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Joaquim
Lúcio Cardoso Filho, conocido como Lúcio Cardoso (Curvelo, 14
de agosto de 1913 — Río de Janeiro, septiembre de 1968) fue escritor, dramaturgo,
periodista y poeta brasilero.
Era
hijo de Joaquim Lúcio Cardoso y de Maria Venceslina Cardoso
Pertenecía
a una familia tradicional de Minas
Gerais, la cual produjo varios políticos, entre los cuales el hermano Adauto
Lúcio Cardoso, que fue senador de República por la União
Democrática Nacional, partido de centro-derecha y conservador, y mas tarde ministro
del STF. Su hermana, Maria
Helena Cardoso, vino, después de la muerte del hermano, a lanzarse como
escritora publicando un libro de memorias de la familia, Por onde andou
meu coração.
En
1913, se trasladó con su familia a Belo Horizonte, donde pasó su primera
infancia y realizó los estudios elementales en el Grupo Escolar
Barão do Río Branco.
En
marzo de ese año, la familia se instaló en Río de Janeiro y el muchacho
fue matriculado en el Instituto
Lafayette. Al año siguiente regresa a la capital minera para
completar sus estudios en el Colegio
Arnaldo.
En
1929 vuelve a Río. A
pesar de ser un pésimo alumno, leía todo lo que caía en sus manos: la
obra de Eça de
Queirós, las novelas de Conan Doyle. los cuentos de Hoffman, etc. De esta
época data su primera experiencia como dramaturgo, la pieza "Reduto dos Deuses",
que mereció elogios de Anibal Machado, y que, según el propio Costa, era
"pretenciosa y anarquista" Matriculado
en el Instituto Superior de Preparatorios, se uno con Nássara y José
Sanz. Con éste último crea el periódico "A bruxa" en donde
publica novelas policíacas. Además de los novelistas rusos, comienza a
leer a Oscar Wilde, entre otros. Comienza
sus experiencias como novelista y publica en periódicos. Conoce a
Federico Schmidt, que poseía una editorial instalada en el mismo edificio
en donde trabajaba Cardoso, en la Compañía de Seguros "La
equitativa". En
1932 conoce a Santa Rosa, con quien fundó la "Sua Revista" de
la que únicamente llegó a publicarse un número. En
1934 editó "Maleita", que habia sido escrito a la edad de 16
años, siendo el libro muy bien recibido por la crítica, en
especial por el temido Agripino Grieco. Por
el estilo de su primer novela Lucio Cardoso fue
agrupado entre los "regionalistas"; no obstante su producción
es mucho mas afín con el grupo "espiritualista" de Cornélio Pena,
Schmidt, Otávio de Faria, Vinicius de Morais.
En
1935, publicó Salgueiro, novela de cuño social al gusto de la época y
al año siguiente, A Luz no Subsolo,
que mereció una carta elogiosa de Mario de Andrade. A esta obra la
seguirán diversos volúmenes de novelas y poseías, además de relatos,
llegando al máximo del nivel con Crônica da Casa
Assassinada en 1959.
Junto
con su amigo personal, el novelista Octavio
de Faria, el también novelista Cornélio
Penna y el poeta Vinicius
de Morais, Lucio Cardoso fue uno de los exponentes de toda una vertiente de
la
literatura brasilera de la década
del 1930, que - apoyándose en la ofensiva entonces realizada por el
Catolici smo
de la época, que buscaba recuperar la influencia intelectual y política que
había perdido frente al Positivismo y al liberalismo
laico de la Vieja República - buscaba apoyo en una inspiración abiertamente
religiosa, de cuño místico y políticamente conservador, en oposición à
la literatura de inspiración sociológica y vagamente izquierdista del regionalismo
contemporáneo.
Esta
corriente literaria católica, mas tarde, se integraría en una vertiente mas
general de la literatura brasilera caracterizada por el subjetivismo, que daría
la literatura de, entre otros, Clarice
Lispector - la cual mantendría, una ligazón amorosa platónica con
Lúcio Cardoso en los anos
60.
Cardoso era
mas o menos abiertamente homosexual, lo que se tradujo en su obra como
una instancia particular del tema general de la redención posible de una humanidad
ontológicamente pecaminosa, que el compartió con todos sus colegas de movimiento.
Con
Paulo César Saraceni realizó el primer largo metraje del "cinema
novo", Porto
das caixas, del que fue el asesor.
En
1962 tuvo un derrame cerebral y dejó de escribir, pasando a dedicarse
a la pintura, llegando a realizar cuatro exposiciones individuales.
Murió
a los 56 años. Su talento fue reconocido póstumamente por la Academia
Mineira de Letras, que le confirió, en 1996, el Premio Machado de Assis
por el conjunto de su obra.
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