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1904 - 1986 APUNTES BIOGRÁFICOS
De nombre real Archibal Alexander Leach, Cary nació en la ciudad de Bristol (Inglaterra), el 18 de enero de 1904, en el seno de una familia muy humilde, en la que sufriría muchas penurias económicas, hecho que condicionaría su posterior tacañería. Sus padres eran Elsie Marie Kingdon y Elias Leach. Llegó a ser uno de los actores más populares de su época, no sólo por su atractivo físico, sino también por su elegancia, su encanto y su agudeza. Grant tuvo una infancia infeliz y un tanto confusa. En 1913 su adorada madre fue internada en un psiquiátrico, hecho que afectó seriamente a su estabilidad emocional. Para distraer su pena, el joven Archie comenzaría a frecuentar el mundo del music hall, abandonando el colegio a los 14 años para probar fortuna en el mundo del espectáculo. Fue a la escuela en su ciudad natal, de la que se le expulsó a los 14 años (en 1918), tras un incidente relacionado con los vestuarios de las alumnas. En 1918 se uniría a la troupe de Bob Pender, en la cual demostraría sus habilidades acrobáticas y bailarinas que posteriormente rememoraría en algunas secuencias de sus títulos cinematográficos. Cuando el grupo de Pender llegó en 1920 a los Estados Unidos, Archie decidió permanecer en el continente americano e intentar debutar en el teatro de Broadway. En 1931 llegó a Hollywood. Para conseguir su acercamiento a la ciudad de las estrellas tuvo previamente que trabajar en variados oficios, entre ellos ejercer como hombre anuncio. Sus apariciones en las comedias musicales "Golden Dawn" o "Nikki", llevaron a Leach a Hollywood, gracias a firmar un contrato con los estudios Paramount en 1932, que le sugirieron que se cambiara de nombre. Archie adoptaría el apelativo de Cary Grant. En 1942 adquirió la nacionalidad estadounidense. Grant protagonizó algunos clásicos de la comedia de enredo, como Historias de Filadelfia y La fiera de mi niña, junto a Katharine Hepburn. El director Alfred Hitchcock, cuyo desapego por los actores era notorio, se entusiasmó con Grant, y le contrató para actuar en cuatro de sus películas, como Atrapa a un ladrón, junto a Grace Kelly, o Con la muerte en los talones, junto a Eva Marie Saint, que se convirtieron en clásicos, al igual que otras obras del director. En la gran pantalla debutaría con la película de Frank Tuttle "Esta es la noche" (1932), el comienzo de una serie de títulos con Cary en papeles secundarios, como "La Venus rubia" (1932), film de Josef Von Sternberg que protagonizaba Marlene Dietrich. La persona encargada de propulsar la carrera de Cary Grant sería Mae West, quien exigiría su participación en películas como "Lady Lou" (1933) de Lowell Sherman o "No soy ningún ángel" (1933), un título que dirigió Wesley Ruggles. En el mismo momento que abandonó la Paramount, Cary representaría su primer gran papel, que modularía gran parte de sus características interpretativas posteriores. La película era "La gran aventura de Silvia" (1935), un delicioso film de George Cukor co-protagonizado por Katharine Hepburn.
La intervención magistral de Grant (que interpretaba
un personaje importante pero secundario) no pasó
desapercibida y su rostro volvió a aparecer en películas
de éxito, como "Ídolo de Nueva York" (1937), un film de
Rowland V. Lee con Edward Arnold de protagonista, o "Una
pareja invisible" (1937), una comedia de corte
fantástico dirigida por Norman Z. McLeod y
co-protagonizada por Constance Bennett. Con el estrellato conseguido, los últimos años de la década de los 30 le depararon espléndidos trabajos, como "La fiera de mi niña" (1939) de Howard Hawks, "Vivir para gozar" (1939) de Cukor, "Gunga Din" (1939) de George Stevens, "Sólo los ángeles tienen alas" (1939) de Hawks o "Dos mujeres y un amor", comedia romántica dirigida por John Cromwell y co-protagonizada por Carole Lombard y Kay Francis. Los años 40 y 50 lo confirmarían como uno de los actores más importantes de todos los tiempos. "Luna nueva" (1940) de Howard Hawks, "Mi esposa favorita" (1940) de Garson Kanin, "Historias de Filadelfia" (1940) o "Serenata nostálgica" (1941) de George Stevens fueron algunos de sus mejores títulos en el comienzo del nuevo decenio. El sueldo que había cobrado por "Historias de
Filadelfia", película en la que aparecían James Stewart
y Katharine Hepburn, fue donado íntegramente al ejército
británico en combate en la Segunda Guerra
Mundial.
Tres comedias infravaloradas y muy disfrutables como "El solterón y la menor" (1947), "La mujer del obispo" (1947) y "Los Blandings ya tienen casa" (1948), fueron el preludio de su participación en una serie de títulos que Cary co-protagonizó con su tercera esposa, la actriz Betsy Drake: "En busca de marido" (1948) de Don Hartman y "Hogar, dulce hogar" (1952) de Norman Taurog. Al margen de su asociación con Betsy, Cary
intervino en películas como "La novia era él"
(1949) de Howard Hawks, "Crisis" (1950), film
dirigido por un joven Richard Brooks o "Murmullos
en la ciudad" (1951) un melodrama dirigido por
Joseph L. Mankiewicz. Una característica de Grant era que a pesar de su estatus estelar jamás puso reparos a trabajar y ayudar a jóvenes e inexpertos directores como era en ese momento el debutante Richard Brooks. Con su gran amigo Howard Hawks protagonizaría su último trabajo juntos en la magnífica comedia "Me siento rejuvenecer" (1952), película en la que aparecían Ginger Rogers y Marilyn Monroe. Su tercera colaboración con Hitchcock fue "Atrapa a un ladrón" (1955), estimable film co-protagonizado con Grace Kelly. Después de intervenir en películas como "Orgullo y Pasión" (1957), rodaje en el cual se enamoró perdidamente de Sophia Loren y "Tú y yo" (1957) de Leo McCarey, Cary Grant crearía Grandon, una productora que fundó en asociación con el director Stanley Donen. La primera película de la compañía sería "Bésalas por mí" (1957), una divertida comedia co-protagonizada por Jayne Mansfield. Con Donen realizaría "Indiscreta" (1958), "Página en blanco" (1960) y "Charada" (1963). En su última etapa como actor la película más sobresaliente de su filmografía fue "Con la muerte en los talones" (1959), una obra maestra dirigida por Alfred Hitchcock. Sus restantes títulos tampoco son nada desdeñables, como la comedia bélica "Operación Pacífico" (1959) de Blake Edwards u "Operación Whisky" (1964), película de Ralph Nelson en la que aparecía por primera vez en su carrera con una apariencia desaliñada. Tras "Apartamento para tres" (1966), film dirigido
por Charles Walters y co-protagonizado por Samantha
Eggar, Cary tomó la decisión de abandonar
definitivamente el cine. Tres años después la Academia
le galardonaría con un Oscar honorífico por su
extraordinaria carrera. Aunque fue nominado dos veces para los Óscar, Grant no obtuvo el premio, aunque recibió en 1970 un premio especial de la Academia de Cine en reconocimiento a su carrera. En 1981 le fue concedido el Kennedy Center Honors en reconocimiento a su talento y contribución a las artes escénicas. Cary Grant logró superar un arraigado alcoholismo a través de sesiones psicodélicas gracias a las aplicaciones de LSD, convirtiéndose en un acérrimo defensor y divulgador de la sustancia en el mundillo de Hollywood. A lo largo de su vida Grant llegó a casarse cinco veces, siendo su penúltima esposa la actriz Dyan Cannon, con la que tuvo su única hija, Jennifer Grant. Grant quería que Jennifer no trabajara en la industria de las películas, pero después de la muerte de su padre, Jennifer se hizo actriz. Durante los últimos años de su vida, retirado del cine, fue ejecutivo de diversas empresas relacionadas con el mundo del cine. Se dedicó a viajar por el mundo y por Estados Unidos, donde realizó diversas sesiones de su programa Una noche con Cary Grant, en las que tras la proyección de fragmentos de sus películas, respondía a las preguntas del público. Antes de una de estas sesiones, en Davenport, en el estado de Iowa, sufrió una apoplejía, falleciendo pocas horas después en el hospital a los 82 años de edad, el 29 de noviembre de 1986.
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Una vida de mentira A veces él mismo dudaba de que estuviese interpretando un personaje en su vida real. Archibal Alexander Leach, o Cary Grant, su nombre en el mundo del cine, tenia 9 años cuando su padre - un adultero recalcitrante - recluyó a su madre en un manicomio, pero le contó a su hijo que se había ido de viaje. Hasta que supo la verdad, Cary Grant odió a su madre por abandonarlo. Un sentimiento que tiñó de desconfianza todas su relaciones con las mujeres. Casado en cinco ocasiones y padre de una hija, mucho se ha hablado acerca de la supuesta homosexualidad del actor. SU amistad con el actor Randolph Scott, a quien conoció y con el que compartió casa al poco de llegar a Hollywood y el hecho de utilizar ropa interior femenina "casi sin encajes ni volantes, parecían bañadores de hombre" según descripción de Maureen Donaldson, una de sus amantes - fueron suficientes para alimentar un rumor que le acompañó durante toda su carrera. A pesar de llevar muerto 18 años - se cumplen el próximo 29 - editoriales y lectores, cadenas de televisión y espectadores se siguen interesando por el actor y el hombre, que nació, también en noviembre, hace cien años en Bristol (Inglaterra). El documento mas reciente se acaba de publicar en Estados Unidos: "Cari Grant. A biography", de Marc Elliot, y destapa su amistad con Edgar J. Hoover, jefe del FBI, y su matrimonio supuestamente interesado con la multimillonaria Bárbara Hutton - con marcadas simpatías hacia los nazis - para pasarle información al primero. Contratado por la Paramount en 1931 (decidió adoptar el nombre artístico de Cary porque así se llamaba el personaje del musical con el que logró su primer éxito teatral y le añadió un apellido elegido al azar de una agenda de direcciones), era un absoluto desconocido hasta que la explosiva Mae West le eligió como su pareja en Lady Lou (1932) Durante las cuatro décadas que permaneció en activo fue una de las estrellas mas emblemáticas de un Hollywood que continua buscándole sustituto. "¿Quién es Cary Grant" le preguntó un periodista al actor, y él contestó: "Cuando lo descubra usted, cuéntemelo". Consciente del abismo que existía entre su imagen pública y su vida privada, con fama de tacaño, maniático - solía plancharse los cordones de los zapatos - y caprichoso - una cláusula en sus contratos le permitía elegir su vestuario - tuvo problemas con el alcohol y siempre se culpó de su inestabilidad matrimonial: "En todas mis esposas busque a mi madre y me encontré con sus defectos", confesó. Incluso cuando Dyan Cannon, su tercera mujer y madre de su única hija, le acusó de ser un gran "apóstol del LSD" y de comportarse con ella de modo "cruel e inhumano" En 1942 se
hizo ciudadano norteamericano y adopto legalmente su apelativo
artístico, renunciando a su nombre. Se retiró en 1966 con "Apartamento para tres". Dedicó sus últimos años a los negocios, fue directivo de la Metro Goldwyn Mayer y de la casa de perfumes Fabergé. Y aunque parezca increíble, nunca ganó un Oscar, pero la Academia enmendó su olvido y le honro con una estatuilla especial en 1970. Poco antes de morir, dijo "“He pasado la mayor parte de mi vida oscilando entre Archi Leach y Cary Grant, inseguro de cada uno, dudando de los dos”
Betty White,
una de las ‘Chicas de Oro’ , fue entrevistada en
televisión y accidentalmente, como de pasada,
dijo que Cary Grant era gay. Betty White estaba
hablando de cómo Dorys Day, sin quererlo, sacó del
armario a Rock Hudson –de una forma muy sutil-, y al
acabar de explicar la historia dice: "Lo mismo con Cary
Grant."
Esta no es la primera vez que surgen rumores sobre la posible homosexualidad o bisexualidad de Cary Grant –recordemos que estuvo casado en varias ocasiones-. En concreto se le relaciona con el también actor Randolph Scott con el que vivió de forma intermitente durante 12 años. La relación –ya fuera de amistad o romántica- era tan pública que solían ir juntos a las fiestas e incluso llegaron a protagonizar juntos algún reportaje hogareño en revistas de la época. Noviembre 2008 (Diferentes fuentes)
Veintiún años después de su muerte, un amigo del legendario actor confirma los chismes que por década lo señalaron como un bisexual encubierto- "Quiero pedirte que no hables de esto con nadie hasta después de mi muerte". Con estas palabras a su amigo Will Royce, Cary Grant dejaba abierta la puerta para que finalmente se confirmara uno de los secretos a voces que mas removieron a Hollywood: su bisexualidad, esa zona oscura que ensombreció una de las carreras mas brillantes del cine. Royce cumple ahora con la ultima voluntad del artista, en una biografía "Cary Grant: The Wizard of Beverly Grove" que no hace mas que darle la razón a los rumores que por mas de medio siglo tejieron una truculenta historia d relaciones gay ocultas, matrimonios por conveniencia publicitaria y hasta juicios por difamación. En los años 20, Archibal Alexander Leache dejó su natal Bristol para irse a Nueva York como parte de una compañía de acróbatas. Cuando la gira termino se quedo, incursionó en el teatro de Broadway y tuvo sus primeros novios, Orry Kelly. Lester Sweyd y Reginald Hammerstein. Pero ninguno de ellos le dio la talla a Randolph Scott, Randy, que también era actor y con quien mantuvo una de las relaciones mas largas e inusuales de Hollywood. Se conocieron en 1932 en el set de Hot Saturday, una de las primeras películas del hoy llamado Cary Grant, cuya homosexualidad había sido objeto de comentarios por parte de Marlen Dietrich, Carole Lombard y otros personajes del cine de entonces, a quienes le extrañaba que un joven tan guapo y promisorio no se le hubiera conocido ninguna novia. Randolph, seis años mayor que Grant, pertenecía a una familia de industriales y se abrió paso en Hollywood con la ayuda del joven millonario Howard Hughes. Como lo contó Marc Eliot, otro biógrafo que siempre estuvo convencido de la homosexualidad de Grant, la atracción física entre los dos fue inmediata y muy fuerte, de manera que apenas su compañero de apartamento Phil Charig le dijo a Cary que se iba, le pidió a Randy que se mudara con él. Y este acepto sin titubeos. Cary gozó con la llegada de su guapo "roommale" pues descubrió que tenían varios gustos en común: beber, fumar, comprar ropa cara y derrochar su perverso sentido del humor. Para ese momento Grant ya era reconocido en Hollywood y su vida al lado de su colega comenzó a originar rumores de homosexualidad que nunca se extinguieron. Lo irónico, revela Royce, es que las relaciones intimas entre la pareja comenzaron después de los chismes: "Le dije a Randy que si íbamos a ser acusados de ser amantes una y otra vez, entonces, al menos, quería experimenta aquello de lo que estábamos siendo acusados", contó Cary. Al igual que para Scott, las necesidades físicas y los deseos de Grant no eran excesivos, sino una extensión de los escarceos entre muchachos adolescentes que eran muy comunes en los internados masculinos en que ambos habían estudiado. Según la nueva biografía, los encuentros sexuales fueron escasos y poco satisfactorios, especialmente para Randy. Afuera, no fue el hecho de vivir juntos lo que encendió los rumores, sino el modo en que lo hacían, casi como marido y mujer. A Scott, por sus orígenes de niño acaudalado, le interesaban mucho la decoración y las finanzas de la casa, mientras que Cary, hijo de un sastre, s encargaba de escoger la ropa que ambos usaban y de los vinos y los licores que degustaban. Pronto se hicieron famosos en Hollywood por el poco disimulo con que se expresaban su afecto o se peleaban en público. Iban de fiesta vestidos iguales y se si trataba de una mascarada, escogían ropas de mujer. La publicación de unas fotos de los actores en la sala de su casa le echó mas leña al fuego y un redactor de radio dijo que los dos estaban llevando "muy lejos su camaradería!, un comentario que se negó también por las columnas de chismes. Entonces, Paramount Pictures, productora de Grant, organizó una estrategia para mostrarlo como un macho muy interesado en las mujeres. La empresa contrataba actrices para que se exhibieran del brazo del galán del momento, quien, sin embargo, exigía siempre cruzar la alfombra roja con su supuesta novia y su novio. En una de esas noches de trío y farsa, Cary conoció a la actriz Virginal Cherrill, ex-amante de Charlie Chaplin. Pese a que el actor se obsesionó con ella hasta convertirla en su primera esposa, el amor por Randy pudo mas. Volvió a sus brazos en la famosa casa de la playa que compartieron por años. El divorcio dejó a Grant sin dinero y para compensarlo, Randy le presentó a Howard Hughes, quien lo ayudó a encarrilar de nuevo su exitosa carrera. Curiosamente, fue aquel famoso magnate y aviador quien le aconsejó dejar a su amante rubio, debido al daño que la relación le causaba a su reputación y si carrera. Le obedeció y siguió teniendo a sus pies a las mujeres mas bellas, ricas y deseadas del mundo durante toda su carrera, al tiempo que por varias décadas fue el sueño de amor de millones de admiradoras anónimas. Solo cinco de ellas tuvieron el privilegio de se la señora Grant, en matrimonios marcados por golpes, rupturas, reconciliaciones y las eternas murmuraciones de su gusto por los hombres, una verdad que negó hasta el día de su muerte en 1986. Muchas veces debió enfrentar que lo pusieran en ridículo por su homosexualismo, hasta que en 1980 ganó una demanda contra el humorista Chevy Chase por hacer una parodia de él en la que lo mostraba abiertamente como tal. Los diez millones de dólares que recibió por su triunfo en los tribunales le echaron tierra momentáneamente al tema en Hollywood.
Fuente: Revista JET SET nº 129 / Agosto 29 a Septiembre 11 de 2007 (Colombia)
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