|
Niccolò Lelio Della
Comare, (Niccolò Cosmico), humanista
y poeta italiano, nacido en Padua que pasó su vida vagando de Corte en
Corte: estuvo en Milán, en Roma (donde tuvo contactos con la Academia de
Pomponio-Leto), en Firenze, en Mantova, en Ferrara, y finalmente en Padua,
donde murió.
Entre
sus contemporáneos fue un personaje célebre por sus composiciones
divertidas o satíricas tanto en italiano como en latín.
Actualmente
es considerado un autor menor: el comentario de la critica sobre sus poesías
de amor (heterosexual) italiana es que no pasa de un cierto petrarquismo;
mayormente apreciado en su poesía burlesca en latín macarrónico (*).
Cosmico
fue acusado por los contemporáneos de sodomía, en particular en una
serie de sonetos italianos anónimos: "In Cosmicum pavatinum".
El
anónimo autor, que escribió durante la estancia de Cosmico en Ferrara,
viene a culpar al poeta rival del descenso de los nacimientos en la
ciudad:
No os admiráis
al ver que pocos niños
en este tiempo nacen en Ferrara;
Cosmico es quien la semilla acapara
y al par que ingerirla se divierte.
Otra vianda
mas grata nunca ha sido
asaz por boca y aun mas por culo es querida.
Oh sumo Iove (Giove, Dios), que tanto mal repara:
porque al monstruo tan crudo no anuláis?
La
naturaleza se avergüenza y siempre llora
de haber producido tal Anfisibena
que con dos bocas su semen devora.
Pero tu,
poderoso Alcides [Hércules
del Este], pega con bastón
sobre
tal bestia, si no en pocas horas
tu
patria se vuelve riada de dolor.
Que va con tanta pena,
señor, hacer la ciudad bella y grande,
y porque la gente no lo impide?.
Rossi también
publicó un epigrama latino anónimo en donde Cosmico es acusado de
sodomizar al poeta macarrónico Tìfi Odasi. Esta acusación podría ser
considerada parte del conjunto de insultos que se intercambiaban
habitualmente los humanistas italianos enfrentados, si Cosmico mismo no
hubiese hablado de sus propias experiencias homosexuales de una manera
notablemente franca.
Así en una larga composición
latina, Ad Adrastum puerum (Al muchacho Adrasto),
Cosmico se dirige a un muchacho negro (seguramente el esclavo del cual
Lorenzo el Magnifico le exige la devolución en una carta datada en 1883),
declarando que el color de la piel no es impedimento para la belleza, e
intenta convencerlo para que ceda a sus requerimientos amorosos, sin considerar la edad, porque muchos
filósofos maduros de la antigüedad (como Platón) amaron a muchachos.
En otro poema (notable
por el tono intimo), Ad Ianum
(A Giano), dedicada a su ex amante Giano, comienza con estas mas
que explicitas palabras:
"Giano, mi
crimen es ciertamente difícil de excusar: il mio haber yacido
contigo tantas noches, tantos días".
Dado que la producción de Cosmico
está aun inexplorada en gran parte, especialmente en lo que
ataño al aspecto homosexual, no es imprudente esperar que ulteriores
investigaciones permitan aportar mayores luces sobre este aspecto de su
vida y de su poesía homoerotica.
|