1945  -  1997

 

 

 

POEMAS  2

 

Conjuro
 

Los habitantes de mi aldea 
dicen que soy un hombre 
despreciable y peligroso 
Y no andan muy equivocados 
Despreciable y Peligroso 
Eso ha hecho de mí la poesía y el amor 
Señores habitantes 
Tranquilos 
que sólo a mí 
suelo hacer daño.

 

Consolación
 

Cuanta congoja agazapada 
llevas Eusebio 
El paisaje moral de tus contemporáneos 
te afectó como una lepra blanca 

Eres demasiado sensible muchacho 
Recógete en los libros 
en tu alquimia 
en el calor de tu madre 

El resto no vale la pena Eusebio 
Son fantasmas 
Muchedumbres de fantasmas ebrios.

 

De lo que soy
 

En este cuerpo
en el cual la vida ya anochece
vivo yo
Vientre blando y cabeza calva
Pocos dientes
y yo adentro
como un condenado
Estoy adentro y estoy enamorado
y estoy viejo
Descifro mi dolor con la poesía
y el resultado es especialmente doloroso
Voces que anuncian: ahí vienen tus angustias
Voces quebradas: pasaron ya tus días

La poesía es la única compañera
acostúmbrate a tus cuchillos
que es la única.

 

Desengaños
 

Ah desdichados padres 
Cuánto desengaño trajo a su noble vejez 
el hijo menor 
el más inteligente 
En vez de abogado respetable 
marihuano conocido 
En vez del esposo amante 
un solterón precavido 
En vez de hijos 
unos menesterosos poemas 
¿Qué pecado tremendo está purgando 
ese honrado par de viejos? ¿Innombrable? 
Lo cierto es que el padre le habló en su niñez de libertad 
De que Honoré de Balzac era un hombre notable 
De la Canción de la vida profunda 
Sin darse cuenta de lo que estaba cometiendo.

 

 

 

 

 

 

ISLA  TERNURA PLAYA NO ERES EL ÚNICO