|
El padre de Henry Wriothesley murió
dos días antes de su octavo cumpleaños, haciéndole Conde de Southampton a una
edad muy temprana, quedando bajo el cuidado y formación de Lord Burghley en su condición
de maestro de la corte.
A los doce años, en el otoño
de 1585. Henry fue admitido en el St. John's College, Cambridge, En el
verano siguiente, Henry envió a su preceptor un ensayo en latín con el texto cínico
de "Todos los hombre se mueven con el propósito de la virtud y con la
esperanza de ..
El conde permaneció en la
Universidad durante cuatro años, graduándose a la edad de 16. Tras abandonar
el college, entro como becario estudiante en la compañía "Gray Inn e
hijo", lo que le permitió contactar con John Florio, autor reconocido y
tutor italiano. Según Florio, el conde adquirió rápidamente
conocimientos del lenguaje italiano.
Alrededor de 1590, cuando
rondaba los diecisiete, Henry fue presentado a la Reina Elizabeth, que lo
recibió cordialmente. Su favorito, el Conde de Essex, también desarrolló un interés
fraternal por el joven Henry. Así comenzó una entrada en los altos
niveles cortesanos de la nación, que se caracterizo a lo largo del tiempo en
oscilantes distanciamientos y acercamientos. Incluso se vio implicado en
intentos de revuelta contra grupos y a favor de grupos de diferente matiz de
politiqueo, lo que en su momento propicio incluso un destierro.
Desde el momento en que el
Conde se integró en la corte, e hizo de Londres su ciudad principal, la literatura
paso a ser un punto de interés de la vida del noble comenzando a desarrollarse
una sólida reputación como patrono de poetas, mereciendo el reconocimiento de
sus pares por el esfuerzo literario y apoyo de numerosos artistas y arte,
incluyendo lógicamente el teatro y los dramas.
Paralelamente a su
afloramiento como mecenas comenzó a ser objeto de elogios literarios de
diferentes motivaciones. En 1593 Barnabe Barnes compuso en su honor un
poema que incluyó en su colección de sonetos, llamada "Parthenophil and
Parthenophe". Thomas Nash describe en la dedicación al conde de su
novela "Jack Wilton" (1594) como "un querido amante y mecenas tanto de
los amantes de los poetas como de los poetas en si mismo". Al mismo tiempo,
se le atribuye a Nash un poema lascivo titulado "La elección de
valentines" que comienza y termina con un soneto "a Lord S"
Entre sus amigos íntimos
figuraba Robert Devereus, el segundo Conde de Essex. Precisamente Southampton le
acompaño en 1596 y 1597 en algunas expediciones militares y navales. También
le acompañó a Irlanda en 1599 como general de caballería, pero la reina
Elizabeth le revocó su apoyo por haberse implicado muy cercanamente en la Rebelión
de Essex (1601). Juzgado por tal rebelión fue sentenciado a muerte, pero su
sentencia se cambio por cadena perpetua. Tras la ascensión de James I al trono,
en 1603, Southampton fue liberado y le fue restituido su favor.
El conde comenzó a
interesarse en exploraciones coloniales y fue miembro de las Compañías
Virginia y la British East India.
Debido a su energía e
impetuosidad se vio involucrados en diferentes procesos, tanto económicos como políticos.
Perdió el favor real debido a su oposición al primer Duque de Buckingham, por
ejemplo. En 1624, junto con su hijo James, dirigió una tropa de voluntarios
ingleses de apoyo a los soldados holandeses en la guerra contra España. Poco después
de su contacto con los holandeses, tanto el Conde como su hijo fallecieron
debido a las fiebres.
La personalidad
de Henry Wriothesley Conde de Southampton, se vio oscurecida en la historia posterior
a su época por el brillo de sus ilustres protegidos. Nada
menos que los genios de Cristhoper Marlowe y William
Shakespeare. El
primer aserto aceptado por los historiadores es que los mas ilustres
escritores de la Inglaterra isabelina rivalizaron entre si para lograr la protección
y apoyo económico del joven, inteligente y hermoso aristócrata. El poeta W. H. Auden habla del narcisismo de Southampton y destaca que el joven probablemente sabía que tenía poder sobre Shakespeare, aunque no era consciente de la intensidad de los sentimientos que despertaba. Southampton da la impresión, escribe
Auden, de ser "un joven que no era muy agradable, muy
consciente de su atractivo, capaz de poner a trabajar su encanto en
cualquier momento, pero básicamente frívolo, frío y egocéntrico". Marlowe
(1564 - 1593) deja rastros de su orientación homosexual en toda sus
obras. Por ejemplo, ya en uno de sus primeros dramas "Dido, reina
de Cartago" comienza con una escena familiar: "El telón se levanta
y aparece Zeus abrazando tiernamente a Gamínedes sentado sobre sus
rodillas". También escribió Obras sobre Eduardo II de Inglaterra
y Enrique
III de Francia, donde dejó constancia de su bien explícito conocimiento
del mundo gay de su época. Entre
las obras escritas para la alabanza de su benefactor, Christopher Marlowe compuso
su "Hero y Leandro", como réplica a la obra
"Venus y Adonis" de Shakespeare. Lógicamente,
Leandro encarna los valores del héroe griego, donde podría reconocerse al
joven conde, igual que en el Adonis de Shakespeare, Marlowe se recrea en
la descripción del joven. Su
cuerpo es tan recto como la varita mágica de Circe:
Júpiter hubiese podido beber el néctar de su mano.
Lo que un manjar delicioso es al paladar de los humanos
Su cuello lo es al tacto, superando en blancura
el níveo hombro de Penélope.
Podría decir
cuán liso era su pecho, y cuán blanco su vientre..
Y que dedos inmortales imprimieron a lo largo de su espalda,
esa suave senda divina de exquisito trazado...." Cuando
Leandro tiene que atravesar el Helesponto a nado, Neptuno le confunde con Gamínedes, tal era su hermosura, y trata de retenerlo consigo, en
bello pasaje homoeróticos. Lleno
de lascivia, el dios le abrazó, le llamó "amor mío"
Y juró que jamás lo devolvería a Júpiter...
Acariciaba sus redondeadas mejillas, jugaba con sus largos bucles,
y, como su sonrisa lasciva, dejaba entrever su ardor amoroso.
Acechaba los brazos del nadador y, cuando éstos se abrían ampliamente,
A cada brazada se deslizaba entre ellos,
robaba un beso, luego se escabullía, bailaba.
Y volviéndose, le echaba apasionadas miradas,
lanzaba para divertirle mil naderías de colores,
Luego se sumergía, y acudía para admirar desde muy cerca
su pecho, sus muslos y todo sus miembros,
Subía nuevamente a la superficie y nadaba junto a él,
y le hablaba de amor. Leandro replicó:
"Debe sentirse decepcionado, no soy una mujer, yo"
Como
plantea el historiador Rowse, su obra confirma lo que sabemos de su vida. El
escritor Marlowe era heterodoxo en lo religioso y en lo sexual, en una época
en la que lo primero era más peligroso que lo segundo. Aunque
en vida superó a Shakespeare en cuanto a fama y reconocimiento, como éste reconoció,
pronto dejó campo libre a su rival, ya que murió en una riña de taberna a
los veintinueve años de edad. William
Shakespeare (1564 - 1616) también conquistaría la fama al lado y con el
apoyo del conde de Southampton. En
realidad su vida esta llena de incógnitas y se conocen dudas, hipótesis
entremezcladas con realidades. Era de familia rural acomodada, y su obsesión
era ser actor, escapándose con una compañía que pasaba por Stratford, donde
el joven escritor se aburría junto a su mujer. Buscando
nuevos horizontes llegó a Londres, donde consiguió triunfar con sus dramas. Como
referencia de las circunstancias de la época, cabe mencionar que en la
capital las mueres no podían asistir a las representaciones. Tan solo cuando
se hacían actuaciones en la corte, se permitía el publico femenino. El
teatro era algo exclusivo para los hombres, hecho por y para los hiomobres.
Tampoco las mujeres podían actuar, y los papeles femeninos eran representados
por hombres. y los de jóvenes doncellas eran representados por adolescentes
guapos que llegaban a especializarse en este tipo de papeles.
|

|
| Retrato
del Conde datado alrededor de 1600 |
No
se conoce a ninguna fémina con la que Shakespeare mantuviese relaciones. Pero
también es cierto que tampoco se conoce fehacientemente ningún hombre, a excepción
de los de su compañía de teatro y del Conde de Southampton, a quien conoció
cuando tenía 18 años y por quien Shakespeare sintió una verdadera
debilidad. Ese es seguramente el destinatario de algunos de sus sonetos
mas homofilos. (Ver apuntes biográficos
de Shakespeare) La
naturaleza te dió rostro femenino,
Amo y ama a la vez de mi pasión,
Y un corazón de mujer fiel, que no ladino
Y veleidoso como suele ser su corazón. Ojos
más brillantes, sin falsedad en la mirada,
que deslumbran al objeto en que fijan su retina;
Un hombre apuesto, de postura controlada,
que atrae a los hombres y hechiza el alma femenina. Creado
como mujer por la naturaleza,
esta se enamoró de ti en plena creación
y me engañó, dotándote de una belleza.
Adicional
que confunde y aturde mi pasión.
Si estás, pues, destinado a ser de las mujeres,
dame a mí el amor y a ellas los placeres.
La ambigüedad
es clara y nos muestra el ambiente que se respiraba en los círculos
intelectuales de la época. Por
otra parte, también dedicó al Conde de Southampton (que en los sonetos de
Shakespeare aparece en la dedicatoria con las iniciales H. G.) su poema épico
Venus y Adonis. Un poema en el que Venus interviene personalmente para que
Adonis se interese por las mujeres, refiriéndose a las negativas del Conde a
casarse y a su timidez para con las mujeres. Curiosamente, su primera amante
le fue presentada por el mismo Shakespeare. Por fin el conde, después de
haber rechazado numerosos compromisos y rolletes, terminó casándose, ya muy
mayor.
* * * * * *
|