Vincenzo Gémito

1852-1929

 

 

APUNTES  BIOGRÁFICOS

 

Vincenzo Gemito nació el 16 julio del 1852 y el día siguiente la madre, una mujer desconocida, lo depositó en el torno del orfanato de "L'Annunziata", hospital para los expósitos de la ciudad. Tenía como única señal un pequeño pendientillo de oro. Fue registrado en el registro como Vincenzo Genito, que se volvió luego Gémito posteriormente por un error de trascripción.  

El 30 de julio fue adoptado por una joven napolitana, Giuseppina Barata, que había dado a luz un niño que falleció recién nacido, y con ella vivió los años de la adolescencia aprendiendo las profesiones más humildes como aprendiz de herrero, de albañil y de sastre y como aprendiz de camarero en un bar.

Desde muy pequeño demostró un talento precoz  (a los nueve años de edad) para la escultura, y gracias a ello recibió mecenazgo para tomar algunas lecciones en este disciplina. No obstante, la mayor parte de su formación fue autodidacta. Vincenzo Gemito nel 1887 - Autoretrato

En el año 1864 se apuntó al instituto de Bellas Artes donde conoció a los más importantes artistas de la época; fue amigo del pintor Antonio Mancini y alumno de los escultores Emanuele Caggiano y Stanislao Lista. A este período se remontan sus primeras obras importantes , entre ellas  El Jugador, adquirido por Vittorio Emanuele II, el Malatiello y el famoso busto de Giuseppe Verdi.  En su estudio sobre la colina del Mojarello, produjo numerosos retratos de bronce y las famosas esculturas de los "Pescadores", que se convertirían en clásicas de la escultura napolitana de finales del ochocientos y principios del novecientos.

Su primera producción fueron bocetos, para unas terracotas figurando muchachos callejeros de Nápoles y escenas populares. En 1868, la adquisición de una de sus terracotas por parte del Rey de Italia lo elevó a la notoriedad.

Gracias a esta popularidad pudo vender una gran serie de terracotas, bronces y otras esculturas "realistas" representando en su mayor parte niños y adolescentes generalmente desnudos o semidesnudos.

El contenido erótico de esta producción derivaba sin duda del propio gusto del escultor, pero asimismo encajaba perfectamente con el sentido de una "mediterraneidad" que surgía desde un erotismo homosexual proviniendo del norte de Italia y del norte de Europa que en aquellos años mostraba su atención hacia los muchachos del Sur de Italia.

Del carácter homoerotico de la inspiración no huyeron sus contemporáneos NO homosexuales como Salvador De Giacomo, que afirmó en 1905, en relación a sus esculturas:
Vincenzo Gemito - Pescatorello - 1877Los adolescentes populares que, por poco dinero al día se acercaban a su estudio, ofrecían a la imaginación admirable de su cera y su creatividad magníficos modelos de desnudez, abrasada por el sol ardiente y teñida como en color de bronce. La esbeltez de aquellos cuerpos efébicos aportó una indescriptible y singular gracia en sus formas. En su peregrinación y observaciones Gémito espiaba continuamente (...) los movimientos y la pasión de aquellos jovencitos semidesnudos, cuya tersa y brillante piel le parecía coloreada por una patina metálica.

Y si el entusiasmo erótico esta contenido en las esculturas, en los diseños (menos conocidos) se trasuda con mayor referencia: En los años que van de 1879 a 1885 son los de mayor éxito y de la mejor producción de Gémito. Posteriormente atraviese una marcada crisis tanto humana como artística. 

El éxito, que provee al artista importantes encargos oficiales, lo arranca del sueño poco  "respetable" representando a "pescadores", "aguadores" y "artesanos" desnudos. Una de las mas celebres esculturas de Gémito - "El aguador" -  representa un adolescente desnudo que ofrece de beber con un gesto y una sonrisa que va mas allá de la oferta del agua.

Gémite responde a la nueva exigencia del mercado  con una producción cada vez mas fría y académica.

En 1877 Gémito se trasladó a París, a un estudio en el 8 de la Avenue du Bois de Boloña, participó con éxito en numerosas exposiciones, y retrató a los más conocidos personajes parisienses, entre ellos el pintor Meisonnier y el oculista Landolt. 

Vuelto a Nápoles en el 1880 se instaló en una fundición propia, en la calle Mergellina 200 y, en esos mismos años, recibe el encargo de realizar la estatua de Carlos V, para ser colocada delante de la fachada del palacio Real. El importante encargo, no obstante,  le causó no pocos problemas, porque él, que tuvo desde siempre una fuerte aversión por el mármol, no quedó satisfecho de su propia obra. Coincidió ello con el comienzo de las manifestaciones de las primeras señales del agotamiento psíquico. 

La crisis personal, precipitada por la determinación de "construirse" -   casándose con Anna Cutolo -  una vida y una familia tradicional "normal" según las costumbres de la época, que el huérfano Gémito no había tenido, apareció con señales de desequilibro mental a finales del 1887, que lo obligaron a pasar desde entonces grandes temporadas en un manicomio alternando con periodos de trabajo mas o menos regular.

Después de una breve estancia en la clínica Villa Fleurent, se encerró en aislamiento voluntario en su casa de calle Taso, donde permaneció entre el 1887 y 1909. En este veintenio difícil el artista logró con sus obras grandes éxitos, gracias a la intercesión de muchos admiradores, napolitanos y parisinos. En 1906 su mujer, Anna Cutolo, también murió y quedaron para asistirlo su hija Giuseppina y el anciano padrastro Francesco Jadicicco, aquel 'Masto Ciccio' que fue su modelo por la realización de la célebre escultura "El Filósofo". 

Su evolución es paralela a la del coetáneo pintor realista, que compartía con Gémito el entusiasmo artístico  homoerotico por los adolescentes  pilluelos  napolitanos, Antonio Mancini (1852 - 1930), asimismo internado en un manicomio por la familia y egresado de esos centros mentales absolutamente alienado.

Desafortunadamente para ellos, la inspiración realista de Gémito y Mancini, les impelía a una mayor sinceridad en sus intereses desde una descarada inspiración homoerótica, lo que entro en contradicción con el éxito burgués que le alejaba de tal estilo.

En 1909 Gémito por fin salió de su aislamiento, después de la visita de Elena de Orleáns, mujer del Duque de Aosta, y comenzó de nuevo a viajar y a trabajar:  primero a Roma y luego a París, volviendo luego a Nápoles con un reconocimiento y aprecio general; en esta ciudad, en los últimos años de vida ejecutó, además, el bonito retrato de Raffaele Viviani y numerosos estudios sobre el tema del rostro de Alejandro Magno. No había perdido el virtuosismo artístico, había en cambio perdido la capacidad de encontrar la inspiración, la espontaneidad y la popularidad de su época de juventud.

El encargo de algún retrato de Antonio (Nino) Cesarini (1889-1943), la compañía de Jacques D'Adelsward Fersen demuestra que su obra continuaba interesando a cierta clientela homosexual, pero a la que Gémito, por su posición y mente ya no pudo o no quiso atender artísticamente.

Por otro lado, para la intransigencia burguesa, el homoerotismo de los soberbios diseños era por demás evidente (aunque había un cambio en el clima social y artístico). Como muestra una anécdota: en 1904, el amigo y mecenas Aquille Minozzi consiguió, para darle un poco de trabajo y dinero a Gémito, apenas salido del manicomio, que el periódico "Il Mattino" le encargase un afiche publicitario.  Junto al detalle de su obra, sobre Alejandro Magno, incluimos unas lineas que detallan lo sucedido.
Alejandro a caballo de Bucefalo (detalle) - 1904"no sabemos si por casualidad o por rareza eligió como modelo a Roberto Pan, entonces adolescente y luego arquitecto e historiador de arte ilustre y conocido, que colocó desnudo sobre el lomo de una caballo al galope. La junta de Administradores de "Il Mattino", con todo respeto por Minozzi, determino que no le apetecía colocar la imagen de aquel valiente afiche publicitario y rechazó el trabajo y al artista no cobró nada por ello"

La adquisición por parte del Museo Nacional San Martino, de Nápoles, de una parte relevante de la mejor producción de Gémito ha permitido salvaguardar y valorizar la obra del artista, que con el paso del tiempo ha logrado un reconocimiento por encima de su aspecto homoerotico, atendiendo a la energía juvenil y vital  que sus trabajos irradian.

En 1911 cuando La Gioconda fue robada del Louvre al anciano maestro fue entrevistado por la 'Mattino', y dijo al cronista:  "no se tiene que castigar a nadie en estos casos. Los ladrones deberían oír la fuerza del arte. No es un robo. Tiene que ser un multimillonario apasionado por el arte... que tarde o temprano comprenderá que es pública. La Gioconda regresará al mundo, no se cuando regresará pero regresará"...  Luego, refiriéndose a su "El pescador" en oro, añadió: 'nuestras obras corren peligro.'

Tras haberse cambiado de la calle Taso al cercano Parque Grifeo, el artista Gémito murió después de una breve enfermedad el primero de marzo del 1929.

Trabajó intensamente y escrupulosamente hasta lo último y una anécdota lo demuestra:  se cuenta en efecto que un día era esperado en casa del pintor Volpe para un almuerzo en honor de Antonio Mancini y llegó con retraso, cansado y jadeante. El dueño de casa se informó de qué hubiera ocurrido y el viejo artista contestó:  'Esperé al transportista para entregarle a una estatua y el transportista no ha venido". El huésped le preguntó entonces  yo mismo me coloqué la estatua al hombro y la llevé yo mismo al cliente.

 

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ISLA  TERNURA PLAYA NO ERES EL ÚNICO