|
En el aire un ocre olor de mariposas
como un perfume que vuela de la infancia a este instante
atrae milagrosamente aquel jardin de luna
donde nuestra niñez se mostraba el sexo con malicia
y con ese sometimiento irresistible que sentimos
por el primer cuerpo desnudo que adoramos
Tú remendando la cometa destrozada por la brisa
Yo escribiéndole a la novia compartida
aquellas urgentes cartas de amor mentido
para que nos prestara su bicicleta
Hay una tristeza en el perfume que me hiere
como si tú caballero escarlata Me hubieras olvidado
Como si tú primo enamorado y tierno
de repente hayas decidido abandonar donde te encuentres
todo aquello sentido y ocultado
[Tal un corazón dentro de otro]
bajo el limonero que aniquiló un invierno
y que recuerdo tan vívido
como tus besos
|