa. Y esa otra cosa, muy a menudo, me sigue pareciendo misteriosa. No se asemeja a la idea que yo me formo de mí mismo; yo no escribía los libros que yo quería sino su reflejo. El reflejo es la luz del libro no escrito».

 


Variedad y contradicción

Green era miembro de la Academia Francesa, pero no le gustaba que figurase tal título en sus libros. Sus obras, en 80 años de escritura, y traducidas al japonés y el polaco, abarcan desde novelas sumergidas en ambientes sombríos escritas en los años 30, hasta textos dramáticos para el teatro, u otros escritos como la última parte de su trilogía romanesca e histórica sobre la América del Sur, «Dixie», publicada en 1995, sin olvidar incluso la publicación de sus fotografías, un arte que practicó desde 1920 y, cómo no, el diario más extenso que jamás un escritor haya podido elaborar, testigo de todo un siglo y en el que trabajó hasta sus últimos días. Una obra llena de diversidades y contradicciones, en la que plasma su propia autobiografía: su nacimiento en París; la gran pasión que sentía por su madre a la que perdió cuando sólo contaba 14 años; su encuentro y conversión al catolicismo siendo ya adolescente; la partida hacia América a los 19 años, finalizada la Primer Guerra Mundial, sus primeros pasos en la escritura...

 

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ISLA  TERNURA PLAYA NO ERES EL ÚNICO