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Paul Goodman nació en New York el
9 de septiembre de 1911. Jamás llegó a conocer a su padre, porque éste abandonó
a la familia cuando era un bebe. Este abandono convirtió a su bohemia madre en
el único pariente. Su hermano Percival también se fue de casa siendo
adolescente. Paul fue criado sin mucha supervisión por las hermanas de su madre y su hermana mayor Alice en
una rica atmósfera intelectual de la comunidad judía urbana en los
principios del siglo XX. Era un niño estudioso y curioso que vagaba libremente
por las calles, parques, museos y bibliotecas de la Ciudad de Nueva York
absorbiendo una educación realmente libre.
Se graduó en el City College en el año de
la depresión de 1931 y entró a hurtadillas a las clases de las Universidades
de Columbia y Harvard. A través de un catedrático de Columbia fue invitado a que enseñara en el University of Chicago mientras
estudiaba su doctorado en literatura, pero fue despedido de su trabajo (fue despedido de
muchos trabajos en la enseñanza durante su vida) porque exigió el derecho de enamorarse de sus estudiantes. Nunca
oculto ni escondió su bisexualidad ni vio ninguna razón para esconder su orientación
incluso ante los problemas que ello le causó durante los tiempos mas represivos.
En los siguientes veinticinco años vivió con
su pareja Sally. Goodman tuvo dos hijas, Susan (cuya madre fue Virginia Miller,
la primera mujer de Goodman) y Daisy, y un hijo, Matthew Ready. Durante esa época
vivieron en la pobreza decente y un ambiente ideal para personas intelectuales
sin demasiadas aspiraciones económicas.. Sobrevivieron haciendo trabajos pequeños incluyendo uno
para la MGM (Metro Goldwin Mayer) en que cobraban 5 dólares por historias para
sipnosis cinematográficas de tramas de novelas francesas para el departamento
de guiones de la productora cinematográfica.
Durante esos años escribió furiosamente. Se
consideraba un artista y produjo principalmente poemas, obras dramáticas y
cuentos. Dedicó grandes energías y esfuerzos para promoverse a si mismo pero únicamente
logró cierta aceptación por su estilo principalmente de vanguardia. En los
años de la Guerra Civil española se involucró en pequeñas revistas literarias, grupos de teatro y actividades políticas
centradas alrededor del Ateneo Anarquista Hispánico (Grupo de Solidaridad Internacional
Antifascista)
La madurez encontraba a Paul Goodman agotado y temeroso ante su estado como artista
marginal con niños para criar. Fue en este momento que conoció a Fritz Perls, un
judío alemán que pasó los años de Hitler en Sudáfrica y huyó a los Estados Unidos cuando el régimen de apartheid surgió allí. Perls habían
estudiado con la generación de freudianos pero pronto desarrolló una práctica terapéutica muy poco convencional. Las ideas de Perls se mezclaron bien con
las de Goodman y pronto se involucraron en una colaboración intensa, fundando el
Instituto de Terapia de Gestalt y escribiendo las bases de la Terapia Gestalt. Este
encuentro y relación científica cambió la perspectiva de Goodman que
paso a ser un critico social. Nunca mas escribió historias, obras dramáticas
o poemas. Su libro de ruptura "Growing Up Absurd"
(Aumentando el absurdo) fue rechazado por una docena de editoriales antes
de ser finalmente impreso en 1960 y alcanzó un enorme éxito. Pronto el
resto de la sociedad empezó a popularizarlo cuando los jóvenes
comenzaron a rebelarse contra los convencionalismos de los años
cincuenta.
Estaba bien colocado para abordar
la critica anti-institucional que emergió en esa época y a la vez propició el
cambio enorme en la sociedad de los años siguientes. Antes de la mitad de los
sesenta el libro fue adoptado como una especie de personaje referente del
movimiento joven y estudiantil, apareciendo en multitud de campus y
conferencias. Su contribución fue de una destacada erudición dentro de
unas características de personal, clásico y revolucionario, y totalmente natural y anti- institucional.
Cuando el movimiento se transformó en Movimiento y se desplazó hacia una lucha entre la
Vieja y la Nueva izquierda, Goodman se mostró nuevamente independiente y libre,
negándose a tomar partido o posición específica. Muchos de sus seguidores lo abandonaron cuando se negó a ofrecer un plano por estructuras de edificio para el futuro, prefiriendo la formulación de aquí, ahora,
lo próximo inmediato. Parecía tanto entristecido como aliviado por esta refección
de sus seguidores y se adaptó pronto a su estado familiar como un intruso crítico, pero ahora con una fama cómoda y
cierta seguridad financiera.
En 1967 su hijo Matthew murió trágicamente en un accidente de montañismo. Los amigos dicen que nunca se recuperó del pesar que esto le causó.
Desde entonces su salud empezó a deteriorarse y su escritura se suavizo con los reflejos de un guerrero viejo. Murió de un ataque cardíaco,
a punto de cumplir su sexagésimo primer cumpleaños, el 2 de agosto de 1972.
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Paul
Goodman, co-fundador de la
Terapia Gestalt Carmen
Vázquez Bandín
La Terapia Gestalt nació a mediados del siglo XX.
Entre sus creadores, Paul Goodman fue el principal responsable de formular la
teoría gestáltica, de ponerla en palabras. En esa época, Goodman todavía no
era terapeuta sino escritor, la especie que, según Freud, producía los mejores
psicoanalistas. De hecho, eso le convirtió en el hombre indicado para escribir
"Terapia Gestalt", el texto fundamental del movimiento. Pero es poco
probable que, quien conozca el nombre de Goodman, lo recuerde como terapeuta o
escritor, sino más bien como el crítico social cuya defensa de los jóvenes
descontentos en "Growing Up Absurd", empezó las luchas
intergeneracionales de los años 60, y cuya crítica al "Sistema Organizado" fue
adoptada por los políticos de la Nueva Izquierda.
Paul Goodman nació en 1911, fue un niño pobre judío
que creció en Manhattan. Su padre era anticuario y los tres primeros hijos
fueron criados con holgura ya que, la pobreza de la familia, en el momento del
nacimiento de Paul, se debía a que su padre se había fugado a Buenos Aires con
una amante, dejando a su esposa sólo algunos muebles valiosos para empeñar. La
madre de Paul se puso a trabajar y sus tres hermanas se turnaban para cuidar a
sus hermanos.
Para Paul Goodman, haber "nacido sin padre" fue la
gran circunstancia formativa de su vida.
Cuando Paul empezó a ir a la escuela, se había
convertido en hijo único ya que uno de sus hermanos había muerto, y los otros,
siete y diez años mayores que él, ya eran adultos.
Cuando tenía 7 años, su hermana mayor ya atesoraba
sus primeros poemas. Siempre obtuvo las mejores notas en su curso. Recibió la
mejor educación gratuita del mundo, primero en la escuela básica "modelo"
anexa a la escuela normal superior, después en la escuela primaria pública de
Manhattan, Townsend Harris Hall, y finalmente en el City College de Nueva York.
Ya graduado de la universidad, Goodman estaba
enamorado de la vida y del saber.
Después de varios trabajos esporádicos, Goodman
pensaba a través de la filosofía de la educación, ideas que aparecerán más
tarde en su práctica psicoterapéutica. En 1936, la carrera docente de Goodman
dio un vuelco cuando Richard McKeon, quien había dejado Columbia, por un
decanato en la Universidad de Chicago, lo invitó a trabajar con él. Aquí se
enamoró de su primera esposa, un nuevo centro en torno al cual girar. Al cabo
de tres años en el Medio Oeste, nació su hija, Susan. Pero en 1939, debido a
sus correrías sexuales en el campus se le "invitó" a dejar la universidad,
cosa que aprovechó para volver a Manhattan, por la que aún sentía nostalgia.
No había dejado de escribir poemas, cuentos y obras de teatro, mientras
presentaba informes y memorizaba textos; ahora, mientras hacia su tesis,
comenzó una novela "The Empire of City".
A principios de 1942, Paul Goodman sorprendió a
todos formando un nuevo hogar con una joven a quien había cortejado en medio
de sus agitados amores con los "chicos" del curso del que era profesor, Sally
Ducksten, que tenía poco más de 20 años, era secretaria en la escuela,
huérfana de padre y había sido educada en internados católicos. Aunque no
bohemia como su primera esposa, Sally, era una mujer independiente y con un
férreo sentido de la moral y de la justicia. En marzo de 1945 se mudaron, con
Susan, a un apartamento en Manhattan.
Cuando Goodman tenía 35 años, estaba en la cima de
sus facultades creativas, respaldado por una obra prolífica ya consolidada. El
nacimiento de su hijo Mathew, fue un acontecimiento crucial.
El interés de Goodman en la psicoterapia empezó en
su adolescencia, con sus ganas de aprender. Leyó a Freud y a sus seguidores, a
Aristóteles, Kant, Kropotkin y Dewey. Fue paciente de Reich, Lowen y sus
novelas fueron cada vez más psicológicas ("Parents’ Day", "Don Juan",
"The
Dead of Spring").
A principios de 1950 conoció a Frederich S.
Perls, psiquiatra alemán, que acababa de llegar a Nueva York, después de haber
vivido unos años en Sudáfrica, huyendo de los nazis. Perls quería escribir
hacer un libro con unas notas que había traído de Sudáfrica y consciente de su
poca capacidad para la escritura (ya había escrito "Yo, Hambre y
Agresión", sin mucho éxito) había puesto los ojos en el intelectual Paul
Goodman.
Perls y Goodman estaban de acuerdo en muchas deficiencias del método
psicoanalítico; esto y la necesidad de dinero que tenía Goodman, le hizo
aceptar el encargo de escribir el libro de Perls. Así nació una colaboración
que cada vez era más tormentosa pues ambos tenían una personalidad fuerte y a
ambos les costaba ceder en sus ideas. Laura, la mujer de Perls, solía poner
paz aunque no por mucho tiempo. No obstante, el contacto entre ellos era
fructífero. El anarquismo de Goodman hacía la diferencia. Fruto de esta
colaboración surgió el libro "Terapia Gestalt: Excitación y Crecimiento de
la personalidad humana", donde se sentaban las bases de una nueva forma de
terapia, la Terapia Gestalt.
Después de este libro, Goodman y Perls no volvieron
a verse. Paul siguió frecuentando a Laura Perls y a un grupo de personas que
empezaban a sistematizar este tipo de terapia. Participó en varios grupos de
formación, se dedicó a hacer terapia durante algunos años pero, finalmente, a
raíz de un cambio en las condiciones legales para ejercer la psicoterapia,
Goodman volvió a la pedagogía y siguió su trayectoria de escritor hasta que,
en los años 60 consiguió saltar a la fama en los movimientos de protesta
estudiantiles y continuó siendo famoso hasta que murió, de un ataque al
corazón, el 2 de agosto de 1972, recién cumplidos los sesenta y un años. La
muerte de su hijo Mathew, en 1967 le afectó de tal manera que nunca se
recuperó de ella.
Podríamos resumir diciendo que, a los 40 años,
Goodman era un "muchacho", que se negaba a renunciar a las prerrogativas de la
juventud, y continuaba desabrochado y despeinado como si tuviera ocho años. Y
que después de dedicarse un rato, cada mañana, a escribir, deambulaba por las
calles de Manhattan como un moderno Walt Whitman, paseando a lo largo del
Hudson y merodeando por lo bares, jugando al balonmano en las paredes de
ladrillo de los almacenes o en los patios de recreo que las escuelas
locales.
Texto: Carmen Vázquez Bandin
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