Roger David Casement (irlandés: Ruairí Mac Easmainn) (Sandycove, cerca de Dublín, Irlanda, 1 de septiembre de 1864 - Londres, 3 de agosto de 1916) fue un diplomático británico que militó activamente en la causa del nacionalismo irlandés.
Es famoso por su actividad contra los abusos del sistema colonial en el Congo y en el Perú, así como por sus negociaciones con Alemania inmediatamente antes del Levantamiento de Pascua. Distinguido por el Gobierno británico por sus servicios diplomáticos, fue acusado de traición y condenado a morir en la horca por sus actividades nacionalistas, convirtiéndose en uno de los principales mártires del movimiento independentista irlandés.
Roger era hijo
de Roger Casement protestante y Jephson Anne católica.
Era el más joven de cuatro niños, tuvo dos hermanos, Charles y Tom, y una hermana Agnes, que fue conocida como Nina.
Su madre, Anne Jephson, lo hizo bautizar en secreto como católico, pero murió cuando Casement era todavía un niño. Cuando contaba diez años murió también su padre, y fue educado por sus parientes protestantes del Ulster.
En cuanto a su formación educativa, Casement estudió en la prestigiosa Ballymena Academy.
Casement viajó a África por primera vez en 1883, a los diecinueve años. Trabajó en el Estado Libre del Congo para varias empresas y para la Asociación Internacional Africana fundada por el rey Leopoldo II de Bélgica. Durante su estancia en el Congo, conoció al famoso explorador Henry Morton Stanley, que por entonces se había embarcado en su expedición para rescatar a Emín Bajá. Conoció también a Joseph Conrad, que era entonces un joven marino y no había publicado todavía su novela El corazón de las tinieblas sobre el Congo.
En 1892, Roger Casement dejó el Congo para
trabajar en Nigeria como funcionario de la
Secretaría de Estado para las Colonias. En 1895 fue
nombrado cónsul en Lourenço Marques (hoy Maputo),
donde ejerció de cónsul hasta 1895.

Entre 1898 a 1900 ostentó la representación en la colonia de Angola, para pasar a desempeñar el mismo cargo en el Congo belga, hasta su regreso a Inglaterra, en el año 1903.
Al año siguiente de su regreso, Roger Casement presentó un informe al ministro de Asuntos Exteriores británico fruto de un exhaustivo estudio realizado a lo largo de sus dos años de consulado en el Congo, en el que relató de manera pormenorizada el trato inhumano y la explotación que recibía la población nativa en aquella colonia belga, la cual en aquellos momentos era propiedad particular del rey belga Leopoldo II.
El
Informe Casement levantó tal escándalo que el rey Leopoldo II no
tuvo más remedio que renunciar a su soberanía sobre el Congo y establecer
una serie de reformas democráticas y más humanas en la colonia, que pasó a
pertenecer al Estado.
Después de haber rechazado una serie de puestos importantes en el ministerio de Asuntos Exteriores británico, y condicionado por su delicada salud, Casement se vio forzado a permanecer tres largos años en Inglaterra, separado de cualquier tipo de trabajo o vinculación política.
Poco tiempo después, Casement conoció al periodista Edmund Dene Morel, quien dirigía la campaña de la prensa británica contra el gobierno del Congo.
Fue el principio de una profunda relación de amistad, admiración y colaboración en el asunto del Congo. Casement, que no podía participar activamente en la campaña a causa de su condición de diplomático, convenció a Morel para que fundara la Asociación para la Reforma del Congo.
Su denuncia de la situación en el Congo fue la razón principal por la que fue nombrado Sir en 1911. Anteriormente había recibido también la Orden de San Miguel y San Jorge, en 1905.
En 1906 fue enviado a Santos, en Brasil, donde desarrolló un trabajo similar al que había realizado en el Congo.
Casement fue comisionado por la Foreign Office para establecer la verdad de las denuncias contra la compañía cauchera Peruvian Rubber Company, de capital británico pero cuyo presidente, el peruano Julio César Arana, dio su nombre para que fuera conocida como Casa Arana.
Casemente reportó las atrocidades cometidas por la Casa Arana contra los indígenas de la región colombiana del Putumayo en un documento conocido como The Putumayo Black Book y llevó un diario de esa época, publicado póstumamente.
El Parlamento británico llevó a cabo una profunda investigación cuyos resultados fueron puestos a la luz en 1912, en los que las constantes denuncias lanzadas por sir Roger Casement fueron corroboradas, una por una.
La compañía colonial inglesa encargada de la explotación de la región brasileña no tuvo más remedio que disolverse al conocerse el escandaloso trato que infringían a los nativos.
En el año 1912, sir Roger Casement volvió a tener serios problemas de salud como consecuencia de sus largas estancias en aquellos parajes tropicales, circunstancia que aceleró su retirada definitiva del servicio diplomático británico.
Casement dimitió del servicio colonial en 1912.
Al año siguiente se unió a los Voluntarios Irlandeses, y se hizo íntimo amigo de uno de sus dirigentes, Eoin MacNeill.
En julio de 1914 llegó a Nueva York, donde estableció contacto con los nacionalistas exiliados del Clan na Gael. Sin embargo, muchos miembros de esta organización no confiaban del todo en él, ya que Casement no era miembro de la Hermandad Republicana Irlandesa (Irish Republican Brotherhood, IRB), y defendía puntos de vista considerados por algunos como demasiado moderados.
Al estallar la Primera Guerra Mundial, intentó asegurarse la ayuda alemana para la causa de la independencia irlandesa, negociando en Nueva York con el embajador alemán en Estados Unidos.
En octubre, Casement, que se consideraba a sí mismo embajador de la nación irlandesa, se embarcó para Alemania, en una expedición financiada por el Clan na Gael.
Casement llegó a un acuerdo con los dirigentes alemanes, que aseguraba el apoyo de ese país a una Irlanda independiente. La mayor parte del tiempo que pasó en Alemania lo invirtió en reclutar una "Brigada Irlandesa", formada por prisioneros de guerra irlandeses del campo de prisioneros de Limburg an der Lahn, que serían entrenados para luchar contra el Reino Unido.
El 27 de diciembre de 1914, Casement firmó a este efecto un acuerdo en Berlín con el secretario de estado alemán Arthur Zimmermann en el Ministerio de Exteriores germano.
Sólo cincuenta y dos hombres se presentaron voluntarios para el entrenamiento y, a pesar de las promesas de Alemania, no fueron entrenados en el uso de ametralladoras, que en la época eran relativamente nuevas y desconocidas.
Sus esfuerzos se revelaron infructuosos, ya que los irlandeses luchaban voluntariamente en el ejército británico, y el proyecto se abandonó tras invertir mucho tiempo y dinero. Los alemanes, bastante escépticos hacia Casement, pero conscientes de las ventajas que podía reportarles un levantamiento en Irlanda, ofrecieron a los irlandeses 20.000 fusiles, 10 ametralladoras y la munición necesaria, sólo una parte de lo que Casement había esperado.
Casement no supo del Alzamiento de Pascua hasta que el plan no estuvo del todo preparado. El IRB prefirió mantenerlo al margen, e incluso trató de sustituirlo. Casement ignoraba que quienes planeaban el levantamiento no eran los Voluntarios Irlandeses sino miembros de la Hermandad Revolucionaria Irlandesa, como Patrick Pearse y Tom Clarke, que movían los hilos entre bastidores.
El barco que transportaba las armas alemanas no llegó a desembarcar en Irlanda. Su intento de hacerse pasar por un navío noruego fracasó:
El Libau fue interceptado por el servicio británico de guardacostas el 21 de abril de 1916, Viernes Santo. El buque fue hundido y su tripulación, formada íntegramente por alemanes, hecha prisionera.
Poco después de que partiera el barco con las
armas, Casement abandonó Alemania en un sub
marino,
el U-19.
El 21 de abril de 1916, tres días antes de que comenzara el levantamiento, desembarcó en la playa de Banna, en la bahía de Tralee (Condado de Kerry).
Fue descubierto en el fuerte McKenna, en Rathoneen, donde fue arrestado y acusado de traición, sabotaje y espionaje contra la Corona británica.
Una vez detenido, fue conducido a Londres, donde fue sometido a un severo interrogatorio. Estando allí, estalló la sublevación, por lo que fue acusado de alta traición y sentenciado a morir ahorcado en un juicio sumarísimo, celebrado el 29 de junio, tras de lo cual se le confinó en la prisión londinense de Pentonville, en espera de su ejecución.
Condenado a muerte, fue ahorcado en la Prisión de Pentonville, en Londres, el 3 de agosto de 1916, a pesar de las peticiones de clemencia de, entre otros, Arthur Conan Doyle, William Butler Yeats y George Bernard Shaw.
El verdugo, Albert Ellis, recordó: "Me apareció el hombre más valiente que me tocó ejecutar."
Nada más conocerse la sentencia, varias organizaciones humanitarias de todo el mundo organizaron campañas para que la pena de muerte fuera conmutada por la de prisión. Pero el Gobierno británico permaneció impasible ante tales muestras de solidaridad, haciendo circular incluso copias de sus diarios personales que fueron posteriormente hallados, en los que se aludía a su homosexualidad, todo ello para desacreditarle.
La maniobra difamatoria del Gobierno británico dio resultado e hizo fracasar por completo la campaña a favor de Casement. Finalmente, el 3 de agosto de 1916, sir Roger David Casement fue ahorcado en la prisión de Pentonville. Sus restos fueron devueltos a Irlanda en el año 1965, donde hallaron sepultura en el cementerio de Glasnevin, el 1 de marzo, rindiéndosele honores de Jefe de Estado.